Emanero atraviesa un momento de síntesis y movimiento. Cerró el año con un show junto a un cuarteto de cuerdas y lo abrió con un nuevo disco bajo el brazo. "Tenía ganas de probar", resume en charla con Billboard Argentina. No como una inquietud pasajera, sino como una necesidad real de seguir corriéndose de lugares cómodos, de explorar otros climas y de entender sus propias canciones desde nuevos ángulos.
La experiencia de fin de año tuvo algo de laboratorio íntimo. Un formato más calmo, cercano al unplugged, pensado para el silencio, la escucha y la interpretación. "No es técnicamente un sinfónico, pero lo mal llamamos así", aclara, aunque la idea ya está sembrada. "En algún momento de este año quiero hacer un sinfónico de verdad, en un lugar grande, con venta de entradas y todo". La búsqueda es clara, incluso cuando todavía está en proceso.
Mirar hacia adelante no le impide volver al punto de quiebre que cambió su recorrido. "Bandido" aparece como una herida abierta y, al mismo tiempo, como una puerta. "Yo estaba bastante mal. Había abandonado casi la música porque mi proyecto había quedado muy golpeado", recuerda. La canción nació casi sin planificación, entre vecinos, mensajes y encuentros que se fueron encadenando. "Me sorprendió que se quieran subir Rusher y FMK", dice, todavía sorprendido por cómo una idea mínima terminó convirtiéndose en un antes y un después.

Desde ese momento, el vivo se transformó en el espacio donde todo cobra sentido. "Hay algo de volver a mostrar lo que empecé siendo", explica sobre la decisión de sostener un bloque de rap dentro de sus shows, aun cuando hoy su universo sea mucho más amplio. En ese mapa emocional aparece "Whisky, dedicada a su padre. "Si llego a pensar lo que no tengo que pensar durante esa canción, se me puede quebrar la voz", admite.
Con un disco nuevo, una gira que lo llevará por Uruguay, Chile y España y la convicción de que no todo es acelerar, Emanero elige otra lógica. "Hay que empujar el techo, pero también subir el piso", define. Un presente activo, consciente y en permanente transformación, sostenido más por el proceso que por la ansiedad del resultado.
En este contexto aparece Todo por un beso, el nuevo disco de Emanero que funciona como una hoja de ruta emocional. Sin buscarlo de manera intencionada, el disco hace un recorrido con matices, climas y momentos bien diferenciados. Canciones que dialogan entre sí, que se permiten ir de la euforia a la melancolía, del baile al silencio, sin perder identidad. A continuación, un viaje tema por tema por un álbum que prioriza proceso, búsqueda y sentido antes que urgencia de hit.

1. "Todo por un beso"
Musicalmente es una canción hecha de oído, con guitarras, cajón, palmas. No me gusta decir que es flamenco, pero sí que está aflamencada. "Arreglé todo mi pasado y dejé todo listo para darte mi futuro", en realidad lo que quiero decir es que me amigué con mi pasado y estoy listo para entregar mi futuro
2. "Aquella playa"
Es una canción que nace de una imagen. Cuando falleció mi viejo tiramos sus cenizas en una playa de Maldonado, en Uruguay, porque era su deseo. Alguna que otra vez pasé por ahí y automáticamente me viene él a la cabeza. También el año pasado perdí a un amigo con el que había vivido muchos años y eso me volvió a conectar con esa sensación de sentarse a recordar a alguien. No importa quién. Puede ser una persona que ya no está, una pareja que se fue, alguien que vive lejos. Me gustaba pensar esta canción como eso. Como sentarse en una playa, mirar el cielo y pensar recuerdos lindos. Musicalmente es una balada, con algo de ranchera, con vientos y una progresión de acordes más larga de lo habitual. También tiene un juego de doble estribillo que me encanta.
