El 14 y 15 de febrero, en el Aeródromo de Santa María de Punilla en la provincia de Córdoba, se realizará la edición número 26 del Cosquín Rock. Siendo su origen en el 2001, con el correr de los años se transformó en el festival vinculado al rock y pop más duradero de la historia argentina. Por esos días, el rock argentino cobraba un protagonismo mayúsculo y la juventud de la época encontró un punto de referencia en los recitales. Faltaba un festival que los tuviera a todos juntos: público y bandas. En ese contexto, nació el festival.
La primera locación fue en la Plaza Próspero Molina, de Cosquín. En el 2005, cuando quedó chico el predio y la ciudad, se mudó al Lago San Roque y desde el 2011 se realiza en el Aeródromo. Las propuestas fueron variando, se fueron incorporando bandas extranjeras, además de conceptos que enriquecieron las opciones para ver y escuchar. En ese contexto, también cambió el público: el Cosquín -así se lo conoce, así se lo menciona-, dejó de ser patrimonio exclusivo del público joven y del público de rock. Edición tras edición, la multiplicidad de géneros musicales cobró protagonismo, ampliando el espectro de asistentes.
Asimismo, el festival evolucionó en infraestructura y variedad de propuestas. Hoy ofrece un predio renovado en comodidad, accesos, traslado interno y servicios. Por supuesto que también los cambios se fueron notando en las grillas. Así como post 2010 el indie comenzó a tener protagonismo, desde el 2018 comenzó a penetrar el trap. En 2019, Nick Warren cerró la primera noche de uno de los escenarios principales, siendo la primera presencia fuerte de un dj en el cartel. La cumbia, el cuarteto y gigantes del pop actual, como Lali y Maria Becerra, también comenzaron a convivir con el estilo que le dio origen.
Como para muestra basta un botón, el cartel de este año evidencia esta transformación: en el mismo conviven grupos como Divididos, Ciro y Los Persas, Fito Páez, Juanse y Guasones, con propuestas como Franz Ferdinand, The Chemical Brothers, Devendra Banhart, Abel Pintos, Peces Raros, Six Sex, Louta, Ysy A y mucho más. En la previa a una nueva edición, hablamos con los protagonistas.
La Vela Puerca
"Momentos musicales tuvimos mil, pero voy a elegir uno que fue trunco", dice Sebastián Cebolla Cebreiro, uno de los vocalistas del grupo uruguayo. "Empezó a llover de frente, se metió toda el agua para el escenario, nos quemó un equipo y nos tuvimos que bajar. Terminó siendo épico para toda la gente, que estaba como loca. El Enano (Teysera) y yo seguimos adelante, nos dejamos mojar para sentirnos parte de la gente. Es una de las cosas que más recuerdan de los toques de La Vela en el Cosquín Rock".

"Cosquín Rock se diferencia de otros festivales por el aura que genera. El hecho de tener una trayectoria tan grande, la variación que está teniendo en cuanto a géneros musicales… Son un montón de componentes pequeños que lo hacen grande", define.
Los Pericos
"El Cosquín Rock es un festival emblemático. Tiene años, prestigio y es garantía de que el público la pasa bien. Es un entorno muy lindo y para nosotros, que somos argentinos, también significa que es un festival federal, que se hace en el centro del país y viene gente de todos lados. Tiene mucho peso, es muy significativo y creo que es el festival más argentino de rock que tenemos", asegura Juanchi Baleirón.
"Lo diferencia de otros festivales que es el más federal de todos. Está en Córdoba y eso hace que mucha gente del país que, tal vez no puede ir a los festivales de Buenos Aires, se acerque. También hay toda una filosofía y cultura, vienen en carpa y otras cosas que están muy buenas. Lo hemos visto crecer, desde la primera edición hasta ahora: hemos tocado unas 15 veces y se ha hecho un mega festival, comparable con cualquiera de todo el mundo. Para nosotros es un orgullo seguir participando", suma Willy Valentinis, guitarrista perico.

