Hay momentos en la carrera de un artista en los que avanzar también significa detenerse. Después de más de un año y medio recorriendo escenarios, construyendo un universo propio y llevando su música a distintos rincones del mundo, Emilia entendió que necesitaba hacer algo que hasta entonces no había tenido demasiado tiempo de hacer: parar, mirar hacia atrás y preguntarse qué quería contar a continuación. No se trataba de descansar necesariamente, sino de encontrar un espacio para volver a crear desde otro lugar. El resultado de ese proceso comienza a tomar forma con "BODYPAINTING", el sencillo que inaugura una nueva etapa en su carrera y que encuentra a una Emilia dispuesta a experimentar, cuestionar y mostrar otras dimensiones de su universo artístico.
El camino hasta esta nueva era tuvo uno de sus capítulos más importantes con .mp3. A través de referencias a la cultura pop de los años 2000, una estética reconocible y una propuesta que atravesó la música, la moda, los videoclips y los escenarios, Emilia construyó un universo que conectó con distintas generaciones. "Lo mejor que me dejó .mp3, sin dudas, fue la conexión con el público y la seguridad que gané como artista, en lo que soy y en lo que me convertí después de ese disco y de toda la experiencia que me dio", compartió a lo largo de nuestra conversación en Bonus Track.
Desde sus presentaciones en Sudamérica hasta las fechas en España, México y sus conciertos en Miami, Los Ángeles y Nueva York, el recorrido amplió el alcance de una propuesta que ya había encontrado una identidad propia. El 7 de septiembre de 2025, con su última presentación en Brooklyn, Emilia cerró un ciclo que había marcado un antes y un después en su carrera.
Sin embargo, dimensionar lo que había sucedido no fue algo inmediato. "No esperaba que .mp3 fuera tan masivo y que de hacer música en una casa con mis amigos haya logrado lo que logró este proyecto", reconoce. Incluso después de todo lo vivido, la artista asegura que todavía le cuesta comprender el alcance que tuvo aquel trabajo. "No es algo que naturalizo y que digo: 'Ah, ¿sabés qué? La rompimos'. Fue algo que realmente me tomó por sorpresa".
Emilia decidió dedicar 2026 a pensar hacia dónde quería llevar su próximo proyecto, qué sonidos quería explorar y qué aspectos de su identidad deseaba desarrollar. "Tenía muchas ganas, ya terminando el tour del año pasado, de tomarme el año para realmente pensar qué era lo que quería hacer, para dónde quería enfocar lo nuevo, el nuevo trabajo, el nuevo proyecto", cuenta. Y agrega: "Creo que fue algo que necesitaba, sin duda, después de toda la vorágine que había vivido con el último disco. Eso no significa que haya descansado, sino que trabajé muchísimo en lo que está por llegar".
Su evolución creativa puede entenderse también a través de los distintos momentos de su discografía. En .mp3 encontró una dirección mucho más definida que en su primer álbum, ¿Tú Crees En Mí? (2022), donde todavía estaba descubriendo qué sonidos y qué imágenes podrían representarla. "En el primer disco yo me estaba conociendo. Era una artista que estaba experimentando con los sonidos y también con lo visual", recuerda. Fue allí donde aparecieron por primera vez algunos elementos que terminarían convirtiéndose en parte de su identidad: los brillos, las dos colitas, las botas de plataforma y una paleta de colores más oscura.
La transformación, entonces, no necesariamente significa desprenderse de todo lo anterior. Hay elementos que permanecen porque forman parte de su historia y porque también fueron incorporados por quienes crecieron junto a su música. Lo que cambia es la manera de reinterpretarlos. Esa es una de las claves para entender el comienzo de la nueva era.
"Este último proyecto que estoy trabajando y que trabajé todo este año viene con una evolución que se va a notar, con una Emilia que se empezó a cuestionar un montón de cosas que antes no lo hacía y que he podido plasmar". El primer adelanto de ese mundo es "BODYPAINTING", publicado el 29 de octubre, el mismo día en que la cantante cumplió 30 años. La elección de la fecha tuvo un significado especial para ella, que decidió convertir su cumpleaños en un regalo para quienes la acompañan. "Es mi cumpleaños, pero yo les hago el regalo".
