Hay discos que marcan un cierre y otros que funcionan como una puerta de entrada. Para Mica Sotera, Punto de Encuentro representa ambas cosas: el resultado de más de dos años de trabajo y, al mismo tiempo, el comienzo de una nueva etapa.
El álbum, estrenado el 27 de agosto, encuentra a la artista explorando un universo diferente al de su material anterior. Si antes la guitarra y el formato acústico tenían un rol central, esta vez los sintetizadores y las texturas de los años 80 se convierten en protagonistas. El resultado es un disco que conserva su identidad, pero que también la encuentra experimentando con nuevas herramientas.
Con una gira que ya tiene fechas confirmadas en La Plata, Córdoba, Rosario y Buenos Aires, Sotera se prepara ahora para llevar Punto de Encuentro al escenario y convertir sus canciones en un nuevo espacio de conexión con el público.
¿Cómo estás viviendo estas primeras horas después del lanzamiento de Punto de Encuentro?
Estoy revolucionada, emocionada, feliz, nostálgica… todo junto. Venía pensando mucho en todo el camino, porque estuvimos más de dos años haciendo este disco.
El anterior era mucho más yo con la guitarra, mucho más acústico de verdad. En este disco quise hacer algo diferente. Le pedí al productor que me mandara algunos beats y algunas cosas porque quería salir de mi zona de confort.
Y ese cambio también aparece mucho en el sonido del álbum.
Sí. De hecho, casi todos los temas tienen ese guiño a los sintetizadores de los 80. Mi canción favorita es "Africa", de Toto, así que lo tengo muy presente.
Usamos mucho el Juno-106 y otros instrumentos como el Minimoog y el DX7. Son elementos bastante analógicos que hacen mucho a las canciones. Quizás alguien que no está metido en la industria escucha esos nombres y dice: "¿De qué me está hablando esta chica?". Pero después escucha el disco y dice: "Ah, 'Africa' de Toto". No te das cuenta, pero todos esos sintes están en canciones que tenemos incorporadas. Los conocemos de memoria, aunque muchas veces no sepamos que están ahí.
El disco salió hace muy poco. ¿Cómo fueron estas primeras horas viendo la reacción de la gente?
Es reemocionante. No doy por sentado nunca todos los mensajes que me mandan. Que una canción mía te cambie el estado de ánimo o te acompañe en algo es increíble. Hoy me mandaron un mensaje diciendo: "Tu disco ya llenó un vacío que tenía estos días", y para mí eso ya es un éxito.
También traté de sacarle un poco de peso al día del lanzamiento. Ayer compartí en redes que este disco es para siempre. Quiero ir soltándolo de a poquito. Es de todos, pero no me quiero desesperar porque ahora empieza todo. Así como tardamos casi dos años en hacerlo, también va a llevar su tiempo y me parece sano que sea así.
¿Hubo alguna canción cuya recepción te haya sorprendido especialmente?
"Orchid". Es el track número cuatro y fue de las últimas canciones que aparecieron.
Me costaba mucho ponerle la letra. No sabía de qué hablar. Teníamos la estructura y yo decía: "¿Para dónde va esta canción?". Ya tenía las otras ocho canciones bastante armadas y sentía que todo estaba resuelto, pero con esta no sabía de qué hablar.
De hecho, la primera frase de la canción es "Hoy no sé de qué hablar". Y dije: "Bueno, ¿sabés qué? Voy a hablar de esto". De no saber de qué hablar, de estar ansiosa y de que la vida del artista tiene también muchos días más oscuros.
Está bueno familiarizarse con eso y entender que también es parte del día a día.
Y lo interesante es que una temática sensible convive con una canción muy enérgica.
Sí. La canción es súper enérgica y extrovertida. Tiene esa parte de hablar de un tema más sensible, pero musicalmente podés transformar todo ese sentimiento en algo que te acompañe.
Podés estar mal y terminar estando bien. Es como tomar carrera: arrancás desde ese lugar y después terminás en una liberación. Siento que escucho la canción y puedo ver ese crecimiento. Empiezo diciendo "hoy me siento ansiosa, me siento en una", y al final es una liberación total.
El título Punto de Encuentro también parece condensar mucho de lo que representa el álbum.
El nombre nació hace muy poco. El disco se iba a llamar de otra manera, pero me desperté un día y dije: "No, este definitivamente no es el nombre del disco".
"Punto de Encuentro" era una canción que habíamos hecho, pero que finalmente no quedó en el álbum. Y cuando apareció el nombre me di cuenta de lo interesante que era. Todos sabemos lo que significa un punto de encuentro, pero cada uno puede ponerle su propia sensación. Cada persona tiene un punto de encuentro distinto.
