Tras varios años de recorrido con Hijos de Padres y más de dos años radicado en Miami, Sam E vuelve a Buenos Aires para presentar esta nueva etapa. El proyecto solista de Sam Roca llega por primera vez al escenario porteño el 25 de septiembre en Music Mansion, en el Teatro Premier, con una banda completa y un show que recorrerá su historia musical, cerrando con las canciones de su presente.
Con su último lanzamiento, "Muy Tarde", el artista consolida un sonido que cruza la tradición del cantautor rioplatense con el indie pop latinoamericano. En diálogo con Billboard Argentina, habla sobre la emoción de debutar como solista en la avenida Corrientes, los desafíos de tomar las riendas de su carrera y las experiencias que encontró en el otro extremo del continente.
Te presentás en Music Mansion, en el Teatro Premier, el 25 de septiembre. ¿Qué significa debutar como solista en tu país?
Es icónico para mí. Es una de las fechas más importantes de mi carrera y de mi vida, en la avenida Corrientes. Ayer nos mandaban fotos amigos que pasaban por el Premier, con mi cara ahí. Es una cosa hermosa. Estoy feliz y totalmente convencido de lo que vengo a mostrar.
¿Hay algo que te genere ansiedad o miedo de la fecha?
Estoy tranquilo. Obviamente genera adrenalina y miedos tenemos todos los días. Tuvimos poco tiempo para armar semejante show, así que hay un poquito de inseguridades, pero normales. Creo tanto en lo que vengo a hacer y en lo que soy hoy, después de tantos miedos, inseguridades y fracasos que tiene esta carrera, pero siempre remando. Eso hace que hoy estar acá y verlo me dé mucha seguridad. Me siento preparado para esto.
Venís de estar en la banda Hijos de Padres y ahora sos solista. ¿Qué descubriste de vos como artista en esta etapa?
Son procesos parecidos y muy diferentes, porque uno toma las riendas de todo. El proceso se dio bastante natural. La separación de Hijos de Padres fue algo que se fue dando y la pandemia nos hizo replantearnos muchas cosas y animarnos a dar el paso. No fue que se pudrió todo.
Cuesta ser solista, porque es lindo decidir todo, pero después hay que llevar las riendas solo. Eso te hace crecer como profesional y como persona. Tiene mucha presión, pero eso es lindo, a mí me gusta. Soy un hijo del rigor y esta es mi vida.
También hay que aceptar que uno se confunde y que no siempre las decisiones son correctas. Lo importante es seguir, aprender de eso, tener el foco y darle.
Para esta etapa te fuiste a Miami. ¿Por qué y qué descubriste allá que te ayudó a encontrar el sonido que querías?
Me fui más que nada porque venía buscando a Guillermo Porro, un productor argentino que está allá con su mujer, Diana Azar, con la cual grabé el disco. Le gustó lo que le mostré, empezamos a buscar ese sonido e hicimos un producto hermoso.
Si progresa mi objetivo, no importa dónde estoy. Es mi momento. Es hermoso moverse de lugar. Uno a veces tiene miedo, pero está bueno salir y vivir nuevas experiencias, abrirse a otra gente y conquistar sus emociones. No solo es el lugar, sino la emoción de salir de casa, llevar a cabo esto y reenergizarse.
¿Con qué nos vamos a encontrar en tu primer show solista en Buenos Aires?
Vamos a hacer un recorrido por mi carrera, obviamente enfocado en mi proyecto solista, pero también voy a hacer canciones de Hijos de Padres a mi estilo. Van a ser tres bloques, tres momentos, que culminan en todo lo nuevo.
En el medio hay algo que me gusta mucho: cantar las canciones como salieron, desnudas, con voz y guitarra, y tener ese momento muy íntimo. Es como que me desnudo frente a todos y digo: "Acá estoy. Esto es lo que soy".
En Miami hicimos una sesión que está en YouTube, que se llama Resonancia, con reversiones de canciones que ya habían salido en estudio de solista, grabadas en Electric Air.
¿Qué te gustaría que se llevara una persona que va a verte por primera vez?
Una de las cosas que más disfruto es conquistar la emoción del otro. A veces uno no necesita tanta explicación. Creo que entre la conexión de la música, la melodía y lo que digo se genera algo bastante profundo que, si te sentás y disfrutás, te llevás algo.
No lo puedo poner en palabras porque en cada persona es una experiencia diferente. Por eso no me gusta explicar mucho cada canción: me encanta que la gente se lleve su propia película de una película que yo ya hice.
Hay profundidad y un relato sincero. Eso me gustaría que lo capten, pero no se los voy a decir.
¿Qué nos podés adelantar de lo que se viene para Sam E post debut en Buenos Aires?
Se vienen muchas canciones. Hay mucha música por salir y mucha por seguir componiendo. Es un camino que empezó hace muchos años, como Sam, como Hijos de Padres, pero que no tiene fin cercano. Me tienen que matar para que pare.
Ahora voy a volver un rato a Estados Unidos y seguramente voy a girar un poco por allá, pero quiero estar muy pronto acá para poder también ser parte de algún festival.
Tengo muchos amigos, como Bandalos Chinos y El Zar, con quienes fui a Colombia, o El Mató a un Policía Motorizado, a quienes también les abrí allá. También salí de gira con una banda americana y había gente cantando mis canciones, gente de Estados Unidos que no entiende una palabra de español.
¿Qué aprendiste de esas experiencias?
Me bajaba del escenario, me habían conocido hacía una hora y me pedían que les firme cosas. Nunca me imaginé que alguien que no entiende lo que estás diciendo se cope tanto. Los emocioné de un lado que no importa entenderlo, y eso es increíble. Es lo que a mí mejor me puede pasar, lo que me sirve como motor, como gasolina para seguir.
Toca un rato estar allá, pero cuanto antes volver a seguir tocando cosas propias o festivales. Se vienen más cosas.