Pablo Alborán llegó a la Argentina para presentar KM0, un disco profundamente personal en el que revisita sus miedos, sus afectos y la forma en que entiende la vida después de un momento límite familiar. Entre guitarras, emoción y una canción de nueve minutos que va a contramano del algoritmo, el álbum se planta como una declaración de principios: volver a empezar siempre es posible.
En esta charla, cuenta cómo el título del disco se volvió una filosofía diaria: caerse, levantarse, volver a caerse y levantarse otra vez. Habla de la sanidad pública que le salvó la vida a un ser querido, de la fama como arma de doble filo, del desahogo que encontró en "Clickbait" y de cómo intenta mantenerse genuino en un mundo de titulares y likes.
La entrevista también recorre su vínculo con la Argentina: el asado, el fernet, su amor por la música local, las ganas de seguir colaborando con Tini, María Becerra y Lali, y la ilusión por volver a los escenarios argentinos en 2026 con un show donde KM0 será el corazón emocional de la noche.

– Bienvenido a Argentina. ¿Cómo te trata el país?
– Estupendo. Feliz. He comido brutal.
– ¿Sos de hacer asado en España?
– Sí. Hacemos, pero no tenemos vuestro material. Ya quisiera tener vuestro soporte. Lo intentamos adaptar. Igual cocino bien, me gusta cocinar.
– ¿Adoptaste alguna costumbre argentina? ¿Mate, facturas, fernet…?
– Mate no, pero las medialunas, las facturitas, el fernet… sí. Alguna que otra vez, bien. En Madrid hay un sitio donde compramos fernet. Me gusta.
– Venís a presentar KM0. ¿Qué significa ese título para vos?
– KM0 es un punto de partida. Todos los días son un kilómetro 0: te despiertas y tienes la oportunidad de volver a empezar, de equivocarte, de caerte, de levantarte. Cada obra, en general, no termina cuando tú la terminas, porque vuelve a ser un kilómetro 0 en cuanto alguien escucha tu disco o ve una obra de teatro. Y luego es un kilómetro 0 en mi vida porque viene después de un momento muy fuerte en mi familia, cuando vimos peligrar la vida de un familiar que, gracias a un trasplante de médula, se curó.
– En ese momento en que la vida de alguien pende de un hilo, ¿qué se te pasó por la cabeza?
– No piensas. En ese momento tenía la cabeza en cuidar a esa persona. No piensas en nada más que en cuidar y acompañar.
– ¿Sentís que esa experiencia te cambió la forma de ver la vida?
– Muchísimo. No sabría decirte exactamente el qué, pero notas que hay algo que es diferente. Vives exprimiéndolo todo de otra manera, disfrutándolo de otra manera, siendo muy consciente de todo. Es como tener una página en blanco con muchas cosas que contar. Y, obviamente, Kilómetro 0 es mi nuevo disco.
– Hay una canción que dura nueve minutos, algo poco común hoy. ¿Por qué esa decisión?
– No fue una decisión pensada, salió así. Es un homenaje a nuestra sanidad pública, a la gente que cuida, a la gente que está pasando por un momento donde ves que todo se tambalea.
La compuse con Vicente Amigo, un guitarrista flamenco al que admiro desde pequeño, y nos dejamos llevar. La historia se cuenta en 9 minutos, pero se hubiera podido contar en 20.
Menos mal que ya estoy en un momento donde no pienso demasiado en el algoritmo ni en agradar o no agradar. La música tiene que ser libre. Y creo que hay muchos artistas que lo hacen, y eso nos estimula a recuperar esa libertad creativa por encima de las ventas.
– ¿Qué fue más "traumático" para la compañía: esa canción o "Clickbait"?
– Fue peor cuando enseñé "Clickbait". Es una canción muy extraña, agresiva, que no tiene nada que ver con lo que he hecho antes. Recuerdo la cara de la compañía, con el ojo temblando, algún tic en la boca, como diciendo: "¿Esto es lo nuevo?". Y no enseñé nada más, no quería hacer sufrir a nadie.
