Bully, de Ye

Kanye West, que desde el 2021 es Ye, no fue víctima de su trastorno bipolar para este nuevo disco. Es todo un avance y un gesto de maduración importante. Queda para los especuladores decir que fue gracias a su equipo de producción y que él no tuvo nada que ver. Lo cierto es que su nueva música se desmarca de sus inclinaciones fascistas y vuelve a buenos instrumentales para decir algunas cosas. Es verdad, son pocas, pero al menos no ofende a casi nadie. Y tiene, además, una cruz clavada en el pecho. Esa que dice que fue el rey definitivo del rap y el pop a inicios de este siglo. Un rey que fundamentaba su jerarquía a través de obras maestras hechas discos. Esa vara no sirve para este 2026 de recomposición. Es injusto poner a Bully en ese contexto. Con el poco resto que le queda, más esta actualidad con cierta calma, Ye sigue ganando en la mejor liga. Es verdad, por la mínima, pero gana. Y esto a pesar de decisiones súper extrañas, como la de colaborar con Peso Pluma y cantar sus partes de manera bilingüe en esa canción tropical que tituló "Last Breath". El mexicano de los tumbados lo dice mejor en una de esas líneas: "No te olvides que yo te di todo".
Your Favourite Toy, de Foo Fighters

Crecer, para la banda comandada por Dave Grohl, tuvo que ser a través del dolor. Este, el duodécimo disco de FF, es el primero sin Taylor Hawkins (1972-2022). Lo grabaron en su estudio de Los Ángeles y fue coproducido junto al ingeniero Oliver Roman. La novedad es que no trabajó Greg Kurtin junto a la banda. Grohl dejó entrever que el tema que dio origen al disco es "Your favourite toy", tanto es así que también se quedó con el título de la obra. En el esqueleto musical de este track está la potencia del inicio de la banda, de sus primeros discos. Un poco el guion de las otras nueve canciones. Pero, además de la crudeza hard y su potencia, también hubo un espacio para la balada con "Askind for a friend". Es la despedida del disco y, podríamos decir, el adiós a Hawkins. Tiene el peso grunge del pasado de Grohl y la emoción de otro de sus amigos que también dejó este mundo de forma temprana. Es como si el cantante haya estado destinado a que la maduración de la vida tiene que ser a través de la muerte y la amistad. Para eso, también, quedan las canciones como esta en la que sigue pidiendo un amigo. Con el primer verso de esta nueva canción alcanza: "Guarda tus promesas hasta que nos volvamos a encontrar".
Kiss All The Time. Disco, Occasionally, de Harry Styles

El cuarto disco del joven mimado del pop no es lo que esperaban. Y, a priori, eso pareciera una traba en esta corta discografía pero no. Lo que pasa con este varón heterosexual deseado en todo el mundo es que está recluido, y encantado, con el vínculo que trazó con sus fans. Dando besos todo el tiempo y yendo, de vez en cuando, a bailar intentó hacer un disco de dance-pop con buenas influencias provenientes del indie. Producido por Kid Harpoon y Tyler Johnson la luz central de todo ese arrastre hacia la pista fue LCD Soundsystem pero también las imágenes borrosas de la escena de clubes de Berlín y las carreras de maratón. En la canción "American girls" se pueden desmenuzar las intenciones de todo el álbum. El sonido cosmopolita, con tintes de su identidad estética algo más lavada, el foco del receptor, el tempo cansino y nocturno y algunas líneas directas como esta: "Mis amigos están enamorados de chicas americanas. / Lo he visto por los escenarios de todo el mundo". Kiss All The Time. Disco, Occasionally, son doce temas que están en la pista pero después de los momentos más álgidos de una noche tranquila.
Make-up Is a Lie, de Morrissey

Hacía seis años que el ex líder de The Smiths no sacaba un disco. Y la deuda era mayor porque tanto California Son (2019) como I Am Not a Dog on a Chain (2020) no habían estado a la altura de uno de los compositores más brillantes del pop británico. A Morrissey siempre le achacan dos cuestiones trascendentes: la falta de un cómplice melódico para su música y sus inclinaciones políticas y sociales reflejadas en sus declaraciones y hasta en algunos aspectos de su performance. Todavía está en la retina de sus fans las insignias del partido For Britain que mostró en su actuación en 2019 en The Tonight Show With Jimmy Fallon. Quizás, como gesto de maduración, Morrissey limpió un poco todo eso en este Make-up Is a Lie y salió airoso de sus últimos derrapes discográficos. Tanto es así, que en la canción "Notre-Dame" no sólo hay una buena visión compositiva sino que también consigue ese arrastre dramático para su melodía referente. También ahí consigue el mejor contexto para frasear de la manera más grave versos como: "Sabemos quien intentó matarte (…) No nos quedaremos callados". Ahora falta que no suspenda la presentación oficial de este buen capítulo para que la maduración sea finalmente confirmada.