Hace poco más de dos años, KATSEYE no existía. Ni como nombre, ni como grupo. Existían, sí, seis chicas repartidas por el mundo, desde Estados Unidos hasta Corea del Sur, compitiendo, sin conocerse bien, dentro de un reality show llamado Dream Academy. Bajo las cámaras de un experimento inédito, nacía el embrión del primer grupo verdaderamente global del pop.
Proyecto desarrollado en una alianza entre las gigantes Hybe -la megaproductora surcoreana detrás de nombres como BTS- y Geffen Records, sello legendario de la industria estadounidense, el plan apuntaba alto. Y el tiro fue certero.
La relación entre Sophia Laforteza (23 años, filipino-estadounidense), Manon Bannerman (23, suiza con raíces ghanesas e italianas), Daniela Avanzini (22, estadounidense con ascendencia cubana y venezolana), Lara Raj (20, estadounidense con ascendencia india tamil), Megan Skiendiel (20, estadounidense de Hawái, de ascendencia chino-singapurense y europea) y Yoonchae Jeung (18, surcoreana) se fue forjando ante el público y las miradas atentas de los jurados, hasta que finalmente formaron KATSEYE.
El grupo debutó oficialmente en junio de 2024 con el single autoexplicativo "Debut". Después, apostaron por "Touch", con un ritmo animado y un estribillo pegadizo. Ese mismo año, también presentaron al público su primer EP, SIS (Soft Is Strong), un título que, tal vez sin que ellas mismas lo supieran todavía, definiría el propio manifiesto del grupo.
De ahí en adelante, pasaron de desconocidas a estrellas en ascenso. "Gnarly" le dio al grupo su primera entrada en el Billboard Hot 100. El segundo EP, Beautiful Chaos, debutó en el cuarto lugar del Billboard 200. En febrero de 2026, fueron nominadas al Grammy en la categoría de Artista Revelación. Al mes siguiente, en marzo, dieron un show en Lollapalooza Argentina ante un público formado principalmente por niños y adolescentes, que conocían cada micromovimiento de las coreografías del grupo. En abril, coronaron el inicio del año con su debut en Coachella. Todo esto en poco más de dos años de carrera.
"La verdad es que no imaginábamos que lograríamos todo esto en solo dos años, ¿sabes? Estamos muy agradecidas por haber causado un impacto tan grande en el mundo con nuestra música. Niños, niñas, personas de todas las edades. Es increíble ver todas las cosas que logramos hacer en tan poco tiempo", celebró Daniela en una entrevista exclusiva para Billboard Argentina y Billboard Brasil.

Gente como nosotras
A pesar de lo enorme de todo lo que viene sucediendo con ellas en los últimos meses, está claro que no todo fueron rosas: Manon anunció una pausa temporal del grupo en febrero, mientras que Sophia también decidió alejarse de las actividades de KATSEYE, en agosto pasado, para cuidar de su salud mental.
"Me rompe verdaderamente el corazón tener que perderme muchas cosas. Saben cuánto amo estar sobre el escenario, actuar y compartir estos momentos con ustedes", escribió en el comunicado que difundió a través de las redes sociales. "Tomar esta decisión no fue fácil, pero estoy aprendiendo que la salud tiene que ser lo primero. Me estoy dando cuenta de que si no cuido mi mente y mi cuerpo ahora, no podré seguir haciendo durante tanto tiempo lo que más amo", agregó antes de cerrar con un presagio: "Prometo que voy a esforzarme todo lo que pueda para superar esto, sanar adecuadamente y volver más fuerte".
Si el tiro fue certero desde la salida, lo que sostuvo la puntería en los dos años siguientes no fue solo el talento para crear hits arrolladores y coreografías afiladas. Fue algo más difícil de fabricar en un laboratorio o en un reality show: la sensación, para millones de fans alrededor del mundo, de estar ante personas reales, y no solo ante un producto.
Esto quedó más que claro cuando visitaron Sudamérica a comienzos de año. En Buenos Aires recibieron como souvenir camisetas de la Selección Argentina de fútbol y tuvieron un cruce fortuito con las K4OS.
"Todo el mundo nos hizo sentir realmente en casa", dijo Lara sobre su experiencia en Argentina. "Nos aseguramos, especialmente en cada país nuevo que visitamos, de salir, vivir la experiencia, conocer a la gente local y simplemente relajarnos un poco", agregó la integrante estadounidense de ascendencia india.
En San Pablo, antes de subirse al escenario se animaron a bailar un poco de samba. Lara y Megan decidieron visitar una fiesta LGBTQIA+ para conocer la famosa noche paulista, sin ninguna atadura al título de "divas del pop". Hasta visitaron a Anitta en el festejo de su cumpleaños. "Fue una de las noches más divertidas de mi vida", dijo Lara, con Megan asintiendo al instante. "Bailamos toda la noche. Nadie se quedó pegado al celular. Fue justo después de nuestro show en Lollapalooza, y todas las personas en la fiesta y alrededor fueron muy receptivas con nosotras, bailando con nosotras toda la noche. Fue muy divertido", cuenta. Daniela completó diciendo que se sintió totalmente en casa: "Los latinos son especiales".