3. "La peligrosa" ft. David Bisbal y Luciano Pereyra
Esta canción llega por un gesto enorme de Luciano. Yo había trabajado como compositor con La Konga y a través de eso terminé grabando "Fama de Diabla" con Bisbal. Nos conocimos, fue súper amable, pero yo no me animaba a decirle de hacer algo mano a mano. Me parecía medio de caradura. Tiempo después hice una canción con Luciano y, cuando él estaba grabando con Bisbal en Miami, me mandó un video donde Bisbal decía que estaba enojado porque yo no lo invitaba al disco. Ahí entendí que era una señal. Tenía "La peligrosa" a medio hacer, con un clima medio aflamencado, y se la mandé. A Bisbal le gustó tanto que grabó guitarras reales, cajón y partes con gente que toca flamenco de verdad. Por eso con esta sí me animo a decir que es una cumbia aflamencada. Todo eso terminó siendo posible por la generosidad de Luciano.
4. "Romántiko" ft. L-Gante
Parte de un demo, y después me encierro en el estudio, compongo encima, termino de armar la estructura y voy encontrando la canción. Cuando se la mostramos a Elian se recontra copó. Me mandó un verso larguísimo para que yo haga lo que quiera. Vino predispuesto, grabó el estribillo, se sumó al video y se subió a cantar en vivo. Canta muy bien, tiene una voz particular y es un tipazo. La canción me encanta hacerla en vivo, tiene algo romántico, simple y directo.
5. "Mala mujer"
Ya la tenía grabada entera yo y no me resultaba incómoda. Fue la primera vez que me animé dentro de este formato a decir bueno, voy solo. A la hora de decidir qué sale antes o después no hay tanta ciencia. Me tiene que gustar a mí. A veces tengo demos donde me encanta la estrofa pero no el estribillo, o al revés, y quedan en pausa hasta encontrarles la vuelta. Cuando siento que la canción está bien armada, va para adelante.
6. "Podés pedirme perdón" ft. Ángela Leiva
Hacía tiempo que quería hacer algo con Ángela. Me gusta mucho cómo canta, la potencia que tiene y la vibra. Cuando tuve la canción sentí que estaba buena para hacerla con una voz femenina y pensé directamente en ella. Le gustó, vino a grabar y fluyó todo muy natural.
7. "Me despido"
Es una canción rara incluso para mí, porque nadie se acuerda en qué momento se hizo. No nació cuando armé los demos del disco en diciembre. Yo ya tenía todo cerrado y, buscando entre archivos viejos, encontré un audio en un chat con Estani. Le di play y estaba todo ahí, la guitarra, mi voz, la canción entera. Le pregunté a Estani para quién la habíamos hecho y tampoco se acordaba. Lo más loco es que él tenía la sesión, pero sin mi voz grabada. Ninguno de los dos logra entender cuándo pasó. Yo tampoco reconocía la letra ni la melodía, pero a todos les gustaba. A mí me parecía linda, aunque no es de mis favoritas. Por eso decidí escuchar a los demás, pedí las pistas, la regrabé y ajusté algunas cosas, aunque sigue siendo una canción envuelta en ese pequeño misterio.
8. "100pre te amaré" ft. Los Caligaris
Quise hacer una cumbia bien Decadente, de esas que suenan a fiesta y nostalgia al mismo tiempo. Para mí es una canción muy de casamiento. Y si una canción entra en el rubro casamiento, queda para toda la vida. Tiene algo de ese espíritu. Y sumar a Los Caligaris fue algo que tenía muchas ganas de hacer, pero siempre por una cosa u otra se me complicaba. Yo quería ir a Córdoba a grabar con ellos, pero cada vez que viajaba se me acumulaban cosas, los tiempos se estiraban y terminaba llegando justo, sin poder grabar con calma ni compartir como quería. Me pasó dos o tres veces y sentí que podía parecer que no tenía ganas, cuando en realidad quería hacer la canción bien. Por eso opté por la opción más sana y práctica. Que graben allá, me manden el material y yo trabajar desde acá. Después vinieron a filmar el video. Más allá del proceso, es una canción que me encanta. Tiene ese espíritu de cumbia decadente que me hace feliz cada vez que empieza.
9. "La traición"
La tenía como demo y pensaba que iba a ser uno de los temas inéditos del disco. Justo me piden una canción para una telenovela que se llamaba La traición. Mandamos el demo y calzaba perfecto. También ya decía la palabra traición en la letra. Así terminó saliendo antes. Después la llevé al formato de cuerdas de fin de año porque me parecía que tenía una vibra medio telenovelesca que iba muy bien con ese clima. Me gusta como cierre del disco porque, sin haberlo planeado, el orden de los temas termina contando una especie de historia.