Daniel Melingo murió a los 68 años. El músico, compositor y multiinstrumentista fue encontrado en su casa por uno de sus hijos. Por el momento, no se informaron las causas de su muerte. El artista se encontraba preparando la salida de Tangos bajos (Rework) y una presentación en el Teatro Coliseo para el 21 de septiembre, por los treinta años del disco.
Días atrás, en diálogo con Indie Hoy, Melingo explicó que el proyecto venía en desarrollo desde 2019 y que también trabajaba en la idea de una orquesta típica. En esa nueva versión participaron Pity Álvarez, Fito Páez, Andrés Calamaro, Malandro, Juli Laso y Maxi Prietto, entre otros. Apenas diez días antes de su muerte, en una entrevista con Infobae, también habló de otros planes: un documental sobre las raíces africanas de la música de Argentina y el lanzamiento de su vino Malbec.
Alejandro Daniel Melingo nació en Buenos Aires el 22 de octubre de 1957 y se crió entre Balvanera y Parque Patricios. Su padrastro trabajó como manager de Edmundo Rivero y su abuela paterna cantó en el Teatro alla Scala de Milán. Estudió guitarra clásica y clarinete en el Conservatorio Nacional Carlos López Buchardo, y completó su formación en el Conservatorio Manuel de Falla y en la Universidad Católica Argentina, donde cursó armonía, composición, etnomusicología y música contemporánea.
A fines de 1979 se fue a Brasil para escapar de la dictadura y terminó tocando con Milton Nascimento. Cuando volvió a Buenos Aires, entró a Los Abuelos de la Nada: allí alternó saxofón, clarinete y guitarra junto a Miguel Abuelo, Andrés Calamaro, Cachorro López, Gustavo Bazterrica y Polo Corbella. Con esa formación grabó tres discos.
Junto a Pipo Cipolatti fundó Los Twist, una banda donde después también pasarían Fabiana Cantilo e Hilda Lizarazu. Entre 1983 y 1985 editaron La dicha en movimiento, Cachetazo al vicio y La máquina del tiempo, tres discos que marcaron la salida de la dictadura. En 1984, Charly García lo convocó para su banda. Melingo quedó integrado a un grupo que también reunía a Fito Páez, Fabiana Cantilo, Pablo Guyot, Willy Iturri y Alfredo Toth, y participó de Piano Bar, uno de los álbumes más importantes de los ochenta.
En 1986 comenzó su carrera como solista, se fue a España y colaboró con Los Toreros Muertos y más tarde formó Lions in Love, con quienes grabó Lions in Love (1992) y Psicofonías (1994). De regreso en Buenos Aires, editó H2O en 1996, su primer álbum, producido por Cachorro López y con participaciones de Andrés Calamaro y Pipo Cipolatti.
Después de H2O, encontró en Tangos bajos un punto de inflexión: desde allí desarrolló un mundo de personajes, voces, climas de arrabal y relatos al margen. Luego llegaron discos como Ufa (2003), Santa milonga (2004), Maldito tango (2007), Corazón y hueso (2011), Linyera (2014), Andá (2016), Oasis (2020) y S'il vous plaît (2022), con los que llevó esa búsqueda a escenarios de Europa y América Latina. En esa etapa también trabajó con textos de Enrique Cadícamo, Celedonio Flores, Dante A. Linyera, Julián Centeya, Carlos de la Púa y Luis Alposta, con quien formó una dupla autoral que amplió su lectura del tango desde el presente.