A días de abrir el show de Bad Gyal en el Movistar Arena y de presentarse en Niceto Club con un espectáculo de dos horas, la artista argentina atraviesa un momento de expansión musical. Fiel a sus raíces en el rap, pero cada vez más abierta a explorar otros géneros y sonidos, prepara una nueva etapa marcada por las colaboraciones, la experimentación y las ganas de seguir creando. En esta entrevista con Billboard Argentina, habla sobre sus comienzos en la cultura hip-hop, el proceso creativo detrás de sus canciones, la emoción de compartir su música en vivo y los proyectos que prepara para los próximos meses.
¿Cómo estás viviendo los días previos a abrir el show de Bad Gyal? ¿Estás nerviosa, ansiosa o tranquila?
Estoy bastante tranquila. Estoy contenta por lo que va a pasar mañana. Es como otro enfoque, ¿viste? Capaz que antes me lo tomaba de otra manera: pensaba que iba a haber mucha gente y todo eso. Hoy trato de disfrutarlo lo máximo que pueda. Son oportunidades que se presentan, así que quiero disfrutarlas. No quiero recordarlo como una situación de ansiedad.
Seguramente mañana, cuando esté en el escenario, va a ser otra cosa, pero por ahora estoy contenta, ansiosa y feliz.
¿Te acordás de cómo te llegó la propuesta de abrir el show de Bad Gyal?
Ya me lo habían comentado y yo dije: «Bueno, que sea lo que Dios quiera». Había que esperar a que se confirmara, así que estaba bastante tranquila.
Hace unos días, aproximadamente, me mandaron un mensaje y me dijeron que sí. Ahí me volví un poquito loquita, pero estoy muy, muy contenta.
Abrir un show de estas características también significa encontrarte con un público nuevo. ¿Cómo preparás un repertorio para una ocasión así?
Hay un poquito de todo. Yo hago bastantes cosas. Tengo un público muy rapero, pero también me permito experimentar con muchas otras propuestas. Siento que mañana va a ser el día para eso también: meter los temas más movidos que me gustan, lo que siento que puede quedar lindo y, al mismo tiempo, mantener mi esencia.
Es una linda oportunidad para llegar a un público nuevo. Me pasó algo parecido el año pasado con María Becerra, cuando me encontré con un público totalmente distinto. Es una audiencia bastante amplia y eso está buenísimo. El que me escuche y le guste, genial. Estoy muy contenta.
Además, venís de presentarte en otros escenarios y ahora te toca preparar un show propio de dos horas en Niceto Club. ¿Cómo estás viviendo los ensayos?
Son bastantes ensayos. El show de Niceto dura dos horas, así que va a haber mucho baile. Estoy ensayando muchísimo, orando y rezando para que salga todo como uno lo espera.
Justo mañana tengo lo de Bad Gyal y estoy medio sin voz, pero sigo ensayando y confiando al 100 % en que va a salir todo muy lindo.
¿Cómo elegís las canciones para un show tan largo? ¿Te cuesta dejar algunos temas afuera?
Siempre que tengo que elegir qué temas dejar afuera, nunca me gusta sacar demasiados. Además, mi público es muy variado. Hay gente que me conoce de una etapa más rapera, más consciente, más ligada a ese lado de mi música. Después están quienes me conocieron a través de los géneros que estoy haciendo ahora, en los que me divierto de otra manera.
Hay muchos temas que nunca me gusta dejar afuera. Y, como es un show mío, siento que también es el momento para tocar canciones que en una presentación normal de 40 minutos no podría incluir.
Va a ser una fiesta. Estoy muy contenta y creo que va a ser muy lindo poder ver y conectar con la gente que realmente me escucha, que paga su entrada, va a verme y me banca. Eso va a estar muy bueno.
En los últimos tiempos empezaste a experimentar con nuevos géneros. ¿Fue difícil ampliar tu sonido sin dejar de lado al público que te sigue por el rap?
Nunca pensé: «Bueno, estoy experimentando, así que no voy a hacer más rap», porque tengo un público muy rapero. Pero tampoco quiero dejar de hacer otras cosas.
Toda la música que hago la siento desde el corazón. Ya sea un tema de rap, un dembow, un reggaetón o lo que sea, siempre nace de cómo me siento en ese momento. Todo es 100 % yo.
Me gusta llevar mi música hacia otras ramas y divertirme, pero eso no significa que vaya a dejar de hacer rap. Yo me considero una rapera, soy rapera, y es algo que no puedo sacar de mí ni pienso hacerlo, porque forma parte de quien soy.
No me resulta difícil ni lo vivo como algo negativo. Simplemente se trata de disfrutar. Yo disfruto de la música y, el día que no la disfrute, no la voy a hacer. Eso es lo que siento.
