Daniela Spalla inicia una nueva etapa en su carrera con el lanzamiento de "La Espina". Una canción donde expresa las contradicciones entre estar viviendo un buen momento en su carrera pero al mismo tiempo no disfrutarlo. Ahora, lo entiende: "No era tan grave, solo necesitaba tiempo".
Por esto, en su nuevo disco, próximo a lanzarse, Daniela celebra su camino y las historias que forman parte de él. Desde México, la artista volvió a Córdoba para escribir canciones y reconectarse con sus raíces y la música argentina que marcó su identidad.
En "La Espina", hablas de la contradicción entre estar viviendo un muy buen momento en tu carrera, pero sentirte demasiado presionada. ¿Cómo fue llegar a darte cuenta de eso y poder expresarlo en una canción?
Fue todo al mismo tiempo. Fue como contarle a un psicólogo lo que me estaba pasando, pero eran mis compañeros con los que estaba escribiendo la canción. Estaba viviendo cosas con las que siempre había soñado, pero no estaba disfrutando por las exigencias y todavía no me adaptaba. También coincidió con un cambio de equipo y tenía que hacer varios duelos que no estaba haciendo. Cuando uno llega a cosas con las que siempre había soñado, no las asocia con hacer un duelo. Se sumó mucha culpa, porque no podía disfrutar de lo que vivía y no entendía por qué. Lo vivía con mucha soledad porque mi entorno tampoco podía entenderlo muy bien. Ahora lo veo y, claro, no era tan grave. Era simplemente una adaptación que tenía que hacer y que llevaba tiempo.
¿Recordas el momento exacto en el que notaste que era algo serio?
Me empecé a sentir así a mediados de 2024 y pasé seis meses peleándome con estas contradicciones. Cuando llegó el cambio de año, yo lloraba mucho. Después, la primera semana de enero la gente estaba completamente desconectada y esa semana fui tan feliz porque no había exigencias. Eso me ayudó a acomodar las cosas y entender que había límites que podía poner. No tenía que aceptar las exigencias tal cual eran. Era tiempo lo que necesitaba, para abrazar una nueva versión mía y despedir a la anterior.
En el videoclip vemos un poco de lo que fueron tus inicios como artista. ¿Viene también de la mano de esto?
Sí, porque en el nuevo disco hay una mirada hacia mi camino como persona, artista y migrante también. Soy argentina, crecí en Argentina, pero hace 13 años que vivo en México. Escribí el disco en Córdoba, en la casa de mi mamá, y ahí reconecté con esos inicios y mi camino. Mi relación con Buenos Aires también, porque pasé un tiempo ahí y fueron años de mucha soledad. En el disco cuento esas historias que me movilizaron mucho ahora que volví a conectar con eso. También invité al pianista con el que tocaba en Buenos Aires en esa época, Hernán Jacinto y le dio al disco una dimensión muy especial.
Hablando de Argentina, Sandro es uno de tus referentes para esta canción. ¿Qué encontrás en él que te interpela como artista?
Encuentro intensidad, romanticismo, melodías muy dramáticas y un juego con ese drama. Lo vive, pero también puede reírse de ese drama o de ese dolor. Eso me gusta mucho. La canción la produje con Nico Cotton y le conté sobre la búsqueda general del disco y la influencia de Sandro específicamente en "La Espina". Él lo interpretó así de inmediato. Lo primero que me mandó fue una trompada que me encantó. Después viajé a Buenos Aires en abril y la terminamos de grabar. Por la búsqueda del álbum, que es justamente contar de dónde vengo, hay influencia de mucha música argentina, de rock nacional, de Fito Páez, de Andrés Calamaro, pero también de Mercedes Sosa e Hilda Herrera. "La Espina" fue de las primeras canciones que produjimos y ha marcado sin duda un camino para el resto del disco a nivel sonoro.
¿Qué mensaje le darías a las personas que estén viviendo una situación similar a la que te llevó a escribir esta canción?
Que tengan paciencia, que sean compasivos y compasivas. Que un período de adaptación es una de las señales de que están creciendo y que confíen en que la salida de ese túnel va a pasar para bien. Es solamente una etapa. Y si se pueden sentir acompañados por la canción, qué mejor.