"Nos gustar estar porque básicamente es un contacto muy especial con todo el país y además con colegas músicos, de todos los géneros y estilos. Hay varios escenarios temáticos, es lindo ir a tocar y también salir a caminar por el predio para ver de qué se trata, cómo la gente disfruta. Tiene un montón de cosas a favor, muchas", agrega Juanchi. "Nosotros vivimos varios momentos emblemáticos. Uno de ellos, cuando cumplimos 30 años como banda y tocamos los tres días. José Palazzo (creador del festival) nos puso una carpa cada día e hicimos shows diferentes: el primero, con los primeros diez años; después, la segunda década; y el último día, la última… Siempre con invitados especiales: se armaron unas zapadas y unos shows que fueron únicos e irrepetibles", cierran.
Las Pelotas
"Ser la banda que participó todos los años del festival, lo siento como con un gran orgullo", se ufana Gabi Martínez, bajista del grupo. "Lo vimos crecer, crecimos juntos. En tantos años tocando ininterrumpidamente hemos visto el cambio: de pasar de ser un festival pequeño y con menos recursos, como era al principio, a ser lo que es hoy, multitudinario, en otro espacio, resume.
Se sabe: Las Pelotas juega de local en Cosquín Rock dado a que muchos de sus integrantes viven en Nono, localidad cercana. Así, para ellos no deja de ser un momento especial. "Se siente como estar en casa. Supongo que la gran diferencia del Cosquín con respecto a otros festivales es en dónde está ubicado. Ese lugar que es mágico por las montañas, el valle… Y está ubicado estratégicamente en el medio del país. Hace que mucha gente pueda ir y ver todas las bandas en un solo lugar, en un solo espacio", opina.

"Si tuviera que elegir un momento en el Cosquín, sería el que viene (risas). Siempre me gusta pensar que el próximo va ser mejor. Pero tuvimos muchos momentos mágicos, con tormentas infernales que a último momento despejaron y todo quedó maravilloso. El último fue increíble: tocamos a la tardecita, en un horario en el que nunca nos habíamos presentado. Entonces, ver cómo se pone la noche con lo que uno ve desde el desde el escenario hacia el público, fue increíble", dice.
Morat
La banda colombiana debuta en el festival serrano y, para ellos, la expectativa está altísima. "Conocemos el festival previo a que nos inviten a tocar, pues es un nombre muy importante en el mundo de los festivales y sabemos lo que representa. La presión se hizo incluso más evidente una vez que confirmamos que íbamos a estar. Nos ha encantado sentir ese ambiente y toda esa expectativa que la gente tiene sobre el festival. Y nos emociona un montón porque sin duda hace justicia al renombre del festival. Se nota que tiene muchísima mística", dice Juan Pablo Villamil, cantante de los bogotanos.
"Hemos averiguado de primera mano, con gente cercana y con amigos que tenemos en Argentina sobre el público del festival, y obviamente nos han dicho que el público es bastante más rockero y eso nos encanta. De hecho, queremos que nuestro show sea lo más coherente posible con el festival y tenemos varias sorpresas", anuncia. "Como en todos los festivales siempre está como la adrenalina añadida de que hay público que va no por nosotros, sino por el evento, y eso le suma un componente de adrenalina y de emoción especial. Además, nos han contado que el sitio es espectacular, que hay un ambiente increíble. Entonces, la verdad, estamos muy emocionados".

"Nos encanta estar en el Cosquín Rock porque sin duda prioriza la música en vivo, los instrumentos, las canciones, las bandas. Se alinea mucho con todas las razones por las cuales hacemos lo que hacemos y lo que queremos representar como banda. Entonces es una mezcla muy especial para nosotros, va a estar increíble", promete.
Mariano Mellino
"Desde hace unos años Cosquín Rock viene dándole espacio a la música electrónica en el festival y me parece buenísimo porque justamente es una música que tiene esa tribu urbana que acompaña a todos lados que también le gusta otros géneros. Poder ir a un festival de esta Cosquín Rock y también tener la posibilidad de escuchar a los djs que te gustan, me parece muy bueno. Y también desde el lado del festival está bueno que le da lugar que se merece la música electrónica dentro la música argentina", opina el dj, uno de los más destacados en el panorama actual.
"Creo que la experiencia ha hecho que Cosquín vaya mejorando a través de los años. La verdad que es alucinante cuando estás en el festival y ves todas las cosas que hay por hacer más allá de la música. Es muy divertido porque además es un festival para toda la familia, tocan desde los artistas más grandes hasta los que recién están empezando. ¡Y está en el medio del país! Lo que hace que mucha más gente tenga facilidad para llegar de todas partes", agrega Mellino.