Conexión latina
De ese vínculo con esta parte del mundo surgió la canción "Hootie Frutti", lanzada como uno de los principales sencillos del EP Wild, descrita por ellas como "totalmente inspirada" en esta región, puntualmente Brasil. En la canción, Daniela canta un fragmento en portugués, que aprendió sola, practicando. "Necesité un tiempito para aprenderlo, pero lo logré", bromeó. Nombres como João Moraes, Elton Machado, Camila Pedroza, Jheni Ferreira, Efraim Tavares, Pedro Lourenço y Alexandre Vivão colaboraron con las piezas que las chicas usaron en el videoclip.
Lara agregó que quedaron totalmente enamoradas del estilo brasileño, de ahí las ganas de hacer un trabajo inspirado en nuestra energía. "Creo que la cultura brasileña es muy acogedora y receptiva. Amamos la comida. Estamos obsesionadas con la música y, en general, con toda la energía y el ambiente. No podemos esperar para volver", admitió.
En Colombia, país en el que formaron parte de la programación del festival Estéreo Picnic, ese deseo de explorar las llevó a un restaurante tradicional del país, cuyo dueño es el cantante Carlos Vives. "Fue muy divertido porque tuvimos la experiencia completa: La comida, la cultura, la música, obviamente el idioma, solo estar en ese ambiente ya fue muy bueno", contó Daniela.
Esta disposición a explorar cada rincón que un lugar tiene para ofrecer viene acompañada de una rutina que, entre bastidores, es menos glamorosa. En el momento en que sucedió esta conversación, las chicas estaban en Nueva York, ciudad en la que ensayaban para su próxima gira, la WILD WORLD Tour, con una duración prevista de tres meses, pasando por Estados Unidos, Reino Unido y Europa. "Creo que, muchas veces, terminamos perdiendo de vista todo lo que ya hicimos y logramos, porque siempre estamos trabajando, yendo hacia alguna meta", dijo Megan, admitiendo que hasta ellas mismas se quedan un poco "pasmadas" con todo lo que ha pasado en los últimos años. "A veces tenemos tantas cosas por hacer que nos quedamos como: 'Dios mío, ¿estamos en modo estrés o en modo contrarreloj, o sea, esto es hora de trabajar?'", se preguntó la cantante de origen estadounidense con ascendencia chino-singapurense y europea.


Efecto colateral de la fama
Es solo cuando se detienen, algo que, admiten, sucede raramente, cuando logran ver el tamaño de lo que han construido en tan poco tiempo. "Cuando miramos todo nuestro año y lo que hicimos, pensamos: 'Guau, de verdad estuve en los American Music Awards hace unos meses, acabamos de ganar tres premios, hicimos el Grammy, el Coachella'. Creo que a veces nos aferramos demasiado al presente, y ahí es cuando hay que acordarse también de celebrar las victorias", reflexionó Megan.
Al consultarles acerca de cómo encontrar ese equilibrio, entre mantener el foco en el presente y celebrar las victorias, Lara fue directa: "Todavía estamos trabajando en eso, sin duda. Algunas de nosotras somos mejores que otras", bromeó. "No hemos descansado mucho, pero creo que eso viene con todo esto, y realmente estamos disfrutando de nuestras vidas ahora, con toda esta locura", agregó.

