A 25 años de su publicación, Toxicity, el segundo álbum de estudio de System Of A Down, vuelve a circular en una edición en vinilo que recupera algunos elementos vinculados con su lanzamiento original. Editado el 4 de septiembre de 2001 por American Recordings, el disco representó el salto internacional de la banda armenio-estadounidense y se convirtió en el primer trabajo de su catálogo en alcanzar el primer puesto de las listas. El aniversario permite revisar un álbum que combinó expansión comercial, referencias a la cultura armenia y canciones centradas en distintos conflictos de la sociedad estadounidense.
La edición conmemorativa mantiene las catorce composiciones del álbum e incorpora un sencillo de siete pulgadas con "Johnny" en el lado A, tema que había aparecido como bonus track en algunas versiones de 2001. El lado B lleva un grabado con el número 25 y el paquete incluye un póster impreso de ambos lados. También introduce una corrección en el título de la pieza final: la composición conocida desde su lanzamiento como "Arto" figura ahora como "Der Voghormia".
La modificación permite precisar el origen de esa última pieza. Según explicó el grupo, "Der Voghormia" es un himno armenio cuyo título se traduce como "Señor, ten piedad" y que forma parte de ceremonias relacionadas con el duelo y la memoria. También se utiliza en conmemoraciones del genocidio armenio. System Of A Down indicó que sus interpretaciones en vivo están dedicadas a las 1,5 millones de personas que murieron en 1915. La identificación del tema con su denominación correspondiente explicita así una referencia cultural que formaba parte de la grabación desde 2001.
La presencia de ese himno se inscribe dentro de una obra en la que la procedencia armenia de los integrantes convivía con una mirada sobre conflictos políticos y sociales de Estados Unidos. Las canciones de Toxicity abordan cuestiones como el encarcelamiento, el consumo de drogas, las protestas políticas, las groupies, el sexo y determinadas concepciones sobre el medioambiente. Más que organizarse alrededor de un único asunto, el álbum reunió temas distintos dentro de una escritura que combinaba observación social, ironía y referencias de procedencias diversas.

Toxicity apareció dos años después del debut homónimo de System Of A Down, publicado en 1998, y modificó la dimensión de su carrera. Superó los 12 millones de copias vendidas en todo el mundo y recibió seis certificaciones de platino en Estados Unidos. Canciones como "Chop Suey!", "Toxicity" y "Aerials" ampliaron la presencia del grupo fuera del público que había acompañado su primera etapa y establecieron parte del repertorio por el que sería reconocido durante las décadas siguientes.
El proceso de grabación tuvo lugar en Cello Studios, en Hollywood. La mezcla se realizó en Enterprise Studios, en Burbank, y la masterización, en Oasis Mastering, en Studio City. Durante las sesiones, la banda registró más de treinta canciones antes de reducir la selección a las catorce que integraron el álbum. Parte del material descartado fue regrabado y apareció al año siguiente en Steal This Album!, el tercer trabajo de estudio del grupo.
En términos musicales, Toxicity fue asociado con categorías como metal alternativo, thrash metal, nü metal, hard rock, heavy metal y metal progresivo. Esa clasificación, sin embargo, no alcanza a describir todos los recursos presentes en las composiciones. El álbum incorporó elementos provenientes del folk, el jazz, el rock progresivo, la música de Medio Oriente y la música griega, además de instrumentos como cítara, banjo, teclados y piano junto con la formación de guitarra, bajo, batería y voces.

Daron Malakian explicó que durante el proceso buscó incorporar mayor trabajo armónico y combinar las secciones de guitarras de mayor peso con pasajes menos densos. Entre las influencias mencionó a The Beatles, una referencia que ayuda a comprender el interés por el contraste entre estructuras melódicas y cambios abruptos de intensidad. Gran parte de las canciones fueron escritas en afinación drop C, recurso utilizado en buena parte de las guitarras del álbum.
Veinticinco años después, el disco permanece como el trabajo que modificó la escala pública de la banda y reunió varios de los rasgos que definirían su repertorio. Su aniversario no sólo recupera el contexto de un lanzamiento que superó los límites de la escena de la que provenía el grupo, sino también aspectos del proceso de composición y de las referencias culturales que intervinieron en su elaboración. Revisar Toxicity desde esa perspectiva permite observarlo como un documento de una etapa determinada de System Of A Down y, al mismo tiempo, como el punto en el que esa trayectoria adquirió una dimensión internacional.