Con más de cuatro décadas de trayectoria, más de 110 millones de discos vendidos y un repertorio que atravesó generaciones, Def Leppard pertenece indiscutiblemente a la historia del rock. El grupo británico convirtió canciones como "Pour Some Sugar On Me" y "Love Bites" en himnos que aún resuenan alrededor del mundo.
A tres años de su última visita al país junto a Mötley Crüe, el grupo se reencuentra con el público argentino. La banda se presentará el próximo 5 de noviembre en el Movistar Arena, en el marco de su nueva gira por Sudamérica y México.
A pocas semanas de volver a Buenos Aires, Phil Collen habló con Billboard Argentina sobre el vínculo de la banda con el país, la vigencia de sus clásicos y lo que significa seguir llevando su rock a nuevas generaciones.
Def Leppard vuelve a Argentina después de la gira de 2023 junto a Mötley Crüe. ¿Qué recordás de esa visita?
Nos encanta tocar en Argentina. Siempre nos dan una gran recepción. La última vez que estuvimos con Mötley fue genial, porque fue como estar en la escuela con todos tus amigos. Los conocemos desde los 80 y fue muy divertido compartir esa experiencia. Me encanta Buenos Aires: el tango, la cultura, todo. Es una ciudad hermosa y estamos deseando volver.
Y con un catálogo tan extenso, ¿cómo preparan el setlist? ¿Es difícil equilibrar los clásicos con mostrar quiénes son hoy?
Creo que es un poco de ambos. Este año empezamos en Las Vegas y cambiamos toda la producción. Obviamente tenés que hacer "Hysteria", "Pour Some Sugar on Me", "Love Bites", "Photograph". Pero también tocamos canciones más profundas, como "White Lightning", de Adrenalize (1992), y cambiamos la forma en que se veía. La producción fue muy teatral, con mucha tensión y emoción.
Si tocás canciones que la gente no conoce tanto, tenés que asegurarte de que haya algo especial. Lo estamos haciendo y funciona increíblemente. Acabamos de tocar en Europa y fue una locura. Vamos a llevar eso a Argentina.
Con más de 40 años con la banda, ¿hay alguna historia divertida que todavía te haga reír?
Han pasado muchas cosas. Recuerdo que la última vez que fuimos a Argentina, nuestro avión despegó y tuvo un problema técnico. Tuvimos que volver, pero primero teníamos que deshacernos del combustible, así que aterrizamos sin combustible. Fue muy loco.
Y estar de gira con Mötley Crüe también fue muy divertido. Todos han crecido, son padres y algunos hasta abuelos, pero todavía nos divertimos mucho. No hacemos cosas locas como beber; simplemente experimentamos el rock and roll y amamos lo que hacemos. Cuando el público te devuelve esa energía, todo se vuelve aún más especial.
Si pudieras hablar con el Phil Collen que recién comenzaba su carrera, ¿qué le dirías?
Le diría que tiene que trabajar mucho más duro de lo que nunca imaginó. Si quiere alcanzar algún tipo de grandeza o éxito, nunca puede dejar de hacerlo. Tiene que poner más esfuerzo y trabajar cada vez más duro.
Cuando empecé pensé que iba a estar en una banda, salir en televisión y ya está. Pero no. Se vuelve cada vez más difícil y tenés que hacer cosas que nunca imaginaste, como ejercicios vocales. Nosotros realmente cantamos en vivo, son nuestras voces. En muchas bandas hay simulaciones o tracks, pero nosotros realmente lo hacemos.
El trabajo duro nunca se vuelve más fácil. Es muy divertido y se vuelve más divertido, pero tenés que seguir trabajando cada vez más. Eso es algo que no entendí al principio.
Hablando del trabajo duro, ¿sentís que Def Leppard tiene más libertad ahora con el paso del tiempo?
Un poco de ambos. Cuando empezás no tenés la experiencia. Con los años, nos pasó algo genial y como que seguimos los pasos de Queen. Freddie Mercury escribió "Bohemian Rhapsody", Brian May "We Will Rock You" y Roger Taylor "Radio Ga Ga". Son canciones muy diferentes, pero todas suenan a Queen.
Llegamos a una posición similar: después de tantos años de experiencia, de escribir y de salir de gira, cada uno puede escribir una canción y todavía suena como Def Leppard. Eso es algo que no sabíamos al principio y hace que todo sea más divertido.
Cuando sos más joven simplemente escribís canciones y no te das cuenta de que hay mucha más profundidad detrás. Ahora tenemos toda esa experiencia y podemos escribir sin pensar que tiene que ser de una manera determinada. Tenemos la libertad de hacer lo que queramos y asegurarnos de que funcione dentro del contexto. Eso es lo que hemos estado haciendo y me encanta.