Cuando a comienzos de la década del noventa diversos grupos y artistas latinos comenzaron a ser convocados por MTV para sumarse a sus conciertos unplugged (y posteriormente lanzar el respectivo álbum en vivo de dicho especial televisivo), a muchos les resultó extraño que entre esos nombres no figurara el de Soda Stereo.
En realidad, el trío argentino fue una de las primeras bandas en ser seducidas por la reconocida cadena de videos musicales para formar parte de una modalidad que, en aquel momento, se había convertido en algo habitual para muchos músicos. Sin embargo, cada vez que recibía la propuesta, la agrupación solía responder argumentando que sus canciones habían sido creadas de determinada manera y no encontraban una razón válida para adaptarlas a un formato diferente.
"Al principio, nosotros nos negábamos a la propuesta de MTV porque no nos gustaba el formato acústico que estaba usando todo el mundo. Nos parecía que no tenía que ver con nosotros. Pero, poco tiempo después, lo que finalmente nos convenció fue que en algunos ensayos empezamos a jugar, como siempre hacíamos, con ritmos e ideas y salió una cosa medio lounge que nos gustó", revela Charly Alberti en conversación con Billboard Argentina. Y sigue: "Recuerdo que me puse a hacer un ritmo tipo bossa nova; empezamos a experimentar con eso y nos dimos cuenta que por ahí podía haber algo. Lo probamos con alguno de los temas y nos gustó. Ahí fue que decidimos llevar adelante el concierto pero que no iba a ser unplugged sino que podíamos hacerlo en un formato lounge y más tranquilo. Si aceptaban esa condición, lo hacíamos. Y bueno, lo aceptaron y finalmente el proyecto se concretó".

Una vez que ambas partes arribaron a un acuerdo, comenzó entonces el proceso de selección de temas con el objetivo de intentar abarcar las diferentes etapas musicales de la banda aunque sumando también alguna que otra sorpresa.
"La elección de las canciones tuvo mucho que ver con el contexto. Nosotros habíamos sacado Sueño Stereo (1995) muy poco tiempo antes, entonces planteamos un setlist que se basó sobre todo en la música de ese disco. La gente todavía no lo tenía muy internalizado, así que fue una jugada arriesgada y a la vez un desafío muy lindo. Pero también nos parecía interesante ya que los temas estaban recién salidos y eran muy maleables", reconoce Zeta Bosio en diálogo con Billboard Argentina. "De todos modos, hay canciones de Soda que no podían faltar en la lista y que sabíamos que eran importantes. Por lo tanto, tuvimos que ser muy selectivos a la hora de elegir qué canciones serían las que representen otros momentos de la banda, como el caso de 'En la ciudad de la furia' y 'Un misil en mi placard'. En líneas generales, fuimos privilegiando aquellas versiones que más nos gustaban. Me acuerdo que las fuimos preparando a lo largo de la gira, apretujándonos todos en una habitación de hotel, en medio de las camas y con equipos chiquititos. Sin dudas, una escena muy graciosa ".
Así fue que el 12 de marzo de 1996 en los Post Edge Studios de Miami y ante una selecta audiencia, Gustavo Cerati (guitarra y voz), Zeta (bajo) y Charly (batería) dieron vida a un concierto que, más allá de la etiqueta "unplugged", no fue estrictamente acústico o desenchufado sino más bien que estuvo conformado por versiones especiales, climáticas y un tanto diferentes a las originales. Vale señalar también que a lo largo del show el grupo estuvo secundado por Tweety González (teclados) y los hermanos Diego, Pedro y Ezequiel Fainguersch en cello, viola y fagot respectivamente.
Y al respecto, el bajista relata: "A pesar de que grabar para un programa en un estudio de televisión significa repetir varias veces los comienzos por los aplausos o cosas por el estilo, nos sentimos muy cómodos y relajados. Lo tomé como un show íntimo, algo no muy común para nosotros, más acostumbrados a tocar frente a públicos enormes. Así que experimentar esa situación de estar con mi banda, tocando como en un café e improvisando muchas cosas, fue algo que le dio un clima muy especial. Yo lo disfruté mucho".
