En los últimos años, la escena electrónica argentina sumó una nueva camada de productores y DJs que encontraron su lugar entre clubes, festivales y pistas alrededor del mundo. Entre ellos aparece Agus, un artista que empezó casi por accidente durante la pandemia y hoy vive de la música, con shows internacionales, un sello propio y una agenda cada vez más activa.
Su historia, sin embargo, comenzó de manera mucho más casual de lo que muchos imaginarían.
Un comienzo inesperado
Agus recuerda con claridad el momento en que todo empezó: marzo de 2020. Mientras el mundo se detenía y la incertidumbre dominaba los primeros días de cuarentena, él decidió aprovechar ese tiempo en casa para probar algo nuevo. "Arranqué en la pandemia. La música nació ahí, por aburrimiento, por estar encerrado esos primeros días", cuenta.
El punto de partida fue casi accidental: la compra de un Launchpad, un controlador musical que ni siquiera sabía exactamente cómo usar. Tras buscar ayuda online, encontró a un profesor que lo introdujo al mundo de Ableton Live. Así comenzaron las primeras clases por Zoom. "Literalmente no sabía nada. Empecé con la notebook, probando cosas, medio para pasar el tiempo", recuerda.
De la oficina al DJ booth
Antes de dedicarse a la música, Agus trabajaba como administrativo. Durante nueve años tuvo una rutina de oficina que parecía estable, pero su vida dio un giro definitivo en 2022, cuando tomó una decisión que cambiaría su camino. "Renunciar fue dificilísimo. Económicamente no estaba listo para hacerlo", admite.
En ese momento, la música todavía representaba solo una parte de sus ingresos. Sin embargo, ya había empezado a tocar en algunos eventos y a recibir oportunidades dentro de la escena.
Poco después de dejar su trabajo llegó uno de los momentos que terminaron de confirmar que había tomado la decisión correcta: uno de sus tracks fue tocado en Forja, un momento que él describe como un antes y un después. "Fue una motivación enorme. Justo venía con dudas y de repente pasa eso. Fue como una señal para seguir".
El apoyo de referentes de la escena
A lo largo de su crecimiento dentro de la música electrónica, Agus también encontró inspiración en algunos de los nombres más importantes del género.
Entre ellos aparece el DJ argentino Hernán Cattáneo, una de las figuras más influyentes del progressive house a nivel mundial.
"Hubo momentos en los que estaba con dudas o sin muchas fechas, y de repente pasaba algo: algún support, alguien tocaba mi música… Eso te vuelve a motivar", explica.
Para un artista que comenzó a producir en plena pandemia, ver cómo DJs que admira tocan su música fue una experiencia difícil de imaginar al principio.
"A los tres meses de haber empezado, ya me habían tocado un tema. Para mí era algo imposible".
Viajes, pistas y un momento inolvidable en Asia
Uno de los hitos más importantes de su carrera llegó en enero del año pasado, cuando vivió una gira intensa con múltiples fechas en distintas partes del mundo.
El momento más especial ocurrió en Sri Lanka, donde tocó en una celebración de Año Nuevo frente a miles de personas. "Fue increíble. Año nuevo para 4.000 personas en un escenario enorme", recuerda.
Durante ese viaje compartió cartel con artistas internacionales como Dimitri Molosh, además de coincidir con otros DJs argentinos.
La experiencia también le permitió descubrir una escena que pocos imaginan: una comunidad en Sri Lanka profundamente fanática del progressive house y muy conectada con la música electrónica argentina. "Van a escuchar música de verdad. Es un público increíble".
Un sello propio y una identidad artística
Otro paso importante en su carrera fue la creación de su propio sello discográfico, una decisión que surgió casi de forma natural a partir de su necesidad de tener mayor control sobre sus lanzamientos. "Lo pensé para dentro de unos años, pero las cosas se fueron dando y terminé armando un equipo".
Hoy trabaja junto a amigos y colaboradores cercanos en distintos aspectos del proyecto: diseño, estrategia y lanzamiento de música. Una de las particularidades del sello es que las tapas de los releases están hechas con dibujos propios del artista.
"Son garabatos míos. Dibujo a mano, les saco una foto y esas terminan siendo las tapas", cuenta.
El arte, de hecho, siempre estuvo presente en su vida. Desde chico dibujaba y pintaba, y aunque había dejado esa práctica durante años, el proyecto del sello lo llevó a retomarla.
La importancia de la comunidad
Para Agus, uno de los factores más importantes en su crecimiento dentro de la música fue el entorno de amigos productores y DJs con los que comparte experiencias. "Es clave tener gente en la misma. Para pedir feedback, para motivarse cuando uno está bloqueado o cuando no salen ideas".
En un mundo donde el proceso creativo muchas veces puede ser solitario, ese intercambio constante se vuelve una herramienta fundamental. "No es competir. Es motivarse".
Un presente sólido y un 2026 en marcha
Después de un 2024 y 2025 que él mismo describe como "de los mejores años" de su carrera, Agus siente que también creció mucho en confianza como DJ y productor.
"Tocando más fechas te sentís más seguro. Eso ayuda un montón".
Entre los shows recientes se destacan presentaciones en distintas ciudades argentinas como Mendoza —una de sus plazas favoritas— y su debut en Tierra del Fuego.
Pero uno de los eventos que más expectativa le genera este año será su presentación en Paraguay, donde compartirá line up con el reconocido DJ italiano Joseph Capriati.
"Cuando llegó la propuesta dije que sí sin pensarlo. Es un artista top".
Seguir tocando, el objetivo principal
A diferencia de otros artistas que se plantean metas específicas de festivales o rankings, Agus tiene una visión mucho más simple de su carrera. "Mi objetivo es seguir tocando. No importa dónde".
Puede ser un club lleno, un festival o una fiesta para cien personas: lo importante es seguir conectado con la música. "Con mucha plata o con poca plata, pero viviendo de la música".
Aunque admite que todavía tiene una cuenta pendiente en la escena porteña: tocar en Crowbar, uno de los clubes más emblemáticos del circuito electrónico local. "Ese todavía me falta en la colección".
Si algo demuestra su historia es que, a veces, las decisiones más importantes nacen de los momentos más inesperados. Lo que comenzó como un experimento durante la cuarentena hoy es una carrera en pleno crecimiento.
Y si algo tiene claro es que todavía queda mucho camino por recorrer.