Celine Dion volvió a presentarse en vivo después de seis años de ausencia. La cantante canadiense inauguró el sábado su residencia Celine Dion Paris 2026-2027 ante unas 35.000 personas en el Plenitude Arena de París, en una función que puso el foco tanto en su repertorio en francés como en las canciones en inglés que acompañaron distintas etapas de su carrera. El show organizó ese regreso en cuatro actos y utilizó la propia trayectoria de la cantante como materia de una puesta concebida alrededor de la escala teatral.
El concierto adquiere un peso particular por el tiempo transcurrido desde su última presentación sobre un escenario. Esa distancia estuvo presente también en las palabras que Dion eligió para dirigirse al público durante la función. "Por fin, es increíble que estemos todos juntos. Hice una promesa de volver y de regresar a los escenarios. Así que aquí estoy, cantando para ustedes, cantando para mí, celebrando la vida", dijo frente a una sala con localidades agotadas. La frase funcionó como una de las pocas referencias directas de la noche al significado personal de ese retorno.
El repertorio comenzó con "On ne change pas", una canción asociada a su catálogo francófono y que llegó al primer puesto de los rankings de Quebec. Desde allí, el programa alternó registros y períodos de su discografía con temas como "Because You Loved Me", "Dans un autre monde" e "It's All Coming Back to Me Now". También apareció "Courage", la canción que da nombre a Courage, el álbum de 2019 que debutó en el número uno, junto con "Dansons", uno de sus lanzamientos de 2026. El recorrido no quedó limitado al repertorio pop: Dion interpretó además "La Wally", pieza que introdujo un pasaje operístico dentro de la estructura del concierto.
La organización en cuatro actos permitió reunir canciones en francés e inglés sin plantear el show como una sucesión lineal de éxitos. La decisión dialogó con la propia historia de la artista, construida durante décadas entre esos dos repertorios y públicos. El cierre volvió a poner el acento en esa convivencia: después del tramo central del espectáculo, la cantante regresó para un bis integrado por algunas de las canciones de su catálogo en francés.
La puesta estuvo a cargo del director creativo Willo Perron, con dirección de diseño de Perron Studios. En lugar de acumular elementos sobre el escenario, el diseño se organizó alrededor de estructuras monolíticas capaces de abrirse, cerrarse y modificar su configuración durante la función. El concepto buscó acompañar los distintos momentos del repertorio mediante cambios de escala y referencias a la tradición operística, uno de los lenguajes utilizados por la producción para enmarcar la presencia de Dion en escena.
Ese dispositivo se completó con grandes pantallas LED instaladas a ambos lados del escenario. Allí se proyectaron imágenes filmadas y dirigidas por el realizador francés Thibaut Grevet, incorporadas como parte de la narración visual de cada acto. Annie Horth, asesora creativa del espectáculo, trabajó además con casas de moda francesas en la confección de los vestuarios utilizados por la cantante durante la noche. La producción buscó así establecer un vínculo explícito con París no sólo a través de la sede de la residencia, sino también mediante los responsables creativos y los códigos visuales elegidos para el montaje.
En el plano musical, Dion estuvo acompañada por una banda dirigida por Scott Price, su director musical durante los últimos quince años. Esa continuidad aporta un elemento reconocible dentro de un espectáculo diseñado específicamente para este regreso: el repertorio cambia de registro y de idioma, pero conserva parte del equipo con el que la cantante construyó sus presentaciones en vivo durante la etapa previa a la pausa.
Celine Dion Paris 2026-2027 continuará con funciones programadas hasta mediados de octubre. El calendario contempla, además, diez fechas adicionales para mayo de 2027. La residencia, producida por Concerts West, AEG Presents e Inter Concerts, extiende de ese modo un regreso que no se plantea como una aparición aislada, sino como una serie de conciertos concentrados en París. Después de seis años lejos de los escenarios, Dion eligió volver con un formato que mira hacia su propio catálogo y reúne, en una misma noche, las dos lenguas que atravesaron buena parte de su recorrido artístico.