El 2026 encuentra a Uriel Lozano en uno de los momentos más activos de su carrera. Entre una agenda repleta de shows por todo el país, el anuncio de un nuevo Gran Rex para diciembre y el lanzamiento de "¿Cuánto falta para verte?", el cantante santafesino sigue fortaleciendo el vínculo con un público que lo acompaña desde hace más de dos décadas. Lejos de relajarse después de tantos años de trayectoria, el referente de la cumbia romántica asegura que este presente lo vive con el mismo entusiasmo de sus comienzos.
En diálogo con Billboard Argentina, Lozano repasó el gran momento que atraviesa, habló de la importancia de mantener la cercanía con sus seguidores y adelantó algunos de los proyectos que se vienen. Entre las revelaciones más destacadas, confirmó dos colaboraciones que prometen dar que hablar: una junto a Karina y otra con Callejero Fino, dos encuentros musicales que marcan una nueva etapa en su carrera y que amplían todavía más su universo artístico.
¿La última vez que viniste había muchísima gente esperándote. Tenés algo muy especial con tu público?
Muchas gracias. Yo creo que la gente no es tonta, lo que se ve no se pregunta. Nosotros somos muy genuinos en ser lo que somos.
También sos muy cercano con ellos.
Sí, demasiado. Creo que tiene que ser así. Se perdió un poco esa cercanía, eso de estar con la gente, de ir a las radios, a los programas. Hoy están muy fuertes las redes y antes nosotros decíamos "vamos a hacer radio" y era ir, llevar el disco y estar en contacto con la gente.
Da la sensación de que, cuando un artista pega una canción, le dicen que ya no hace falta estar tan presente.
Exacto. Te dicen que ya está, que hiciste fama y te podés echar a dormir. Y para mí no. Para mí es donde más tenés que demostrar y agradecer.
Compartís mucho con tus seguidores en redes y ellos lo valoran.
Sí, hay cosas que todavía me sorprenden. Anoche se acercó una chica que me sigue hace 20 años y era la primera vez que me veía. Me pidió que le firme el brazo porque se iba a tatuar mi firma. Son cosas muy locas para mí.
Uno nunca sabe el impacto que puede generar en otra persona.
Es verdad. A mí me sorprende cómo con tan poco uno puede hacer feliz a alguien. A veces nos quejamos y hay gente que con muy poco es feliz. Eso me pone muy contento.
Venís de una gira intensa, sin parar.
Sí. Estuvimos en Salta, Tartagal, Tucumán, Santa Fe y ya al otro día estaba trabajando de nuevo. Pero que Dios me siga dando esta bendición. Siempre digo que el que trabaja de lo que no le gusta es un desempleado. Yo vivo de lo que me gusta.
¿Cómo sos en los viajes?
Soy de descansar cuando puedo, de hacer bromas. Y cuando vamos en avión privado me gusta disfrutarlo. Todavía me sorprende. Parecemos chicos diciendo: "Vamos en avión privado". Lo disfruto mucho.
¿Alguna vez el público te levantó el ánimo en un mal día?
Sí. He cantado con anginas, he estado muy enfermo, pero siempre fui muy positivo. La gente provoca eso en mí. Subo al escenario con algún dolor o cansancio y durante esa hora y media está todo bien. Después bajo y vuelven los dolores, pero la gente es como una inyección de vida.
En agosto tenés una fecha importante y a fin de año otro Gran Rex.
Sí, en agosto vamos a estar en el Teatro Granitango y en diciembre queremos hacer otro Gran Rex, que creo que ya sería el quinto. Para mí es algo alucinante.
¿Qué significa para vos un teatro?
No se trata de qué teatro sea, sino de lo que vos provoques. No importa si son mil, dos mil o tres mil personas. Lo importante es lograr el objetivo de decir: "Acá estuve". Que la gente salga diciendo: "Qué experiencia viví".
El 25 sale una canción nueva, "¿Cuánto falta para verte?".
Sí, es una canción mía. Creo que todos tenemos incorporada esa frase: "¿Cuánto falta para verte?". Es un mensaje que te mandan mucho por Instagram.
¿De qué habla la canción?
Habla de cuánto falta para vernos, para llenarnos de besos, para estar juntos. Y no solamente con la pareja: también con un hijo, una mamá o un amigo. Todos usamos esa frase cuando extrañamos a alguien.
¿A vos te pasa?
Sí, claro. Cuando salimos de gira una o dos semanas, extrañamos a la gente que vimos hace muy poco. Me pasa con mis hijos, con mi mamá, con mis amigos y también con el público de lugares que hace tiempo no visitamos.
Incluso podría aplicarse al fútbol en este momento.
Sería buenísimo. Sería un bombazo. Me gusta mucho el fútbol, aunque ya no voy a la cancha. Pero sí, me gusta jugar… aunque generalmente a los gorditos nos mandan al arco.