Con infinidad de puestos callejeros y una marea violeta desbordando la Avenida Corrientes, K4OS empezó a escribir un capítulo histórico en el Teatro Gran Rex. El telón se levantó para una fiesta pensada para no bajar nunca la intensidad y, desde el primer minuto, el grupo convirtió la sala en un parque de estímulos donde la música fue apenas el punto de partida y los gritos de los fanáticos, en su mayoría niños y adolescentes, terminaron de volver ensordecedor al lugar.
Las presentaciones del sábado y domingo inauguraron una serie de diez funciones totalmente agotadas que confirman que lo de K4OS ya trasciende el escenario y se convirtió en un movimiento cultural impulsado por una generación profundamente comprometida. La salida oficial de su álbum debut 4EVER encontró en el vivo su forma más poderosa, con un show de altísimo impacto visual y sonoro que combinó música, narrativa y emoción a lo largo de toda la noche.

La puesta en escena mutó canción a canción con cambios escenográficos constantes, coreografías precisas, bailarines, humo que envolvía cada golpe de efecto, juegos lumínicos en el momento justo, fuegos artificiales y lluvias de papelitos que sellaron varios de los clímax. La estética fue otro pilar central, con nueve cambios de vestuario diseñados por Vero de la Canal que reforzaron la identidad visual del proyecto y elevaron la experiencia a escala de gran espectáculo pop.
Tau llevó todo un paso más allá cuando voló, literalmente, por el teatro, desatando un grito colectivo que recorrió plateas y pullman. Hubo también momentos de pausa emotiva, como la interpretación de la balada "4EVER", que generó una conexión directa y profunda con el público. La energía fue pura y sostenida durante una hora y media sin respiros, sostenida por una audiencia que cantó cada canción de principio a fin y acompañó cada coreografía como si fuera propia.

El fenómeno continuará en los próximos días con nuevas funciones los 11, 12, 13, 14, 15, 19, 20 y 21 de febrero, todas con localidades agotadas, extendiendo una celebración que ya se instaló como uno de los grandes sucesos del pop argentino reciente.