La pausa anunciada por Sophia confirma esta realidad de KATSEYE. En el comunicado en el que anunciaron la decisión, el propio grupo argumentó que fue para "priorizar su salud mental y su bienestar". "Estamos muy orgullosas de ella por haber dado ese paso para priorizar su salud. Hacer eso requiere valentía. Por supuesto que seguimos hablando con ella. Ella es nuestra líder, así que es difícil sin Sophia, pero estamos haciendo lo mejor que podemos y simplemente dándole todo el apoyo y el tiempo que necesita", reiteró Lara.
Ella termina diciendo que lo que ha hecho que todas sostengan el equilibrio entre la vida profesional de una estrella del pop y la de una chica de poco más de 20 años (Yoonchae, la más joven, es muy tímida y habló poco durante la entrevista) es mantener cerca a la familia y a los amigos que las conocían antes de la fama. "La verdad es que contamos las unas con las otras para todo y también nos aseguramos de exigirnos mutuamente cuando las cosas se ponen muy difíciles. Tenemos mucha suerte de tenernos en este camino, sin duda", completó Megan.


Sin filtros
Es como si cada fragmento de esa rutina expuesta sin filtro -las fiestas, el cansancio, el alejamiento de Sophia, la red de apoyo entre ellas- funcionara como un espejo para el público. Y es justamente en ese espejo, en el que muestran sin miedo sus vulnerabilidades y sueños, que una legión de fans alrededor del mundo se ve representada.
La diversidad, propuesta desde el mismo comienzo, cuando todavía competían en el reality show Dream Academy, también ha sido un factor determinante para esa conexión tan instantánea con la gente. "Logramos llegar a tanta gente alrededor del mundo, y eso es lo que hacemos. Queremos abrazar cada una de nuestras culturas y simplemente invitar a la gente a ser genuina también. Solo queremos conectar con los fans. Son nuestros amigos", dijo Daniela.
Para Megan, ese estrellato repentino vino de un cambio de mentalidad que tuvieron justo al principio de todo, cuando soñaban con ser un "ídolo perfecto", sin fallas visibles y siempre impecables. No salió tan bien, y entonces llegó la hora de mostrar el lado divertido que es KATSEYE. "De verdad intentamos mostrar todos nuestros lados, toda nuestra autenticidad, sin filtros. Creo que eso también es algo con lo que se identifican mucho, porque somos nosotras mismas sin pedir disculpas por ello", afirmó Megan.
La ropa, la forma de hablar, de bailar y de actuar se convirtieron en una invitación para quien quiera formar parte del ejército de fans, los EYEKONS, como se autodenominan. Las chicas saben muy bien cómo abrazar a esa gente, hacer que se "sientan vistas" en el grupo. "Justamente por elegir mostrar cada parte de nosotras mismas y ser tan directas con todo, decir lo que tenemos que decir, mostrar cada pedacito de nosotras mismas, la gente realmente conecta con eso, y eso forma una conexión más profunda", completó.
Si el pasado reciente ya trajo tantas cosas grandiosas a la vida de estas chicas, los planes para el futuro son igual de ambiciosos. "Ser cabezas de cartel en Coachella sería genial", dijo Megan, mientras todas asentían. "También decimos siempre que queremos hacer una gira mundial e ir a los países de cada una. Nos aseguramos de presentarnos en cada país y también de visitar la casa de la familia de cada una de nosotras. Ese es un gran sueño nuestro", reveló Lara. "También queremos llegar al mayor número de personas posible. Queremos ampliar nuestra base de fans a nivel global, viajar a todos lados y poder presentarnos ante todo el mundo", completó Daniela.
Es difícil predecir exactamente qué le depara el futuro a KATSEYE. Son chicas que apenas están empezando, pero que ya conquistaron un territorio disputado por una legión de otros artistas, incluso en medio de las dificultades de una industria implacable.
Y tal vez el secreto, si es que existe uno, esté justamente donde todo comenzó: en el desapego de la idea de perfección que el título de diva pop suele exigir. "Ser lo más auténticas posible es un gran principio para nosotras. Es parte de nuestro encanto, y parte de la razón por la que estamos tan conectadas con nuestros fans", resume el grupo, entregando, sin darse cuenta, la propia explicación del fenómeno en el que se convirtieron.