El paso del tiempo, las exigencias que pesan sobre la belleza femenina y las distintas formas de pensar el amor atraviesan Dejame envejecer, el tercer álbum solista de María Ezquiaga, cantante, guitarrista y compositora al frente de Rosal. La artista presentará el material este jueves 5 de noviembre, a las 21, en La Fábrica, en la ciudad de Buenos Aires. El concierto tendrá formato de trío, con Javier Mattanó en bajo y Toto Ciccone en batería, además de músicos invitados.
Editado por PopArt Discos, Dejame envejecer reúne diez canciones que encuentran un punto de contacto en la relación entre el individuo y el transcurso de los años. El título anticipa uno de sus principales ejes: la posibilidad de envejecer frente a una sociedad que establece expectativas sobre la apariencia, especialmente en las mujeres. A partir de esa inquietud, Ezquiaga también aborda las relaciones amorosas y la experiencia del presente, dos asuntos que aparecen vinculados con las transformaciones personales.
El disco representa una continuidad en el recorrido individual de la compositora, cuya trayectoria también está asociada a Rosal. En esta tercera producción bajo su nombre, Ezquiaga trabaja sobre un repertorio que combina preguntas acerca de la identidad, los vínculos y la manera en que las personas atraviesan distintas etapas de la vida. La reflexión sobre el envejecimiento funciona como un punto de partida para reunir esas preocupaciones dentro de una misma obra.
Una parte importante del material surgió del trabajo colectivo entre Ezquiaga, Mattanó y Ciccone. La mayoría de las composiciones fueron desarrolladas en formato de trío, con guitarra, bajo y batería como instrumentos centrales. Esa configuración también será la base de la presentación en La Fábrica, donde los músicos trasladarán al escenario las canciones que construyeron durante el proceso de composición.

Mattanó, integrante de La Grande, participa en el bajo, mientras que Ciccone, vinculado a Los Gardelitos y Ciruelo, está a cargo de la batería. Ambos intervinieron en la elaboración del repertorio desde sus primeras etapas. La decisión de mantener esa formación para el concierto permite establecer una relación directa entre el trabajo de estudio y la interpretación del material en vivo.
Para la grabación se incorporó Ezequiel Kronenberg, músico de Rosal, quien sumó teclados y asumió las tareas de producción, mezcla y masterización. Su participación amplió la instrumentación del trío que dio origen a las canciones. El proceso también contó con intervenciones de otros músicos provenientes de distintos proyectos de la escena argentina.
Entre los invitados figura López Arcaute, asociado a los proyectos de Juana Molina y MotRos, quien participó en percusión. También se sumó Juan Pablo Di Leone en flauta. Estos aportes completaron la instrumentación del álbum, cuya producción reunió a colaboradores con trayectorias vinculadas a diferentes expresiones de la música local.
Otro de los aspectos del disco es la participación de la poeta Laura Wittner, responsable de la letra de "Todo un día con vos". La escritora también colaboró en "Maleza", lo que incorporó una voz proveniente de la literatura al proceso de composición. Su intervención forma parte de un trabajo que reúne distintas miradas sobre los temas que atraviesan el repertorio, especialmente las relaciones afectivas y las experiencias personales.
El encuentro entre música y escritura aparece así dentro de un álbum que organiza sus diez canciones alrededor de preocupaciones compartidas. La edad, los mandatos estéticos y las relaciones sentimentales constituyen algunos de los asuntos que Ezquiaga eligió desarrollar en esta etapa de su carrera. Más que presentar el envejecimiento como un hecho aislado, el material lo sitúa en relación con las expectativas sociales y las formas de vivir el presente.
La presentación de Dejame envejecer se realizará el jueves 5 de noviembre, a las 21, en La Fábrica (Fitz Roy 1245, CABA).