Juan Hansen está listo para comenzar una nueva etapa. Este viernes 28 de agosto, el DJ y productor argentino presentó Ultrasonido, su álbum debut: una obra de 12 canciones que, según cuenta, apareció de manera casi inesperada durante un período de intensa creatividad.
"Empezó en un momento donde me salió música muy orgánicamente", explica Hansen sobre el origen del proyecto. En apenas unos meses, había acumulado entre 10 y 14 tracks que había creado "sin pensar", sin compararlos con otras producciones y dejando que las ideas avanzaran de manera natural. Fue entonces cuando tomó distancia y entendió que las canciones tenían algo en común. "Cuando salió así tan orgánico, la verdad que se presentó solo. Dije: 'Esto salió así por algo. Esto es un álbum'".
El título Ultrasonido también tiene una historia familiar detrás. El nombre hace referencia al caballo que llegó a manos de su abuelo casi por casualidad y que terminó convirtiéndose en un símbolo de esperanza para su familia. "Era un caballo chiquitito que nadie daba dos pesos y terminó siendo increíble, ganando hasta en Santa Anita, en California", recuerda. Por eso, explica, "ultrasonido" es un concepto que se repite dentro de su familia y que ahora también identifica su primer álbum.
Pero el concepto del disco no termina ahí. Hansen también tomó la idea del ultrasonido como aquellas ondas sonoras que existen aunque no puedan ser percibidas por el oído humano. "Había algo en eso de lo intangible, algo que está pero que no se ve o que viaja por el aire pero no se escucha", señala. Esa idea atraviesa incluso la identidad visual del álbum, desde la portada hasta la tipografía, diseñada manualmente junto a su diseñador.
Musicalmente, Ultrasonido también busca recorrer distintos estados. El álbum comienza con fuerza, baja su intensidad para explorar otros géneros y vuelve a crecer hacia el final. Hansen viene probando sus canciones en vivo desde hace tiempo y modificando distintas versiones de acuerdo con cada presentación, un proceso que seguirá desarrollando durante la gira.
"Ultrasonido es un símbolo de esperanza y de ir para adelante".
Entre las canciones que más destaca aparece "Love Is a Melting Cream", un track que no fue lanzado como single y que, paradójicamente, es el favorito del propio artista. Es además la canción más antigua del álbum: había sido creada aproximadamente un año antes del resto y Hansen decidió recuperarla para incorporarla al disco. "Es el único que no me cansa", cuenta. "Lo escucho de nuevo, lo dejo estar y después lo vuelvo a escuchar y todavía me gusta".
La relación entre producción y performance atraviesa todo el proyecto. Hansen explica que suele trabajar a partir de maquetas que deja descansar durante semanas o incluso meses antes de retomarlas. Otras veces, es el escenario el que le permite encontrar una nueva identidad para una canción: "Tengo que hacer tal show y tiene que ser muy intenso. Entonces digo: 'Quiero tocar este tema, pero no es tan intenso'. Lo abro en el estudio y trato de modificarlo para darle intensidad".
Ese vínculo con el público también se manifestó de una manera inesperada antes del lanzamiento. A partir de una comunidad privada de Telegram creada para compartir música inédita y generar un espacio de intercambio, fueron los propios seguidores quienes propusieron realizar un show secreto. La idea se concretó apenas tres días después en una casa de Belgrano para unas 100 personas.
"No quería hacerlo en ningún lugar que sea para eso. No quería que sea un club, no quería que sea una sala de conciertos. Quería que sea como sacado de contexto, que sea en un lugar donde la gente entre y se sienta en una casa", explica Hansen. El resultado fue una experiencia íntima que, según cuenta, funcionó exactamente como esperaba.
Ahora, con Ultrasonido finalmente disponible, llega el momento de llevar el álbum al escenario. La gira comienza en Córdoba y continuará por distintas provincias argentinas, con fechas previstas en lugares como Neuquén y San Juan, además de un cierre en Bariloche en enero. También habrá presentaciones en Sudamérica y nuevas fechas que todavía no fueron anunciadas.