La canción, producida por LIOHN y Zecca, propone una exploración del deseo, el coqueteo y la sensualidad. El videoclip, codirigido por Martin Seipel y Melanie Anton, amplía esa búsqueda a través de una estética cinematográfica y una puesta en escena que muestra distintas facetas. Sin embargo, para ella el cambio no se limita a una cuestión estética. También hubo una decisión consciente de salir de su zona de confort y trabajar con nuevos productores, explorar otros sonidos y permitirse caminos que antes no había transitado.
En ese camino aparece también una dimensión de su trabajo que siempre estuvo presente, pero que hoy parece adquirir otro significado: la responsabilidad que siente por el alcance de su música. Emilia es consciente de que sus canciones pueden acompañar momentos importantes en la vida de quienes las escuchan. Por eso, cuando decide abordar temas como la sensualidad, la libertad o la vulnerabilidad, piensa también en el vínculo que construyó con su audiencia.
"Soy muy consciente de la responsabilidad que tengo como artista y la llegada que tengo. Cada vez que tengo que habitar alguna temática, como hablar de la sensualidad, de la libertad, de sentirme vulnerable o lo que sea, siempre soy muy consciente de cuidar a mis fans", explica. Para ella, ese compromiso se vuelve tangible cuando alguien le cuenta que una canción le cambió el día o la vida. Es una conexión que no quiere perder en medio de las exigencias de la industria. Quizás por eso la nueva Emilia no representa un alejamiento de aquella adolescente que comenzó a soñar con la música. Al contrario, ambas conviven.
A los 30 años, Emilia parece mirar su historia con una perspectiva diferente. No reniega de las decisiones que la llevaron hasta este momento ni de las versiones anteriores de sí misma. Reconoce los sacrificios, la disciplina y el trabajo que hubo detrás de cada oportunidad, pero también acepta que el éxito tiene una parte imprevisible. Cuando habla de sus comienzos en Nogoyá y de aquel sueño de convertirse en artista, no lo presenta como una historia de éxito inevitable. Habla de esfuerzo, de perseverancia y también de suerte.
"Siempre me sentí especial, pero no lo digo desde la soberbia. Yo sabía que había algo para mí". Aun así, insiste en que soñar no alcanza por sí solo: hay que prepararse, trabajar y estar dispuesto a darlo todo cuando aparece una oportunidad.
"Es una Emilia transformada". No renovada, sino transformada. Una artista que conserva los brillos, las estrellas, el violeta y la conexión con quienes la acompañan desde el comienzo, pero que se permite explorar otras formas de expresarse. Una Emilia que ya no necesita habitar solamente el sueño de aquella adolescente que quería ser popstar, porque ahora también puede preguntarse qué quiere hacer con todo lo que consiguió.
Este 2026 parece haber sido un año de creación. Después de todo lo que vivimos con .mp3, te tomaste un tiempo para trabajar en lo nuevo. ¿Cómo fue ese proceso?
Sin dudas, fue un año de crecimiento. Cuando estaba terminando el tour de .mp3 del año pasado, tenía muchas ganas de tomarme el año para pensar qué era lo que quería hacer y hacia dónde quería enfocar el nuevo proyecto. Para eso realmente se necesita tiempo, así que fue algo que me permití hacer y con lo que me siento muy feliz. Creo que fue una decisión que necesitaba tomar, sin duda, después de toda la vorágine que había vivido con el último disco. Era algo que necesitaba al 100 %.
Tu público te acompaña desde hace años y ha crecido contigo. ¿Qué significa esa conexión?
Tengo un público muy leal que ha crecido conmigo. De hec$ho, es una locura que ayer no hayan anticipado el teaser, porque descubren todos mis pasos. No sé cómo hacen, son el FBI, les digo yo. Me encanta porque tengo un público muy exigente y me hace feliz haber podido sorprenderlos.