Los comienzos en el rap y la escena argentina
¿Recordás cuándo apareció el rap en tu vida? ¿Hubo un momento en particular en el que descubriste que era el género con el que querías expresarte?
Desde muy chica. Tenía unos 10 u 11 años. Mis papás son jóvenes y, cuando empecé a acercarme a la música, ellos tenían una especie de comedor. Son muy cristianos también, y ese era un lugar de mi barrio donde se juntaban adolescentes y preadolescentes.
En ese momento se escuchaba mucho F.A., Sindicato Argentino y esa mezcla de cumbia con rap. Ese fue uno de mis primeros acercamientos.
Igual, cuando digo eso, me refiero al momento en que me despertó curiosidad y pensé: «Uy, esto me re gusta». Porque, si voy más atrás, en mi casa siempre se escuchó mucho MTV y música de todos los colores. Mis papás son súper metaleros, pero también escuchaban bandas como Limp Bizkit, que mezclaban rap con otros instrumentos. Esa fusión siempre estuvo muy presente.
Después, cuando se despertó mi curiosidad, empecé a interiorizarme más en el rap de acá. Por el contexto en el que nací y crecí, también encontré en el rap una forma de expresarme con total libertad. Me sentía muy cómoda y podía desarrollar mi personalidad al 100 %.
De todas formas, siempre fui muy variada. Me gusta la cumbia, los boleros, la salsa, la bachata… No tengo un solo género. Pero el rap es donde más cómoda me siento creando y haciendo música. Me dedico a esto desde toda la vida: a los 12 años ya estaba rapeando.
Aunque soy chica y tengo 22 años, fueron muchos años dedicados a esta cultura. Y mi círculo también estuvo siempre muy relacionado con ese mundo.
Creciste durante una etapa muy importante para el rap argentino, con el auge de las batallas de freestyle y una escena que empezó a ganar cada vez más visibilidad. ¿Cómo ves ese movimiento hoy?
Siento que seguimos en un momento muy bueno para el rap argentino. Entre todos nos conocemos porque muchos venimos de encontrarnos desde chicos, y también tuve la oportunidad de conocer a los referentes del rap de acá.
Siempre me manejé desde el respeto hacia esa gente y esa cultura. Hoy siento que el rap argentino sigue atravesando un gran momento. Somos muchísimos y eso está buenísimo.
Además, hay mucha variedad y distintas ramas para que cada uno encuentre lo que le gusta. Esa diversidad es algo muy positivo para la escena.
Colaboraciones, nuevos sonidos y salir de la zona de confort
En esta nueva etapa musical estás explorando otros sonidos y sumando colaboraciones con artistas como Taichu y músicos de otros países. ¿Cómo vivís ese intercambio creativo?
Es lindo que alguien con otro alcance o que viene de otro palo se acerque y me diga: «Che, me re gustaría que hagamos un tema juntos». Está muy bueno, porque a veces pienso: «¿Qué podemos hacer?». No sé qué va a salir, pero después terminan surgiendo cosas muy buenas.
También conozco gente muy piola, artistas que respeto mucho. Con este disco pude colaborar más. Los discos anteriores que hice siempre fueron muy míos, muy de presentación, como diciendo: «Esta soy yo».
Ahora siento que es otra cosa, como que ya está todo más que dicho. Se trata de disfrutar de la música y de las personas que aparecen en el camino a través de ella.
¿Cómo fue trabajar con Taichu? ¿Cómo encontraron el sonido de la canción que hicieron juntas?
Cuando creamos la canción, fue como decir: «Mirá, para este lado va el disco y siento que podemos hacer algo súper oscurito». A partir de ahí, empezamos a crear entre las dos.
En el estudio me gusta que la otra persona esté cómoda y que yo también lo esté. Cuando es una canción mía, suelo tener una idea: puedo decir que me imagino algo de determinada manera, pero también me gusta que la otra persona me proponga su visión.
A veces alguien me dice: «Amiga, te imagino en esto», y yo pienso: «¿Qué carajo? ¡Yo no me veo haciendo eso!». Pero después decido hacerle caso.
Eso es lo divertido de salir de mi zona de confort. Me divierto un montón cuando puedo probar algo que no tenía pensado y descubrir hacia dónde me lleva.
¿Sentís que estas colaboraciones te permiten mostrar facetas tuyas que quizás antes no aparecían tanto?
Sí, totalmente. Creo que hoy puedo permitirme explorar más cosas. Los discos anteriores estaban muy centrados en presentarme y mostrar quién soy. Ahora siento que esa parte ya está construida y puedo disfrutar de otras experiencias.
