Sintetizadores muy bien calibrados, una voz aguda y atrapante sumado a una estética cinematográfica, rebelde pero limpia y quirúrgicamente simétrica. Así es "cologne", el nuevo sencillo de la cantautora Tash Blake. Con una vibra innegable de club europeo, se convierte rápidamente en el soundtrack perfecto para una noche de fiesta y diversión. Una canción que permite que el cuerpo se deje llevar por la música y se mueva como si nadie estuviera mirando.
Esta estética se replica en el video musical. Una pieza cinematográfica en la que la artista se refleja a sí misma como una paciente psiquiátrica que, gracias a un perfume casi mágico, termina por vencer el encierro con una coreografía junto a un grupo de otros pacientes del centro de salud mental.
La narrativa se apoya en detalles clave como los colmillos del frasco, el blanco que representa el encierro y el negro que sugiere lo prohibido. La pieza se desarrolla bajo una simetría en la que los planos se alternan constantemente para dar la sensación de control en medio del caos.
Pero más allá de lo visual, "cologne" funciona como una declaración artística y un punto de quiebre sin retorno. Así lo señala la propia Blake al asegurar que la canción le permitió desbloquear una nueva etapa creativa. En esta, encontró con claridad el tipo de proyecto que quería construir y el personaje que lo habitaría, al que llamó "Tashi".
Nacida y radicada en Los Ángeles, Tash Blake forma parte de una nueva generación de artistas pop que entienden el género como un espacio expandido. Su música se encuentra influenciada por figuras como Madonna, Britney Spears y Lady Gaga. De este modo, su propuesta toma elementos del pasado para reconfigurarlos desde una mirada contemporánea, más cruda y deliberadamente estética.
Con dos EPs en su recorrido y presencia en escenarios como artista invitada en distintas giras, Blake ha construido una comunidad de seguidores fieles, atraídos por una identidad que se mueve entre lo grunge y lo glam con total naturalidad.
"Cologne" se posiciona como el blueprint de su universo creativo, ese que ella misma denomina "The Pop Dungeon" y que parece haber quedado abierto a segundas partes. Con un cartel de "Wanted" con su propio nombre y un "to be continued…" discreto que se desvanece en el humo del cigarrillo de nuestro personaje, quien, vestida de enfermera, camina en libertad.