La vida era más corta, álbum de Milo J, funciona como un cadáver exquisito de la música popular americana: además de su muñeca compositiva, su visión como productor (junto a Santiago Alvarado y Tatool) y su interpretación, aparecen samples, guiños al tango y al candombe, mucho folklore y melodías rescatadas de antiguas composiciones (de Totó La Momposina a Fito Páez, de Jaime Roos a Horacio Guarany).
También suma una lista de invitados que expande el mapa: Silvio Rodríguez, Cuti y Roberto Carabajal, Mercedes Sosa (desde una cinta, en "Jangadero"), Soledad, Trueno, Nicki Nicole, Yami Safdie (hizo de segunda voz en varias canciones), Akrilla, Paula Prieto y Radamel, un niño guitarrista a quien conoció durante el rodaje de los clips. En exclusiva para Billboard Argentina, algunos de ellos opinaron sobre su aporte en este álbum.
Silvio Rodríguez
"'Luciérnagas' es una canción muy bien escrita. Me gustó especialmente el respeto a la tradición musical argentina que evidencia. La identidad es un valor que aprecio. Milo me explicó que se trataba de una persona muy querida, importante en su formación, y que ya no estaba. Un sentimiento humano que inevitablemente nos toca a todos. Desde que existimos los humanos, la pérdida de un ser querido es dolor en el alma; sólo que las artes tienen la facultad de reflejarlo colectivamente: la pintura, el cine, la danza, la literatura, el canto lo vienen haciendo desde siempre".
"Me pareció un disco muy maduro, cosa que llama la atención en un joven de 18 años –edad de Camilo cuando lo hizo. A esa edad yo ya componía, pero lejos de esa solidez y variedad creadora".
Soledad
"Grabar 'Lucía' fue muy especial. Milo y los productores me dieron mucha libertad, me invitaron a sumarme con mi estilo, mi esencia. Querían que trajera algo del folklore, pero desde un lugar muy natural, sin forzarlo. Aporté mi interpretación, mi forma de decir y sentir la canción, y creo que se generó algo muy honesto, muy sentido"
"Cuando me contaron la idea de usar la grabación de Mercedes en 'Jangadero', no dudé ni un segundo. En su momento habíamos pensado con Afo (Verde) en usarla en el álbum Raíz nunca me fui, pero sentimos que no era el momento. Cuando apareció lo de Milo y me dijeron, fue: '¡¡¡Claro!!!!'. Había que esperar, esta pista estaba aguardando a que viniera el indicado. Me emocionó mucho que un artista como Milo —tan joven y tan conectado con lo actual— quisiera incluir esa voz tan sagrada de nuestra música popular. Y más aún que lo hiciera con tanto respeto y sensibilidad. El resultado me encantó. La voz de Mercedes no solo está bien tratada, está integrada con un amor enorme. No es un homenaje vacío ni una cita decorativa. Tiene peso, tiene alma, y en el contexto de ese disco, cobra una dimensión nueva. Me emocionó. 'Jangadero' sintetiza lo que es la esencia del folklore: la búsqueda que perdura en el tiempo, el paso de generación en generación: Mercedes - Soledad - Milo".
"Me parece hermoso que Milo llegue a Cosquín. Su disco tiene mucho de raíz, mucho de búsqueda y creo que va a conectar fuerte con ese público. Yo debuté hace 30 años, muy chica, muy a flor de piel… Y creo que le diría que se entregue. Que no lo piense tanto, que sienta. Que escuche al público, que abrace el momento. Cosquín tiene una energía única, te transforma".
Trueno
"Fuera de lo musical, con el Cami nos encontramos en los valores que tenemos: somos dos pibes de barrio, de familia, nos gusta jugar a la pelota, comer asado, tomar mate, escuchar música, aprender. Para la canción 'Gil', él quería hablar de la traición y me vino perfecto porque yo venía pasando por una situación similar. Ambos sentimos la responsabilidad de, en una industria tan frívola, tan peligrosa, con tantos tiburones, dejar en claro que los sueños de unos pibes, el arte y la pasión, son intocables. Es un mensaje positivo para la industria, para que los pibes sepan que si se la aguantan y le siguen metiendo sin perder el foco, ninguna turbulencia hace que se termine el vuelo. Cuando estaba escribiendo mi verso, él me agarró y me dijo: 'Tranquilo, amigo, tranquilo' (risas)".
Yami Safdie
"Fue un honor formar parte de este álbum, que estoy segura de que va a quedar en la historia. Trabajar con Cami y Tatool es muy divertido. Yo me puse a entera disposición de ellos y de su búsqueda. Estuvimos varias horas intentando tomas diferentes. Hay momentos corales en los temas que logramos grabando muchas veces con distintos colores. Por ejemplo, tapándome la nariz, o saltando, o gritando desde distintos puntos de la habitación. Me pone muy feliz haber ayudado a los chicos a lograr el sonido que buscaban".