Me gusta mucho que la música me lleve a conocer gente, a encontrar sonidos nuevos y a probar cosas que quizás no habría hecho por mi cuenta. Es una manera de seguir descubriéndome.
Un show de dos horas, invitados y canciones inéditas
Sin adelantar demasiado, ¿qué puede esperar el público de tu próximo show en Niceto Club?
Va a haber muchos invitados y, en cuanto a lo artístico, el espectáculo va a tener mucho contenido visual y cosas locas. La puesta en escena va a ser muy divertida, con muchos elementos relacionados con este disco nuevo y también con el anterior, A Todo Ritmo. Va a haber muchos guiños a esos universos.
Además, son dos horas de show y hay canciones que nunca toqué en vivo porque son nuevas. Así que va a ser una fiesta muy linda y muy divertida.
La apertura va a estar a cargo de La Larita, una chica del oeste que le viene metiendo muchísimo a la música urbana y al perreo, que hoy es algo súper argentino.
Va a ser un fiestón. Estoy muy contenta con lo que estamos preparando.
¿Hay alguna canción que tengas especialmente ganas de interpretar por primera vez y ver cómo reacciona el público?
Las que tienen un tono más sentimental, la verdad. Si bien siempre experimenté, hubo una época en la que estaba muy metida en SoundCloud y aprovechaba ese espacio para probar cosas.
Ahora siento que descubrí otra voz y otra forma de expresarme. Los temas que van por ese lado son los más sentimentales.
En los shows siempre me pasa que, mientras estoy cantando, miro las caras de la gente o vuelvo a ponerme en el lugar en el que estaba cuando escribí la canción. Pienso en lo que me llevó a hacerla y me emociono mucho. Soy bastante sensible, así que creo que va a ser algo muy lindo.
¿Cómo imaginás la experiencia de compartir esas canciones con tu público en un show tan personal?
Siento que va a ser como mi cumpleaños. Me pasó algo parecido en el show anterior de Uniclub, cuando hicimos una fiesta gigante. La puesta en escena y todo lo que pasó fueron hermosos.
Siempre está la gente que me quiere, la que me escucha, mis amigos, colegas y mi familia. Para mí, es una fiesta porque hay canciones de mis comienzos, temas que tienen muchos años, otros mucho más sensibles, otros cargados de bronca y después termino con una cumbia.
Me encanta esa mezcla. Es una fiesta para la gente que realmente tiene ganas de escuchar y prestar atención.
Mi público no es necesariamente uno que está todo el tiempo saltando o bailando. Si bien tengo temas muy energéticos, muchas veces es un público que se queda mirando, escuchando y cantando. Al menos eso es lo que me pasa a mí cuando estoy en el escenario.
Va a ser algo muy lindo, con momentos divertidos, emocionantes y mucha energía. Son dos horas de show, así que espero que me dé el pulmón, pero va a estar buenísimo. Están todos invitados.
Lo que viene: nuevas canciones, España y una próxima gira
Después de este show, ¿cómo sigue tu agenda para los próximos meses? ¿Hay nuevos lanzamientos en camino?
Lo último de esta etapa va a ser el show de Niceto. El mes que viene me voy unas semanas a España para crear música nueva. Tengo muchas colaboraciones y mucho trabajo por delante. También vamos a aprovechar el viaje para hacer algunas fechas y, al mismo tiempo, trabajar en lo próximo.
Este disco salió hace tres semanas, pero yo ya lo tenía terminado desde principios de año. Entonces, para la gente es algo nuevo, y yo lo disfruto a través de cómo lo reciben, pero para mí ya pasó bastante tiempo. Ya quiero ir hacia lo próximo.
Ahora quiero hacer mucha música. Se viene el verano, así que también habrá más singles. Y el año que viene planeo sacar otro disco, porque me gusta mucho el proceso de crear álbumes y verlos terminados. Es una satisfacción muy linda.
Me gusta que un disco tenga un concepto, una historia detrás, algo que conecte todo. Por eso, ahora voy a estar más enfocada en los singles y en preparar lo que viene.
¿Qué planes tenés para el verano y para el año que viene?
Después llegan las fiestas, Navidad y Año Nuevo, y en enero ya arrancamos nuevamente con la gira. Vamos a recorrer el sur, el norte y distintas zonas de Buenos Aires: zona sur, zona norte y zona oeste. También tenemos algunas fechas en otros países.
Así que ahora estoy trabajando muchísimo, aunque intento descansar un poco. No estoy descansando tanto, la verdad, pero sigo enfocada en lo que viene.
Se viene un gran año y espero que el próximo sea todavía mejor.