Pese a su vinculación con la electrónica, tiene cierto vínculo sentimental con el festival. "Me acuerdo cuando de chico veía el line up y decía: 'Qué locura debe ser tocar en un lugar con nombres tan grandes de nuestra música'. Luego tuve la posibilidad de participar dos veces y es alucinante lo que se vive ahí adentro. Estoy feliz y agradecido de ser parte de esta edición 2026. Las expectativas son las mejores, poder ser parte a mí me enseña mucho, me hace crecer, así que estoy con mucha ilusión. Me gustaría, con la música, poder conquistar a mucha gente que por ahí es la primera vez que me escucha. Estoy pensando en hacer un set que pueda funcionar para todos y, desde mi lugar, aportar un granito de arena para que la música electrónica en el festival sea un gran show", cierra.
Eruca Sativa
"Como cosa distintiva, si alguien viene de otro lado y vive este festival, lo que lo diferencia de los demás es la montaña, la sierra y la actitud paisajística que tiene Córdoba para sumarle esa energía tan especial que tiene el festival", resume Lula Bertoldi, vocalista y guitarrista del power trío. "Otra cosa muy linda que tiene es todo lo que se vive en modo campamento. Mucha gente va con sus carpas y hace su vida alrededor del festival en esos días y eso le suma mucho. Hay una energía especial entre el paisaje y la gente que va a vivir esa experiencia todos esos días a la sierra. Entre todos la pasamos muy increíble".
"Algo muy lindo del festi es que creció en cuanto a la convocatoria de ciertos tipos de artistas. Antes era solo rock y ahora tenés a Lali, a Abel, que no pertenecen concretamente al género, pero que sí hacen que nos unamos entre estilos y públicos. Me parece muy sano y muy representativo de la época, porque la gente no escucha solamente un estilo de música, sino que escuchamos de todo y esa variedad hace que sea muy disfrutable el evento en general", opina sobre la amplitud en el cartel.

"Nos sentimos parte del adn del Cosquín. Hace muchos años que estamos en distintas ediciones y cada año tiene su particularidad, es especial y diferente. Nos encanta estar y nos sentimos parte de su historia porque nos vio nacer y crecer, nos acompañó en ese crecimiento. Hemos estado en todos los escenarios posibles. Incluso fuera del país, porque estuvimos en México y Bolivia. Han sido experiencias maravillosas", dice Lula sobre su vínculo con el CR.
"En cuanto a grandes momentos, recuerdo la vez que estuvimos con Brenda (Martin, bajista de Eruca) con las panzas, embarazadísimas, a punto de parir. Fue muy emocionante, muy lindo. También vivimos momentos muy lindos con nuestros hijos en Cosquín. Y personalmente he vivido momentos zarpados. Un año estuve en tres escenarios diferentes: con Marilina (Bertoldi, su hermana) cuando tenía su proyecto Connor Questa, con Eruca y con Catupecu Machu. Otro año estuve con Octafonic en una carpa y en el 2025 con Nicki Nicole cantando y tocando la viola", recuerda.
Wayra Iglesias
"Algo espectacular es tocar mirando las sierras. Es un predio alucinante y es el festival con más bandas de rock que tenemos, hay que cuidarlo. Y también es el único festival que tiene un escenario pura y exclusivamente para bandas de blues, eso es oro", dice la joven cantante que desde hace unos años es una fija en el cartel.
"La primera vez que toqué fue en el 2023. Recién arrancaba con mi banda y mi proyecto, estaba grabando mi primer disco. La pasé increíble, pero recuerdo que me moría de nervios. Antes de tocar con mi banda, fui público del festival: recuerdo el de 2013, que fui a ver tocar a mi vieja que tocó con su banda, Q'Acelga?, y fue muy divertido porque estuve con mis amigos y mis tíos haciéndome caballito para que llegue a ver algo. Además, anduve paseando por el predio, descubriendo bandas y pasándola bien piola", cuenta la hija de la baterista Silvina Cendón y de Gabriel Tete Iglesias, bajista de La Renga.

"Me encanta ser parte del festival y compartir escenario, grilla y camarines con artistas que admiro. El año pasado toqué en el mismo escenario en el que tocó Skay Beilinson, lo que me tuvo muy emocionada. El lugar, la buena onda, el calor… Es un momento bárbaro del que me encanta ser parte", se emociona Wayra.
"Tengo muchos recuerdos lindos, pero si tuviera que elegir uno sería mi primer Cosquín Rock: en un momento del show me di el lujo y el tupé de invitar a mi papá y mi tío (Jorge Tanque Iglesias, baterista rengo). Tocamos juntos "2+2=3" y fue un momento muy emocionante para mí y para toda la familia, nunca me lo voy a olvidar", dice.

Cosquín Rock en cifras
17. Fueron las bandas que tocaron en la primera edición del Cosquín Rock, en el 2001.
26. Las veces en que tocaron Las Pelotas en el Cosquín, la única banda con asistencia perfecta en el festival. La particularidad es que tocaron más veces que ediciones realizadas (25), ya que en 2022 tocaron los dos días, en modo acústico. La Vela Puerca, Ciro (con Los Piojos y los Persas), Babasonicos y Las Pastillas del Abuelo, los artistas que los siguen en cuanto a presencias.
2023. El año con la mayor cantidad de asistentes: fueron más de 200 mil personas entre las dos jornadas.
109. Los artistas, entre nacionales e internacionales, que estarán en la edición 2026.