Una voz sensual y madura, piezas hechas para bailar en trance cuando nadie mira, pero, sobre todo, un poderoso mensaje de amor propio, resiliencia y aceptación. Esto es parte de lo que trae LIV, el nuevo EP de la cantautora de Nueva Jersey, Ashlee Keating. En un viaje de tan solo tres canciones, dibuja un autorretrato en el que millones de personas pueden reflejarse.
"LIV", la canción que le da nombre al EP, es la encargada de iniciar el recorrido. Un inicio poderoso e hipnotizante, con un guiño a la música disco de los años 70, es suficiente para que la melodía te atrape y una letra potente sorprenda como una caricia al alma. En esta canción, Ashlee invita a vivir el presente sin máscaras, más allá de la lucha constante de la vida. La cantante aprovecha la pieza para invitar a todos los oyentes a ser sí mismos, sin pedir permiso.
Por la misma línea aparece "Both Sides", el segundo sencillo de la recopilación. Se trata de un tema divertido, con destellos de reggae y R&B, que habla de la autoaceptación absoluta. Allí incluye luces y sombras, desde el agradecimiento, con la conciencia de que ambos lados forman parte de nosotros mismos.
Finalmente, "Moments" le da un cierre perfecto a la obra. Se trata de una canción más melancólica, en la que la cantante insiste en la resiliencia. Además, habla de la integración y aceptación de todos como cohabitantes de un mismo mundo.
Con una voz más potente que en las canciones anteriores, Ashlee reduce deliberadamente las revoluciones para cerrar con un sonido ambiente en el que varias personas parecen compartir momentos agradables, reforzando el poder que tenemos cuando hacemos tribu.
Pero detrás de LIV hay una artista que creció bajo los reflectores y que supo reconstruirse sin perder su esencia. Desde su debut en Broadway con The Sound of Music cuando era apenas una niña, hasta compartir escenario con nombres como Demi Lovato o Raven-Symoné, Keating construyó una carrera marcada por la constancia y la evolución.
Esa evolución también se refleja en su presencia en la escena dancev con sencillos que se posicionaron en los charts de Billboard. Además, en su conexión con la comunidad LGBTQ+, dentro de la cual se ha consolidado como una voz cercana, honesta y representativa.
Con LIV, Ashlee Keating convierte 2026 en su año más honesto. El EP es un manifiesto íntimo y universal, el reflejo de una artista que entiende que crecer no siempre es lineal, pero sí necesario, y que podemos transitar el camino de la mano, sostenidos a través del amor propio, la resiliencia y la aceptación, todo esto envuelto en música que se escucha, se medita, se analiza y se disfruta.