Al fin y al cabo, hago todo lo que hago pensando en ellos y en el paso que voy a dar a continuación. Es como que siempre están en mi cabeza, así que son muy importantes.
Hablando de ti como artista y creadora de conceptos y universos, ¿cómo funciona hoy ese proceso creativo?
Cada proceso ha sido distinto. Creo que, en el primer disco, ¿Tú crees en mí?, yo me estaba conociendo. Era una artista que estaba experimentando con los sonidos y también con lo visual. En un momento fui como una Brat medio emo. Fue la etapa en la que aparecieron los brillos por primera vez y las dos colitas. Me acuerdo de que me ponía Demonia, que son unas botas con unas plataformas enormes. Tenía una paleta de colores más oscura y, si bien el disco no nació desde el sonido, me permití jugar con todo eso, con un mundo medio Sailor Moon, medio Tokyo.
En .mp3 fui más concisa con lo que quería y me sentí más segura. Lo tenía en la cabeza y dije: "Okay, voy a hacer esto y lo voy a hacer". Pero, de todas formas, cada vez que arranco un proyecto nuevo siempre me pasa lo mismo: siento que no sé qué hacer, que no sirvo para nada, que no me sale, que no tengo ideas. Y, de repente, te das cuenta de que todo se trata de probar, de ir al estudio, de intentar, de equivocarte. Es prueba y error. Después de varios camps musicales, me di cuenta de que toda mi música estaba yendo hacia un mismo lugar. Creo que en ese proyecto pude habitar a la adolescente que fui, esa que soñaba con ser popstar, y crear un concepto a partir de eso y de la nostalgia.
¿Alguna vez te pasó de querer lanzar algo sin un concepto o un universo detrás? Simplemente publicar el proyecto y dejar que la reacción te sorprenda.
Me ha pasado de tomar alguna decisión impulsiva, no nos vamos a hacer los tontos. A veces, en medio de la vorágine, te lleva el deseo de pertenecer, de estar, de que no te olviden o de no pasar de moda. Hay ciertas decisiones que siento que tomé y que no eran tan yo.
Al fin y al cabo, lo importante es que puedas defender las decisiones que tomas, que puedas pararte en el escenario, cantar y defender aquello a lo que te estás sumando. Muchas veces me ha pasado de decir que sí porque voy para adelante, sin pensar demasiado, porque soy una loca. Me gusta la idea, voy y voy. Después, con el diario del lunes, digo: "Por ahí no era tan necesario". A veces termina siendo más difícil de lo que pensaba.
¿Cómo haces para manejar las opiniones externas durante el proceso creativo?
Es importante porque todo el tiempo estás lidiando con opiniones. Durante el proceso, tienes que escuchar lo que sientes y no perder de vista qué es lo que realmente querés hacer como artista, porque hay mucha gente opinando todo el tiempo.
Están los fans, que me encanta cómo arman teorías. Algunas veces aciertan y otras no tanto, pero me gusta ver todo eso. También está el equipo, que por ahí te dice: "Esta canción me gusta para el disco". Todo el mundo puede opinar y eso es parte del proceso, pero es importante que no te olvides de lo que vos querés. Ahí es donde arranca todo.
¿Hay algún otro proyecto o concepto de tu carrera que recuerdes especialmente por lo que disfrutaste durante el proceso creativo?
Este último proyecto, en el que estuve trabajando durante todo el año, viene con una madurez que creo que se va a notar. Es una Emilia que empezó a cuestionar un montón de cosas que antes no se cuestionaba y que pudo plasmarlas en su trabajo. Eso me tiene muy feliz.
Es un proyecto en el que me di la libertad de trabajar con nuevos productores, salir un poco de mi zona de confort y experimentar. Sigo trabajando con Zecca, que es mi amigo, pero también quería salir de ahí, trabajar con otras personas y explorar nuevos sonidos.
Para mí, .mp3 fue algo muy importante a nivel personal, y ahora me encuentro pensando cómo puedo superar lo que hice. La idea es hacer algo distinto, algo que realmente conecte con el público. No sé si necesariamente algo mejor, pero sí algo diferente.




