Mora Bianchi y Toti Spangenberg atraviesan un presente donde conviven vértigo, gratitud y la sensación persistente de estar viviendo algo que todavía cuesta dimensionar. La salida de "Cenizas", nuevo adelanto musical de Margarita, funciona como una puerta directa a esa etapa donde los personajes crecen, la historia se vuelve más compleja y ellos, como intérpretes, se permiten habitar zonas más profundas.
La canción aparece como el segundo gran tema romántico entre Margarita y Merlín, el nombre de los personajes de ambos, dentro de la segunda temporada. Un punto emocional fuerte que, según cuentan, representa con bastante fidelidad lo que atraviesan los personajes hoy. "Es una canción que muestra muy bien la historia de ellos en la segunda temporada", explica Toti mano a mano con Billboard Argentina. Mora coincide y lo dice sin dudar. "Para mí es de mis favoritas de todas las temporadas. Está fácil en un top dos o top tres".
Con la primera temporada ya convertida en fenómeno, la expectativa es inevitable. Ambos reconocen que la vara está alta. "Nos malacostumbraron", dice Toti entre risas. Mora lo sintetiza con claridad. "La vara está en el cielo". Aun así, sienten que el crecimiento de la historia acompaña esa exigencia. "Los personajes crecieron, la música creció y eso hace que todo sea un poco más desafiante. Es un combo lindo", completa ella.
Ese crecimiento también se filtra en la manera en la que construyen a Margarita y Merlín. Mora siente que su personaje y ella se retroalimentan. "Me representa muchísimo y aprendí mucho de Margarita. Y siento que Margarita también aprendió cosas de mí". En el día a día, reconoce que el personaje se le pega. "Entreno tanto a Margarita que después empiezo a usar palabras de ella y mis amigas se me ríen". Toti encuentra su punto de contacto desde otro lugar. "Merlín es más tranquilo, más medido. Me llevé su forma de hablar, su vocabulario. Es un príncipe, habla lindo, e intenté robarle eso".
"Cenizas" llega como síntesis de ese recorrido. Una canción de amor, pero también de dudas, miedos y entrega. Un reflejo de un universo que se expande y de dos intérpretes cada vez más cómodos habitando la complejidad.
La expectativa por "Cenizas" está puesta, sobre todo, en la conexión con el público. "Ojalá la reciban con el mismo amor con el que la hicimos", desea Toti. Mora siente que la canción ocupa un lugar especial. "Representa algo muy fuerte de esta etapa de Margarita y Merlín".
Con la fama ya instalada, ambos coinciden en que lo que más cambió es la manera de mirarse. "Aprendí a entender que esto es un sueño, pero también un trabajo", reflexiona Mora. "No castigarme cuando me siento mal". Toti agrega que hoy lograron un equilibrio. "Entre la exposición y nuestra vida real".
El contacto con los fans sigue siendo lo más impactante. Mora cuenta que lo que más la conmueve es "cuando alguien llora al verte y te agradece por la historia". Toti coincide. "Saber que generás algo así siendo una persona normal es increíble".
Cuando se les pregunta por el mundo soñado que aparece en la letra de "Cenizas", Mora lo define con simpleza. "Vivir de lo que amamos, compartirlo con amigos y disfrutarlo". Toti suma un deseo corto y contundente. "Que dure".
Entre sueños, miedos, abrazos recientes que todavía emocionan y canciones que funcionan como refugio, Mora Bianchi y Toti Spangenberg transitan un presente donde todo parece estar pasando al mismo tiempo. "Cenizas" no solo anticipa una nueva temporada. También captura ese instante frágil y poderoso donde el amor, la búsqueda y el crecimiento conviven en una misma llama.