Mientras prepara esa nueva etapa, Hansen tiene claro que Ultrasonido representa algo más que una colección de canciones: es la posibilidad de cumplir uno de esos sueños que acompañan a los artistas durante años. "Todo artista quiere sacar un álbum", dice. Y agrega que uno de sus grandes objetivos es poder tenerlo algún día en formato físico, con vinilo, librito y mensajes ocultos, como aquellos discos que descubrió durante su infancia.
¿Cómo te sentís a pocas horas del lanzamiento de Ultrasonido?
Muchas gracias. Después de tanto trabajo intenso, que llegue el día es como una descarga.
El nombre Ultrasonido tiene una historia familiar muy particular. ¿De dónde viene?
Ultrasonido en verdad es un caballo. Es el caballo que le llegó a mi abuelo casi de suerte. En verdad, compró una camioneta y el que se la vendió volvió y le dijo: "Che, me tenés que devolver la camioneta porque en verdad era de mi hijo, que juega a los caballos, y en verdad no es de él". Entonces le podía entregar un caballo a cambio. De golpe le llegó un caballo de suerte y este caballo terminó siendo un ganador, un caballo que corría carreras.
Para la familia terminó siendo algo súper esperanzador y un símbolo de ir para adelante. Era un caballo chiquitito que nadie daba dos pesos y terminó siendo increíble, ganando hasta en Santa Anita, en California. Entonces, no solamente por la parte económica, sino por la esperanza y lo que el símbolo fue, terminó siendo algo importante. Por eso Ultrasonido en el álbum, así como un montón de cosas, se llaman Ultrasonido en mi familia.
También está la idea del ultrasonido como algo que existe pero que no podemos escuchar. ¿Cómo se relaciona con el concepto del álbum?
Es un poquito también lo inaudible. Por un lado está la historia del caballo y por otro lado está lo que es en verdad el ultrasonido en la vida real, que son ondas de sonido que no son perceptibles para el oído humano.
Había algo en eso de lo intangible, algo que está pero que no se ve o que viaja por el aire pero no se escucha. Entonces también en la tipografía hay un poco eso de irse debajo del horizonte y volver a salir, o de reflejar la onda de audio.
La identidad visual tiene mucho peso. ¿Cómo fue trabajar ese aspecto?
Tuvimos una búsqueda muy intensa con el diseñador. Eso fue dibujar a mano. Yo nunca haría algo con IA para eso porque soy fanático del arte plástico, del diseño gráfico, me encanta hacerlo. Entonces trabajamos codo a codo para que sea bien manual, bien real, bien humano.
¿Cuándo empezó este camino de Ultrasonido?
Creo que hace unos seis meses. Y lo lindo es que empezó en un momento donde me salió música muy orgánicamente. Por eso salió el álbum y por eso también decidí sacar un álbum.
En un momento tomé distancia y me di cuenta de que había hecho por lo menos 10 o 14 tracks, porque salieron un par más en un lapso de unos meses y todos muy sin pensar, muy naturales. Sin compararlos con otras cosas. Entonces, cuando salió así tan orgánico, la verdad que se presentó solo. Dije: "Esto salió así por algo. Esto es un álbum".
¿Qué significa para vos sacar un álbum completo en un momento en el que predominan los singles?
Es un poco ir en contra de la corriente, pero para darse el gusto de toda la vida. Todo artista quiere sacar un álbum. Aparte, tenerlo presente, tenerlo físico, es como un sueño de mi vida. Sueño con tener el vinilo por primera vez de un álbum entero, con el librito de adentro, llenarlo de mensajes ocultos.
Cuando éramos pibes era hermoso abrir un Dark Side of the Moon de Pink Floyd y empezar a encontrar detalles y cosas. Creo que hoy sacar un disco es ir en contra un poco de la corriente y tratar de hacer una obra conceptual.
¿Qué lugar ocupan tus influencias en este disco?
Soy muy fanático de Pink Floyd. Creo que no hay disco más conceptual que The Wall. También me marcó muchísimo Red Hot Chili Peppers. Recuerdo perfectamente pedirle a mi abuela que me llevara a comprar Californication. Fue ese disco.