Para mí, estos últimos años fue estar en un estudio con amigos haciendo canciones. También es cuando estoy con mis amigas, con mi familia, con mi gente. Un show también puede ser un punto de encuentro. Ahora que nos vamos de gira a presentar el disco, imaginaba a todos los músicos y pensaba: "Nuestro primer punto de encuentro es acá". Me generó muchas sensaciones lindas y dije: "Es esto".
En varias canciones del disco aparece este nuevo universo de sintetizadores. ¿Cómo fue incorporarlo al proceso de composición?
En varias canciones está este sintetizador. Está en el track cuatro y también en "Casi algo", que es un feat con Lucila Ruiu.
Es un instrumento que es fácil de transportar, así que lo llevé a una de las sesiones de composición. Con Luly buscamos un par de sonidos y empezamos a armar canciones con esto. Y quedó. Quiero llevarlo de gira también porque tiene algo lindo. Me permite salir un poco de la guitarra, que me encanta, pero que también conozco muchísimo.
En un show más íntimo, por ejemplo, con esto podés loopear y armar varias cosas. Me gusta mucho.
También se nota una búsqueda visual importante alrededor del álbum.
Sí. Yo soy muy fanática de Olivia Dean y, mirando un poco su camino, me di cuenta de que no siempre hace falta un mega despliegue.
A veces saca visualizers con un plano fijo, lyrics… y me hizo pensar que menos es más. Nosotros hicimos visualizers para todas las canciones, pero tratamos de que cada una tuviera un video que la acompañara.
Sentía que podría haber sacado este disco solo con la portada y ya, pero estaba bueno darle un color a cada tema.
Ahora llega el momento de llevar Punto de encuentro al escenario. ¿Qué lugar ocupa el público en tus shows?
Yo hago cantar mucho a la gente. Me gusta acercarme al público y que no esté siempre el artista en un lugar y el público abajo.
Siempre hago cantar a la gente. Siento que eso también me contiene, porque uno escucha un show de media hora o una hora, pero está bueno involucrarse.
El canto libera un montón de dopamina y cosas así. Entonces digo: hay que empujar a la gente a cantar. Además, se terminan involucrando mucho más con la sonoridad y con la música que hacemos.
De hecho, casi todas las canciones del disco tienen coros y muchas voces que acompañan a la voz principal.
¿Recordás algún show reciente en el que hayas estado del otro lado, como espectadora?
Hace poco fui a ver a Rawayana, en el show en el que estuvo Tini. Me encanta Rawayana porque es otro género, pero a la vez me pone en un mood muy playero. Y también fui a ver a Rosalía hace poco y quedé fascinada. Salí diciendo: "Creo que es el mejor show que vi en mi vida".
Es lindo cuando un show te genera esa sensación.
¿Qué aprendés de mirar a otros artistas y sus shows?
Este disco también nació un poco de eso: de mirar constantemente lo que sacan otros artistas, cómo lo hacen, los videos… Cuando admirás a otros artistas o los tenés como referentes, te das cuenta de que no necesariamente hacen un mega despliegue. Eso también te ayuda a entender que a veces menos es más.
El disco también va a tener su versión en vivo y acústica. ¿Qué canciones elegiste para llevar a la guitarra?
Voy a tocar "No es para mí", que la hicimos con Big Mirallas, un cantautor español muy bueno. Y también voy a tocar el track número cinco y el número ocho. Ambos tienen una cuota de amor, pero conviven muy bien dentro de la sonoridad del disco.
¿Son canciones que ya venías tocando en formato acústico?
Sí, son de las que más estuve tocando este último tiempo.
Hay muchas canciones que me tengo que aprender en la guitarra porque hicimos todo con los beats, los sintes y cosas del estudio. Entonces agarro la guitarra y digo: "Ok, ¿y ahora cómo eran estos temas?".
Pero esos dos los amo. Estoy muy orgullosa de todo lo que logramos.
¿Qué fechas ya podés adelantar de la gira?
Tenemos La Plata primero, el 9 de octubre. Después nos vamos a Córdoba el 15, el 16 y el 17 a Rosario. Y por último, Buenos Aires el 5 de noviembre.
Después de más de dos años de trabajo, ¿qué significa finalmente poder compartir Punto de encuentro con el público?
Creo que ahora empieza otro camino. El disco ya no es solamente mío. Lo hice durante muchísimo tiempo, pero ahora empieza a encontrar a otras personas.
Y eso es justamente lo que significa Punto de encuentro: encontrarme conmigo misma, encontrarme con mi gente, con los músicos, con el público y con quienes escuchen estas canciones y hagan de ellas su propio punto de encuentro.