El sencillo de Kanacué, "Gente de Parranda", con el brasileño Glaydon José acumuló más de 135.000 reproducciones entre YouTube e Instagram en su primera semana, con una fusión que la industria latina rara vez intenta.
Hay una razón técnica por la que casi nadie cruza la cumbia con el samba, y no es la distancia geográfica. Las dos son binarias, las dos son afrodescendientes y las dos nacieron de la misma lógica de tambor y respuesta. Pero el peso cae en lugares distintos: el surdo del samba empuja hacia adelante con un golpe grave que organiza todo lo demás, mientras la cumbia reparte la carga entre la tambora y el llamador. Juntarlas sin que una termine disfrazada de la otra es un problema de ingeniería rítmica antes que de repertorio.
"Conselho", estrenada el 1 de octubre, es el intento más convincente que ha salido de Colombia en mucho tiempo. Y el público respondió rápido: según cifras compartidas por la agrupación, el videoclip superó las 90.000 reproducciones en Instagram y las 45.000 en YouTube durante la primera semana, y el lanzamiento fue reseñado por más de una veintena de medios entre Colombia, el Caribe y Brasil.
La canción no es nueva. La escribieron Adilson Bispo y Zé Roberto, y Almir Guineto la convirtió en 1986 en uno de los clásicos mayores del samba brasileño. Tocar ese repertorio es un riesgo calculado: en Brasil, ese catálogo se defiende con uñas. Kanacué —la banda bogotana firmada a Gaira Música Local, el sello de Carlos Vives— lo abordó sin pedir permiso estético pero con una decisión que explica buena parte de la buena recepción: no la tradujo.
"Conselho" es bilingüe, no una versión en español. El portugués y el español se alternan entre versos y, en el estribillo, se responden dentro del mismo compás. El consejo que da la canción se dice dos veces, en dos lenguas, y significa lo mismo. Es un recurso simple y poco usado, y evita el problema habitual de las versiones cruzadas: que una de las dos culturas quede de invitada.
El arreglo sigue la misma lógica. El cavaquinho y el acordeón se contestan en vez de superponerse, y el surdo se acomoda al golpe de la cumbia sin perder su identidad. La producción y dirección musical estuvo a cargo de Carlos Lengua Jr., bajista de la banda. Del lado brasileño grabaron Ítallo de Freitas —hermano de Glaydon José y vocalista de Samba e Suor, el grupo donde Thiaguinho dio sus primeros pasos— en pandeiro, tantã, banjo y cavaquinho, y Cidinho Brito, fundador de esa misma agrupación, en el surdo. Las sesiones se repartieron entre CYVPROMUSIC en Colombia y el Estudio IALA en Brasil.
Glaydon José, el artista invitado, es un caso aparte dentro de la música latina: compositor brasileño radicado en Estados Unidos que llegó al vallenato por una versión de La Tierra del Olvido escuchada en Houston y terminó estudiando a Rafael Escalona y Leandro Díaz hasta escribir en español. Conselho es, hasta ahora, el encuentro más directo entre sus dos orillas.
El videoclip se rodó en Rancho Aparte Cumbia House, con permiso de locación de Carlos Vives. El dato tiene su propia historia: dos integrantes de Kanacué trabajaban en ese lugar y se ganaron sus noches tocando repertorio ajeno, antes de que el sello preguntara quiénes eran.
Para Kanacué, el sencillo amplía el terreno de lo que la banda bautizó Cumbia Popular. Para el resto, deja una pregunta abierta sobre cuántos cruces siguen sin intentarse dentro de la música latina, no porque no funcionen, sino porque nadie se ha sentado a resolver dónde cae el golpe.