"Clickbait" es una canción donde me desahogo. Necesitaba escribir sobre la fama, los likes, la obsesión, los titulares, las fake news, los clickbaits. Después saqué Kilómetro 0, que es como agarrar velas otra vez: una canción donde me miro al espejo y vuelvo a estar conmigo mismo, a entender en qué punto estoy.
– Hablás de fama, de titulares… ¿Te cuesta la fama?
– La fama es un arma de doble filo. Soy famoso por mi trabajo, cosa que me encanta, pero ser personaje público tiene sus historias. Soy personaje público desde los 21 años, así que he aprendido a reírme y a disfrutarla también.
– Nombraste a una canción "36", tu edad. ¿Cómo te llevás con la edad?
– Bien, pero ya no me apetece cumplir más. Este año ha sido muy duro, pero muy bonito por otro lado. Por eso quise ponerle ese título a la canción, que se iba a llamar de otra manera, pero pensé: "Cuando pasen 10 años, quiero acordarme de estos 36, quiero ser consciente de lo que pasó con los 36". Me llevo bien, pero es un año que voy a recordar toda la vida.
– ¿Sentís que este es un año que no se te va a borrar nunca?
– Sí, toda la vida. Por lo bueno, por lo malo, por todo.
Es un álbum que espero que, cuando pase el tiempo y lo cante en los conciertos, si tengo un mal día por cualquier estupidez, me recuerde lo que fue importante en aquel momento. Es un buen testigo del verdadero objetivo de la vida, por así decirlo.
– ¿Escuchás música argentina?
– Escucho, sí, escucho de todo. He escuchado lo último de Tini. Me gusta mucho Tini.
Tenemos muchas ganas de hacer algo juntos. Hemos estado hablando. Le mandé una idea hace poco, le gustó, pero no he avanzado porque necesito hacerlo con ella: sentarme, reírme. La adoro, me encanta su forma de ser, su forma de vivir, todo.
– Sé que sos fan de la serie "Envidiosa".
– Estoy superfán. La amo. Ya lo he manifestado en todas las entrevistas. El año pasado nos vimos de lejos con Griselda (Siciliani) en unos premios en Madrid, y alguien de su equipo me escribió: "Sé que eres fan de Griselda, está ahí, te quiere saludar". Ahora hablo con ella de vez en cuando y me alegra la vida. Es maravillosa.
– ¿Tenés a alguien en tu vida que se parezca a ese personaje?
– Lo he tenido, pero calcado. El otro día le dije a mi madre y a mi hermana: "¿Os acordáis de esta persona? Es exactamente igual". Ya no está cerca, está viva, pero se alejó de mi vida. Más que la envidia, es esa forma de mirarlo todo siempre por el lado negativo. Es un personajazo. Y el elenco en general me parece brutal. Vuestro humor y vuestros guiones son de lo mejor que hay en el mundo del cine. Lo mejor.
– ¿Escuchaste el último disco de María Becerra?
– Todavía no el disco entero. Escuché varios singles, pero el álbum entero no. La amo. Cuando escribimos "Amigos" y cuando rodamos el video en San Telmo fue espectacular su manera de trabajar. Es una loca del trabajo, con una profesionalidad, un humor y una actitud increíbles.
Estaban todos muy cansados y ella a full: entrevistas, trabajo, todo. Fue una colaboración muy orgánica, de esas que recuerdas con mucho cariño. Además, llevamos 120 millones de streams, brutal. La adoro, le deseo todo lo mejor y me hace muy feliz que tenga su River.
– También hablaste de Lali. ¿Qué lugar ocupa ella para vos?
– A mi Lali la adoro, la adoro. Hablamos mucho. Deja que acabe la promo y yo me vuelvo a sentar, porque tengo una lista de canciones e ideas y en casi todas están Tini, Emilia y Lali.