El domingo 19 de julio, cuando España salga a jugar la final del Mundial contra Argentina, la pelea también se va a dar en los parlantes. Durante todo el torneo, cada gol de la Roja tuvo una canción y cada victoria, otras dos. Quevedo, Elvis Crespo, Aitana y Rosalía forman el seleccionado musical que acompaña a los españoles y que ya quedó asociado a su recorrido hasta el partido decisivo.
Cada momento tiene su propio tema: si la selección convierte, el estadio pone "La Graciosa" de Quevedo junto a Crespo; cuando llega la victoria y el plantel se queda celebrando sobre el césped, entran "Superestrella" de Aitana, y "Despechá" de Rosalía. Esa diferencia generó cierta confusión durante el torneo, ya que muchos espectadores asociaron el primer tema de los festejos con la canción oficial del seleccionado por su presencia en transmisiones, videos y publicaciones posteriores.
Cómo "La Graciosa" terminó pegada a los festejos españoles
"La Graciosa" salió el 24 de abril de 2026 dentro de El Baifo, el disco con el que Quevedo volvió a poner a Canarias en boca de todos. El título viene de la isla donde se crió y la letra habla de acomodar un corazón roto y volver a meterse en el juego. No nació para el fútbol, pero el Mundial se la apropió: cada gol de España quedó pegado a ese estribillo. Tanto que hasta Crespo festejó el pase a la final cantándolo en vivo.
Según contaron los mismos artistas, la colaboración se dio a partir de un malentendido. Cuando lo llamaron, Crespo creyó que "La Graciosa" era una mujer divertida; el autor tuvo que aclararle que hablaba de una isla del archipiélago canario y que todo el álbum giraba alrededor de ese lugar. El cantante pidió escuchar cómo sonaba una de sus playas, agarró la guitarra y de ahí salió la introducción.
Pero, ¿cómo se convirtió en un tema mundialista? La música de los partidos responde a una organización previa entre la FIFA y cada federación. Las selecciones proponen melodías para distintas escenas: el calentamiento, la salida al campo, los goles, el entretiempo o el festejo final. Después de una revisión de contenido, las canciones ingresan a una biblioteca oficial que reúne alrededor de 750 pistas. El DJ de cada estadio activa la indicada según lo que ocurre en la cancha y las preferencias enviadas por cada equipo.
Los dos finalistas llegan después de superar grandes semifinales. Argentina le ganó 2-1 a Inglaterra y dejó en el camino al equipo que llevó "Wonderwall" de Oasis, como himno durante el torneo. España, por su parte, venció 2-0 a Francia y avanzó al partido decisivo con su banda sonora intacta. El historial está parejo: se cruzaron 14 veces, con seis victorias por lado y dos empates. El antecedente más reciente fue en marzo de 2018, cuando la Roja se impuso 6-1 en Madrid. En una Copa del Mundo solo se enfrentaron una vez en Inglaterra 1966, con triunfo albiceleste por 2-1 y dos goles de Luis Artime.
El domingo, todo ese historial queda archivado en cuanto ruede la pelota. España irá por otra tarde con "La Graciosa" de fondo y dejará a Aitana y Rosalía para los festejos. Argentina buscará que el estadio cambie de tema. Al final, como pasa en todos los Mundiales, la canción que sobrevive es la del campeón.