Reed Thomas Lawrence y Paloma Estévez no se conocieron con la idea de armar una banda: primero apareció la música. "La conexión fue orgánica, real, y eso no se puede fabricar", cuentan sobre el momento en que empezaron a tocar juntos. Así nació Sun & The Saint, un dúo basado en Los Ángeles que mezcla pop, rock y blues con una energía directa, cruda y rítmica.
Con una dinámica que se siente más como sociedad creativa que como "proyecto", ambos coinciden en que hoy es difícil encontrar a alguien con quien compartir esa pasión en serio. "Hacer música en solitario ya es bastante duro. Con alguien al lado, cuando uno no está en ese lugar, el otro lo levanta", explican. Ese equilibrio —dicen— terminó siendo una de las claves para sostener el proceso largo de su debut.
"Hicimos el disco nosotros: fue una montaña de dificultades"
Su primer álbum, Sun & The Saint, salió el 22 de noviembre de 2024 y tiene una particularidad que se nota en cada detalle: lo hicieron prácticamente todo ellos.
Reed —con experiencia previa mezclando audio para cine y TV— admite que meterse con un disco completo fue otro deporte: "Entendía la mezcla, pero mezclar música es distinto. Pasamos por fases en las que creíamos que estaba bien… hasta que lo escuchábamos con otras personas y era como: 'Dios, es terrible'. Y a empezar de nuevo". En ese camino, aprender a parar fue parte del desafío: "Mezclar tu propia música es lo más difícil porque no sabés cuándo detenerte. Necesitás a alguien que te diga: 'listo'".
Del trombón a la batería: el origen musical de Paloma
En la charla, Paloma recuerda que su primer gran flechazo musical no fue el rock, sino lo clásico: empezó tocando trombón en la orquesta de su escuela y describe esa sensación de "estar adentro" de la música como algo que todavía la moviliza.
Con la batería, en cambio, la historia fue casi destino: cuenta que a los 13 la empujaron literalmente a sentarse en un set durante una fiesta y tuvo que resolverlo en vivo con una banda de jazz tocando. "Creo que el instrumento me eligió a mí", resume entre risas, mientras también reconoce el costado poco glamoroso: "Si pudiera elegir, capaz hoy tocaba flauta… así no lleno el auto con el equipo".
"Crecí en una familia creativa": el costado íntimo detrás del "spotlight"
Paloma también habló de lo que significa crecer en una familia expuesta, ligada a Hollywood y la música. Menciona especialmente un video que hizo con su tío Charlie, y lo define como un momento "full circle" en su camino como artista. Desde su mirada, de chica no dimensionaba lo particular del contexto: "De adulta pienso: 'ok, era medio loco'. Pero también me dejó algo clave: creer que podía ir por lo que sueño".
Reed suma una mirada desde afuera: destaca el nivel de trabajo y disciplina de Paloma y cuenta que, incluso con ese apellido y ese entorno, "nadie te regala nada": "Ella tuvo que probarse a sí misma, mostrar que no se baja, que no frena. Es muy zarpado cómo labura".
Lo que viene: covers "obscuros", nuevos singles y un show para mirar desde acá
Pensando en el público argentino, adelantaron que están preparando un cover "muy under", nada obvio, y que además trabajan en nuevos singles (y la posibilidad de un EP). También contaron que planean un showcase el 10 de abril en AG Studios, que —según dijeron— se filmará y se podrá ver en streaming.
Mientras sueñan con girar y tocar "en el escenario más grande posible", Reed lo pinta como una escena muy cinematográfica: "El sol bajando, un anfiteatro enorme, un festival… brindamos y salimos a tocar". Y ahí, entre la imagen y el plan, queda claro el motor del dúo: ambición sin pose, y canciones hechas a pulmón, entre dos.