El viernes 3 de abril arrancó una nueva edición de Rock en Baradero, el festival que cada año vuelve a tomar el Anfiteatro Municipal con una grilla que cruza distintas generaciones del rock argentino. Desde temprano, el predio empezó a llenarse de un público dispuesto a recorrer los tres escenarios activos de la jornada -Pogo, Ritual y Del Parque- y a ir saltando de show en show entre bandas que representan distintos momentos de la escena local.
La cosa empezó a ponerse en movimiento a media tarde. En el Escenario Del Parque, THM Band fue la encargada de cortar la cinta y poner a rodar el día. El festival todavía estaba entrando en calor: los puestos recién levantando persianas, las primeras rondas de público caminando el anfiteatro y ese momento amable en el que todavía se puede ir y venir entre escenarios sin empujones. De a poco, Baradero empezaba a tomar ritmo.
Luego fue el turno de Soporte 68 y Autos Robados, dos shows que ayudaron a levantar la temperatura del predio y a preparar el terreno para Camionero. Cuando el dúo, conformado por Joan Manuel Pardo y Santiago Luis, salió a escena, el clima ya estaba armado. Repasaron su repertorio con un arranque en "Rico Chico" y un cierre en "Sobre tu nombre", mientras el público empezaba a concentrarse frente al escenario. Pero la tarde todavía tenía guardada una noticia. Minutos después de bajar, la banda confirmó en exclusiva a Billboard Argentina que el 23 de mayo lanzará su tercer disco y que lo presentará en el Teatro Flores.
Tras abrir los shows de AC/DC, Eruca Sativa aterrizó en la llamada "República del Rock", mientras en el Escenario Del Parque la programación seguía con Boyler. Minutos después, La Vela Puerca apareció en el Escenario Pogo y convocó a una porción más amplia del público frente al escenario central, marcando uno de los primeros momentos de verdadera concentración de gente en el predio. La banda celebró sus 30 años de historia y, al bajar del escenario, Sebastián "Cebolla" Cebreiro lo resumió así: "Hemos formado una familia, más que una banda de rock".
Tras haber sido portada de Billboard Argentina, Joaquín Levinton llegó al Escenario Ritual junto a Turf. El set fue directo al corazón de su repertorio: "Pasos al costado", "Magia blanca" y "Loco un poco" sonaron en el predio y activaron uno de esos momentos donde buena parte del público cantó a los gritos. Del otro lado, en el Escenario Del Parque, Dancing Mood proponía otro tipo de ritual. El proyecto de Hugo Lobo soltaba su combinación de ska y jazz frente a un público que alternaba entre el baile y el clásico ir y venir entre escenarios.
La noche siguió con uno de esos nombres que aparecen una y otra vez en la historia del festival. En la previa del lanzamiento de su nuevo disco, Las Pelotas subió al Escenario Pogo con un set que recorrió distintas etapas de su trayectoria dentro del rock argentino.


En medio del show, Germán Daffunchio también dejó un momento de tono político al referirse a la Ley de Glaciares. "A pesar de que parece que el mundo se ha transformado en cartera, quisiera decirle a los políticos argentinos que recorran el país. Basta de vender Argentina", dijo desde el escenario.
En el Escenario Del Parque, Los Pérez García sumaron su show a la programación de la noche, mientras que casi en simultáneo El Plan de la Mariposa aparecía en el Ritual. La recta final de la jornada empezaba a concentrar a varios de los nombres con mayor convocatoria del día.
Un rato más tarde, Guasones tomó el Escenario Pogo y mantuvo al público frente al escenario principal durante una hora, abriendo su show al ritmo de "Tan distintos". Ya pasada la medianoche, el predio volvió a dividirse entre escenarios: La Delio Valdez ocupó el Ritual, mientras Los Espíritus hacía lo propio en el Del Parque, estirando la noche entre cumbia y psicodelia.
El cierre del primer día quedó en manos de Kapanga, que apareció en el Escenario Pogo para estirar la noche hasta bien entrada la madrugada. Su show marcó el final de una jornada que había empezado a media tarde y que, desde entonces, mantuvo actividad constante en los tres escenarios del festival.
Así terminó el primer capítulo de Rock en Baradero 2026, una jornada que reunió proyectos surgidos en distintos momentos del rock argentino y volvió a instalar al Anfiteatro Municipal como punto de encuentro para el circuito de festivales. El evento continúa el sábado 4 de abril con una segunda fecha que incluirá, entre otros nombres, a Babasónicos, Rata Blanca, El Mató a un Policía Motorizado, Marilina Bertoldi, Peces Raros y Los Pericos.