Si tuvieras que elegir un elemento que conecte todas las etapas de tu carrera, desde tus primeros proyectos hasta esta nueva era, ¿cuál sería?
Los brillos. El brillito. Creo que me van a acompañar hasta el día que me muera. Que me entierren con glitter en la cara. Siempre van evolucionando y transformándose, igual que yo. Vuelven con una forma distinta, pero están.
¿Hay algún otro elemento visual que sientas que siempre estuvo ahí?
Creo que el color violeta se convirtió en un elemento transversal. Estuvo en ¿Tú crees en mí?, con otra paleta de colores, y también apareció en .mp3, por ejemplo, en el video de "Exclusive .mp3". Fue un color fundamental en la paleta del tour y creo que en esta nueva era también puede aparecer bastante. Va a ser otro tono de violeta, quizás un poquito más oscuro.
¿Te cuesta desprenderte de esos elementos?
Sin dudas. También hay elementos que los fans no sueltan, como las estrellas. Han sido un elemento que la gente identifica conmigo: la estrella gigante que entraba en el show, por ejemplo. Creo que es algo que también vamos a conservar para lo que viene. Los fans decidieron apropiarse de ese elemento y eso está buenísimo.
¿Cómo vivís el hecho de que tus fans hagan propios esos elementos de tu universo visual? ¿Te sorprende verlos replicar tus looks y tus vestuarios?
Es muy loco, porque en los shows me pasa que aparezco el viernes con un outfit y el sábado ya lo tienen ellas. ¿En qué momento lo hicieron? ¿Lo customizaron? ¿Le pusieron los brillos? ¿Lo armaron? Es una locura ver eso.
Es de las cosas más lindas que me regala mi carrera. A veces me muestran algo y me dicen: "Esto me lo hizo mi abuelita, estuvo cosiéndome toda la noche". Y yo pienso: "Me muero, me muero". Es espectacular.
A lo largo de tu carrera exploraste la moda, la imagen y lo audiovisual. ¿Qué otros territorios te gustaría explorar? ¿Hay algo que todavía tengas pendiente?
Para esta nueva era hay muchos guiños al cine, a ciertos libros y a alguna serie. Por ejemplo, para una canción del disco me inspiré en una serie que se llama Death Note.
Siempre hay metas, objetivos y sueños nuevos. Siento que con .mp3 pude experimentar un montón de cosas y tuve el privilegio de hacer y lograr muchísimas otras, pero siempre aparecen sueños y objetivos nuevos. No quiero contar demasiado porque los vamos a ir descubriendo juntos.
Como artista con una gran llegada al público, ¿sentís una responsabilidad especial a la hora de elegir qué conceptos y temáticas abordar en tus proyectos?
Sin dudas. Soy muy consciente de la responsabilidad que tengo como artista y de la llegada que tengo. Cada vez que abordo alguna temática, ya sea hablar de la sensualidad, de la libertad, de sentirme vulnerable o de lo que sea, siempre soy muy consciente de cuidar a mis fans.
Para mí es realmente importante que una persona me mande un mensaje y me diga: "Con esta canción me cambiaste la vida o el día". Imagínate si no voy a ser consciente de la responsabilidad que tengo.
¿Dirías que esta nueva era nace de un deseo de transformarte y encontrar una Emilia diferente?
Al cien por ciento. Nace de la transformación. Es una Emilia revelada.
¿Hay algo de aquella Emilia más joven que te gustaría recuperar o que siga presente en tu música?
Siempre hay algo de esa Emi. Es una parte que llevo conmigo. Algo de Emilia siempre va a estar, pero también, como decíamos, uno tiene que soltar ciertas cosas.
Esta nueva era viene con una evolución y con una Emilia más madura, una Emilia treintañera. Hay cosas muy nuevas para mí, que me permití experimentar, pero siempre va a haber algo de aquella Emilia que tiene que estar.
Tu familia siempre fue una parte muy importante de tu historia y también estuvo presente en algunas de tus canciones. ¿Qué lugar ocupan hoy tus padres en tu vida y en tu carrera?