Una de las particularidades de aquella recordada presentación en tierras estadounidenses fue la interpretación de "Génesis", tema de Vox Dei e incluido originalmente en La Biblia, su célebre obra de 1971.
"En realidad, ese tema de Vox Dei se desprendía naturalmente de las versiones de 'Sueles dejarme solo', porque los dos tenían acordes parecidos; al estilo de 'Come Together', de Los Beatles. En algunos shows, Gustavo empezó a tocar partes de 'Génesis' en medio del tema y nos dimos cuenta que la versión realmente era poderosa y sonaba fresca. Aunque no fuera parte del repertorio de Soda, tenía algo que nos unía y formaba parte de nuestros orígenes y de la música que escuchábamos cuando éramos adolescentes", confiesa Zeta.
Y, sin dudas, otro de los momentos destacados del concierto fue la participación especial de Andrea Echeverri (Aterciopelados), quien sumó su particular estilo vocal a una celebrada versión de "En la ciudad de la furia".
"Para mí fue muy hermoso participar de ese show. Yo era muy fan de Soda y como ambos grupos pertenecíamos a la misma disquera se dio la posibilidad de abrir sus conciertos durante su gira por Estados Unidos. Cada viaje, cada prueba de sonido y cada encuentro con Gustavo Cerati y el resto de la banda en el lobby del hotel era emocionante y formativo", describe Andrea desde Colombia para Billboard Argentina. Y completa: "Aquella gira terminó en Miami, y un par de días después ellos grabaron el especial para MTV. Así fue que me invitaron y yo fui la más feliz y la más afortunada de compartir esa 'furia' con mi banda favorita".
Finalmente, el 25 de septiembre de 1996 se produjo el lanzamiento de Comfort y música para volar. Ese fue el título elegido para el álbum que documentó el paso de Soda por MTV, incluyendo sólo siete de los trece temas registrados en dicho concierto más un track interactivo y cuatro composiciones inéditas grabadas en estudio ("Sonoman", con el aporte de Iain Baker en sintetizadores-; "Planeador", "Coral" y "Superstar") y que habían quedado afuera del disco Sueño Stereo. De todos modos, en 2007 vio la luz una nueva versión de dicho trabajo discográfico pero esta vez presentando el show grabado en Miami en su totalidad.
En vísperas de la aparición de la edición original del álbum, y en medio de una gran expectativa, el trío ofreció una concurrida conferencia de prensa en el Soul Café, un establecimiento gastronómico muy en boga en los noventa que, situado en el barrio porteño de Las Cañitas, pertenecía a Fabián Zorrito Quintiero.
"En aquella época yo hacía un programa en MTV que se llamaba Gustock y como tenía muy buena relación con el canal, les cedí el lugar para organizar el encuentro de Soda con los medios", explica Quintiero, para luego recordar sus años como tecladista de la banda: "Me tocó participar en la grabación y en las giras de Nada Personal y Signos, dos discos que permanecen muy fuertes en la memoria del público y que evidentemente dejaron canciones muy conocidas, muy exitosas y que se convirtieron en hits. La gente solía referirse a mí como el 'cuarto Soda' pero en los hechos eso nunca fue así. Siempre tuve en claro que fui un músico invitado al proyecto y que ellos funcionaban como trío".
Hoy, a tres décadas de su aparición, Comfort y música para volar asoma no sólo como un capítulo por demás significativo en la discografía de Soda Stereo sino también como algo singular y disruptivo dentro de la tradición de los MTV Unplugged, considerando que, como en muchos otros aspectos a lo largo de su exitosa carrera, el grupo lo desarrolló a su manera y bajo sus propios términos estéticos.
"Viéndolo a la distancia, creo que fue un álbum muy importante, mucho más importante de lo que nosotros nos imaginamos en ese momento. De hecho, entiendo que en diferentes listas y en distintos lugares aparece como uno de los cinco mejores Unplugged de MTV de la historia a nivel mundial. Y eso es algo que obviamente nos llena de orgullo", concluye Alberti.