Marco Harrison no es solo otro chico con una guitarra, es el puente entre el caos de Londres y la actitud de Manchester, con raíces profundas en Latacunga, Ecuador. Olvidando la edad y las etiquetas, a Harrison no le interesan los números, le interesa el impacto. Su sonido es masivo, crudo y diseñado para perdurar, punto.
Con una confianza que recuerda a los mejores frontmans de la historia, Harrison mezcla la estructura melódica de The Beatles con la melancolía ácida de The Cure. Es una colisión de herencia británica, con la energía de Oasis y el pulso de Catfish and the Bottlemen, acompañado por la profundidad de Donovan y Da Pawn. Esa seguridad es la que lo llevó a BBC Introducing Manchester, donde no solo sonaron sus temas, sino que dejó claro quién es en una entrevista sobre su evolución y su paso por el proyecto Faith.
Instalado en Londres, Harrison lidera la escena con la arrogancia necesaria. Es el frontman de la banda de rock alternativo A Perfect Fate, cuyo EP debut, Homesick Poetry, fue coproducido por el mismo Harrison junto a Erik Bickerstaffe (Loathe).
Lo suyo no es teoría, es realidad. Harrison es un animal de escenario que ha hecho suyos recintos como The Camden Assembly, New Cross Inn, y los emblemáticos Night & Day y Gullivers en Manchester.
Con "Try Your Best" (con las guitarras de Mauro Samaniego) y "Final Rest" ya en la calle, Marco Harrison no está pidiendo permiso para entrar en la escena del Reino Unido. Ya está aquí, y ha venido a quedarse.