Ellos son mi pilar fundamental. Son quienes me han acompañado hasta el día de hoy. El otro día, por ejemplo, estuvieron conmigo durante el video de "BODYPAINTING". Después de mucha coreografía, de mover la cabeza y de terminar con mucho dolor de cuello, mi mamá apareció con su cremita para hacerme masajes y acompañarme.
Son esos detalles que siguen sucediendo, como cuando era chica y mi mamá me mimaba. Lo sigue haciendo, y mi papá también. Que puedan acompañarme en todo esto es realmente importante.
Todo lo que soy hoy como artista, los valores que me inculcaron y la cultura del trabajo se ven reflejados en lo que hago y en mis proyectos. Sin dudas, no sería quien soy sin la educación que me dieron y todo lo que me brindaron.
¿Qué sacrificios hubo detrás de tu carrera que quizás el público no llega a ver?
Cuando me fui de mi casa, yo siempre había sido muy dependiente de mis padres. Cuando me tocó independizarme, fue un duelo tanto para ellos como para mí.
Me acuerdo de que me iba a dormir y los extrañaba, lloraba y me sentía un poco sola, en un mundo muy extraño. La primera vez que me fui de casa fue cuando entré a Rombai y estaba en Uruguay. Era otro país, estaba muy lejos y yo seguía siendo chica, así que me encontraba en un mundo nuevo.
Sin dudas, fue algo que me costó. Los sigo extrañando hasta el día de hoy, pero trato de ir más seguido a mi casa y estar más presente. Hacemos videollamadas todos los días. Soy una hija a la que le gusta estar para sus papás.
También compartís algunos aspectos de tu vida cotidiana con Duki y Roma. ¿Cómo decides qué mostrar de tu intimidad y qué reservarte?
Creo que muestro en la medida de lo que siento. No lo pienso demasiado en ese aspecto. Cuando me nace, lo hago, y cuando no, me encierro.
Sé que es importante para mis fans verme y que puedan conocerme como soy, como cualquier otra persona. Pero lo hago de manera natural, cuando me sale.
¿Cómo manejas la exigencia de estar a la altura de tus propios logros? ¿Te permites sentir frustración?
Soy muy exigente, creo que eso se nota. Cuando hay mucho esfuerzo detrás de algo, uno también pone un montón de expectativas.
De todas formas, trato de manejarlas. Al fin y al cabo, siento que cuando haces algo de corazón, cuando es auténtico y real, más allá de cómo le vaya, tienes que estar contenta porque lo hiciste con el corazón y le pusiste todas las ganas. Si por lo menos una persona lo está escuchando, para mí ya gané en algún punto.
No te voy a negar que la frustración aparece muchas veces en los procesos de mi vida, pero se trata de aprender a lidiar con eso. Creo que el tiempo y la experiencia te dan un poco más de agilidad para atravesar esos momentos. Es decir: "Okay, lo voy a pasar, lo voy a superar, vamos a poder con esto y con todo".
¿Te pasa de sentir que, a veces, estás cumpliendo los sueños de tu público además de los tuyos?
Me impacta mucho saber que, con una canción o con algún proyecto, les estoy aportando algo. Después, el hecho de crear algo dentro de un estudio o de una casa con mis amigos, subirme al escenario para cantarlo y que cada persona lo haga suyo es algo que realmente me enloquece como artista.$
Siento que ya lo dije un montón de veces, pero me encanta poder contar mi historia. Vengo de Nogoyá, soy la popstar entrerriana que soñaba con ser artista, y poder compartir ese recorrido me parece muy motivador para muchas personas y artistas que están frustrados o que piensan que nunca lo van a lograr.
Obviamente, detrás hay mucho esfuerzo y disciplina. Siempre me sentí especial, pero no lo digo desde la soberbia, sino desde la fortuna de sentir que había algo para mí. Sabía que había algo para mí.
También hay algo de suerte o de destino, no sé cómo llamarlo. Creo que es un poco y un poco. No podemos negar que hay mucho esfuerzo detrás, y eso es realmente importante.