Hay bandas que escriben canciones, pero hay otras que buscan construir atmósferas. Desde su formación en Ciudad de México en 2017, Diles Que No Me Maten ha desarrollado un universo propio. Con la improvisación y la poesía como base, en su música conviven la psicodelia, el art rock, el krautrock y el spoken word, dando lugar a experiencias en vivo que ellos mismos describen como ejercicios de presencia compartida.
Antes de su primera presentación en Argentina el próximo 20 de agosto en el Centro Cultural Bula, parte del quinteto conversó con Billboard Argentina. Gerardo, Andrés y Jonás hablaron sobre la improvisación como forma de conexión, el origen de su particular nombre, los desafíos de llevar su música a nuevos territorios y las emociones que acompañan esta nueva etapa de expansión internacional.

En unos meses los tendremos acá en Argentina. ¿Cómo se preparan para venir por primera vez?
Andrés: Estamos muy emocionados y también un poco intimidados por la relevancia cultural que tiene Argentina. Consumimos mucha música argentina, así que eso nos pone muy felices y, al mismo tiempo, nos genera cierto respeto tocar allí.
¿Cuáles son sus expectativas para el show?
Gerardo: No tenemos tantas expectativas respecto a cómo va a reaccionar la gente. Más bien sentimos curiosidad por descubrir qué va a pasar y qué tipo de vínculo podremos generar con el público.
Sus shows suelen describirse como hipnóticos o sensoriales. ¿Qué buscan que le pase al público cuando los escucha en vivo?
Andrés: El ideal es que entren en el mismo trance en el que nosotros entramos cuando tocamos. Improvisamos mucho y la improvisación tiene que ver con estar presentes. Buscamos que el público también se sienta presente con nosotros. Lo bonito es que cada momento es único y efímero: no va a repetirse de la misma manera.
¿Cómo manejan el equilibrio entre el caos y el control cuando improvisan en vivo?
Gerardo: Hay muchas formas de regular la improvisación. Una de ellas es leer al público y entender cómo está reaccionando la gente. También existe la posibilidad de entregarse completamente al presente sin pensar demasiado si algo funciona o no. Y, cuando sentimos que la improvisación se está yendo demasiado lejos, recurrimos a canciones más estructuradas para recuperar el equilibrio. Si no regulás, podés terminar en lugares muy extraños.
¿Cómo surgió la banda y cómo encontraron su identidad musical?
Andrés: Nunca decidimos qué género íbamos a hacer. Los cinco tenemos gustos muy distintos y el sonido surge justamente de esa mezcla. Cada uno aporta influencias diferentes y eso hace que ninguna canción suene completamente a un género específico. Con el paso de los años encontramos una identidad. Hoy sabemos cuándo algo suena a Diles Que No Me Maten, aunque no podamos etiquetarlo fácilmente. No estamos casados con ninguna estética en particular y creemos que nuestro sonido seguirá evolucionando.
Parece que esa búsqueda también está relacionada con la improvisación y con hacer lo que les nace en cada momento.
Gerardo: Exactamente. Eso termina construyendo nuestra identidad, no solamente sonora sino también humana. Intentamos ser muy transparentes arriba del escenario. No exageramos quiénes somos; tocamos desde nuestra intimidad emocional. El género es apenas un canal para conectar con esas emociones, que además cambian según el momento de nuestras vidas.
Han tocado en Estados Unidos y ahora se preparan para girar por Europa y Argentina. ¿Cómo viven esa experiencia?
Gerardo: Es una mezcla de emociones. Por un lado hay entusiasmo y mucha curiosidad. Pero también existe una enorme gestión detrás de todo eso. Ir al otro lado del océano implica pensar cómo financiarlo, cómo viajar, dónde tocar, si va a haber público o no. Estamos entregando gran parte de nuestra vida al proyecto en este momento. Todo gira alrededor de estas experiencias que vamos a vivir por primera vez y estamos haciendo lo posible para prepararnos.
Su música suele proponer una experiencia más inmersiva, en contraste con la velocidad con la que hoy se consume contenido. ¿Lo sienten como una postura artística?
Andrés: Sí, definitivamente es una postura artística, aunque no nace desde la oposición. No estamos en contra de quienes hacen canciones pensadas para TikTok o para formatos más rápidos. Simplemente esta es la música que nos gusta hacer. Nos gusta la música que te invita a sentarte a escuchar un disco completo, con atención.
Gerardo: De hecho, en nuestro nuevo disco hay canciones más cortas, pero no porque estén pensadas para funcionar mejor en plataformas. Duran lo que tienen que durar. A veces una canción necesita dos minutos y otras necesita cinco. Lo importante es respetar lo que pide la música.
Si tuvieran un cheque en blanco para colaborar con cualquier artista argentino, ¿a quién elegirían?
Andrés Lupone: Yo mataría por colaborar con Les Luthiers. Sino yo creo que a todos nos encantaría colaborar con Charly García.
Gerardo: Sí, si pudiéramos viajar en el tiempo, claramente nos encantaría colaborar con Charly García en la época de Piano Bar.
Jonás: A mí me encantaría hacer una canción con Juana Molina. Siento que compartimos un universo artístico con ella.
¿Recuerdan alguna experiencia especial con un fan?
Gerardo: Una vez una mujer que había atravesado un cáncer me contó que nuestra música la había acompañado durante ese proceso. Terminamos llorando juntos. Fue un momento muy fuerte y muy hermoso.
¿Qué canción tienen más ganas de tocar en Argentina?
Jonás: Siempre nos emociona tocar "La Forma del Esqueleto". También tengo muchas ganas de tocar "Outro", porque es una canción que nos ayudó muchísimo a llegar a nuevos públicos.
Andrés: Yo tengo muchas ganas de tocar "Perquisidor". Estoy muy emocionado de compartirla en Argentina.
Gerardo: A mí me entusiasma compartir el material nuevo. Son nuevas sensaciones y al mismo tiempo estamos en un nuevo lugar, entonces está interesante como la suma de las dos cosas.
Para quienes todavía no los conocen, ¿con qué canción recomendarían empezar?
Jonás: Yo diria "Tan Grande Nada".
Andrés: Yo elegiría "Nome", una canción nueva que saldrá el 12 de junio y que refleja muy bien nuestras emociones y nuestro sonido actual.
Gerardo: También recomendaría "Manos de Piedra Revisitada", porque reúne algo de nuestra esencia inicial y también del camino que estamos recorriendo ahora.
Para cerrar, inviten al público argentinoa su show.
Andrés: Nos vemos el 20 de agosto en Club Cultural Bula, en Buenos Aires. Van a encontrarse con muchos sentimientos. Si están tristes, enojados, ansiosos o simplemente con ganas de conectar, creemos que van a encontrar un espacio dentro de nuestra música. Sobre todo, queremos compartir y conectar con la gente de todas las maneras posibles.