Después tuve toda la etapa de nu metal, comprando Chocolate Starfish and the Hot Dog Flavored Water de Limp Bizkit, y todo eso. Pero Red Hot Chili Peppers es como mi banda que me clavó la espada cuando era chiquito.
¿Hubo algún show que te haya generado una sensación similar?
A nivel electrónica, no tan chocante como el rock, pero sí desde otro lado. Recuerdo ver a Carl Cox en Creamfields. Yo no era tan fanático de su estilo, pero estaba ahí, vi el set y me dejó de cara.
Cuando quizás no escuchás tanto un estilo y alguien te da un set que te encanta y te mata, es todavía mejor. Es como: "Wow, qué sorpresa. ¿Por qué no lo escuché antes?". Te rompe barreras.
¿Cómo fue el encuentro con el público durante las primeras pruebas de las canciones?
Los vengo probando en diferentes versiones hace un tiempo porque los quiero probar antes de que empiece el tour del álbum. El disco empieza bastante poderoso, empieza fuerte, después baja un poco de intensidad y me voy a otros géneros, y vuelve a subir quizá al final.
Vengo haciendo diferentes versiones y modificando también los tracks del álbum para las diferentes fechas y los diferentes shows.
¿Cómo surgió el show secreto para la comunidad de Telegram?
La idea no fue nuestra, fue de la gente. Mi manager tuvo la idea de hacer un grupo cerrado de Telegram porque hay mucha gente que quizás me escribe regularmente. Queríamos poder pasarles música inédita, quizás ayudarnos a escribir letras y que se arme una comunidad linda.
Armé la comunidad y el primer día la gente escribió: "Loco, esta comunidad merece un show privado". Y tres días después hicimos este show secreto.
Era un lugar para 100 personas, una casa en Belgrano. Yo no quería hacerlo en ningún lugar que sea para eso. No quería que fuera un club ni una sala de conciertos. Quería que fuera como sacado de contexto, un lugar donde la gente entrara y se sintiera en una casa, en un living, muy descontracturado. Eso ayuda a la relajación.
¿Cuál es tu canción favorita de Ultrasonido?
Mi track favorito es "Love Is a Melting Cream". Es uno que no fue single y es el track más viejo. Es el único que no hice en este lapso de tiempo. Lo tenía desde hacía quizá un año antes.
Es el único que elegí traer y meter en el disco. Y es el único que no me cansa. Lo escucho de nuevo, lo dejo estar y después lo vuelvo a escuchar y todavía me gusta. Me cuesta mucho a veces con mi música porque me cansa muy rápido porque la escuché muchas veces.
Pero ese tiene también un mensaje muy personal en la letra y en la forma en que salió la letra. Lo sigo sintiendo muy propio y muy actual. Así que sí, creo que es mi track estrella.
¿Te cuesta volver a encontrarle significado a una canción después de haberla escuchado tantas veces?
Sí, hay veces que no es fácil. Una vez que uno se cansa de un track, resignificarlo lleva tiempo.
Yo laburo mucho así para crear música. Hago maquetas y maquetas y maquetas, las dejo. Algunas las dejo una semana, las vuelvo a escuchar y si me gustan las termino. Otras veces las dejo varios meses.
Entonces, esa resignificación llega en el momento indicado. También hay veces que viene por tocar en vivo. Tengo que hacer un show y tiene que ser muy intenso, entonces digo: "Quiero tocar este tema, pero no es tan intenso". Lo abro en el estudio y trato de modificarlo para darle intensidad. A veces me doy cuenta de que está mejor de esa manera y funciona mejor en mis lives.
Ahora empieza la gira. ¿Qué se viene?
Viajo a Córdoba y después vuelvo el 5 de septiembre. Pasamos por un montón de provincias de Argentina y terminamos en Bariloche en enero. Pasamos por Neuquén, San Juan y faltan un montón de fechas por salir que todavía no puedo decir.
Se vienen meses de gira intensa y también por Sudamérica.