Con la fuerza del rock & roll, r&b y soul como columna vertebral, Shine, nuevo disco de Fito Páez, funciona como declaración del artista rosarino hacia el mundo que nos rodea. A través de 13 canciones nuevas, ataca al entumecimiento social actual, construyendo un universo paralelo con identidades que militan abrazos, amistades y relaciones humanas fraternales.
De algún modo, este trabajo simboliza un nuevo renacer de Fito. A comienzos de septiembre de 2025, el músico sufrió un fuerte accidente doméstico en Madrid, por el cual tuvo que atravesar una operación por la fractura de nueve costillas.
Luego de este delicado período, signado por largos meses de reposo absoluto que derivaron en la cancelación de algunos conciertos y grabaciones, finalmente la música resignificó el poder de estar vivo, lúcido y aportando arte en esta vida.
Fito no puede parar, y está claro que "las fuerzas armadas del amor" contribuyeron a que el espíritu creativo y el ansia de vivir se potencien. Y lejos de estancarse, comenzó a crear y construir.
En ese proceso florecieron nuevas canciones que estimularon los sentidos y el proceso de creación. En paralelo, y de a poco, fue retomando la acción sobre los escenarios. Primero, con la gira Páez Tecknicolor USA '25. Luego, sobre diciembre pasado, la Universidad Nacional de Rosario le otorgó el diploma de Doctor Honoris Causa, acto que concluyó con un show de Fito ante docentes y estudiantes, acompañado por una banda compuesta 100% por músicos de Rosario.

En marzo pasado, también en su ciudad natal, creó Casa Paez, una serie de tres conciertos consecutivos, con conceptos diferentes, en dos lugares claves para su vida y su carrera musical: sinfónico y Novela en el Teatro el Círculo; Solo Piano en el Teatro Astengo. La estadía en Rosario concluyó con un show gratuito en el Monumento a la Bandera, al que asistieron más de 300 mil personas.
Todo ese vértigo creativo, cultivo de un renacer y de no estancarse, se termina de cristalizar ahora con la salida de este álbum. Es por eso que, Shine es un disco equilibrado en el que conviven texturas sociales profundas con cariños y sensibilidades esperanzadoras, que invitan a bailar y ser feliz, mientras reflexionamos sobre cómo estamos viviendo hoy.
Shine está formado por trece exploraciones con pasiones y conflictos, caos, indicios y redenciones de personas que atravesaron gran parte del tiempo humano y al final encuentran un punto en común: aportar una luz y sentimientos fecundos, ante la insensibilidad del mundo.
Con este lanzamiento, Fito ratifica su rol como compositor que pone el ojo en el mundo que lo rodea, como acción estimulante, amplificando las raíces musicales y sociales, en un universo de alienación tecnológica.

TRACK x TRACK: Shine
- "Hablame"
Una pieza instrumental, con Fito solo al piano, es la que abre el disco. Más adelante, reaparece como "Hablame II" en el meridiano del trabajo (o como fin del "lado A" en la edición vinilo) y luego "Hablame III", como cierre total del álbum. Tanto la palabra que titula como esa música que, paradójicamente, se siente en silencio, son reflejos del período de recuperación física que atravesó el artista tras su accidente doméstico, y que está concluyendo ahora en Shine.
Este track también es clave en Todos los Fitos, el corto dirigido por José Fogwill, que complementa el disco y en el plano audiovisual, presenta a cuatro versiones de Páez conviviendo en un mismo espacio, en donde se vislumbra un contraste visual de sus diferentes épocas: el del 63, el de Circo Beat, el de 2014 y el actual. En ese contexto, el Fito de hoy se mira a sí mismo y describe a los otros. Allí, la trama se desarrolla sostenida en dos aspectos que confluyen y se retroalimentan: el musical y el audiovisual. - "Girl T. Rex"
Una canción que, sostenida en un funk que invita a bailar, narra las peripecias de una muchacha en la ciudad de Buenos Aires, hoy. ¿Perfume de Sofía Gala? - "Shine".
En esta no se cuenta tanto la óptica desde la ciudad, sino el mundo de hoy, con aires del John Lennon que producía Phil Spector, y trabajada con la crudeza de los años 70'. - "Nuestro templo"
Un reggae auspicioso donde también se relata el lugar donde vivimos, y cómo lo vivimos. Del mismo modo, es una expresión de deseo sobre cómo querer vivir de acá en adelante. Dice: "Mira esos dos pibes que se besan lento entre la arena y la sal, hoy el mundo es una hoguera inmensa de vacío y soledad, estamos olvidándonos de amar'. - "Prueba de amor"
Aquí se abre un portal cuántico entre los Capuletos y Montescos, en la Verona del 1500 y se traslada a la Rosario de hoy. Un registro ambicioso, en términos de tragedia amorosa. - "Río Místico"
Atraviesa el proceso de una persona que debe tomar decisiones para no volver atrás y no depender de nadie. De cómo surcar esa fina galería donde si no te ayudas vos mismo, nadie lo va a hacer. Es una de las mejores canciones del disco, e inicia una narrativa épica que continúa hasta el final. - "Las fuerzas armadas del amor"
Una oda a la amistad, atravesado por el relato en primera persona, del accidente en Madrid que sufrió Fito y del que pudo salir adelante en compañía de sus fuerzas armadas del amor. - "Planeta Azul"
Plantea uno de los momentos más climáticos del disco. Esta canción tiene característica de epopeya, la de los "bravos amantes, que piensan llegar hasta el fin". El carácter épico aquí se entrelaza con cierta tradición de la canción melódica en español. El estribillo tiene reminiscencias de Nino Bravo y Leonardo Favio. - "La esquina del sol"
Con cierta atmósfera de narrativa época, donde la redención o evaluación del pasado, presente y futuro se avecina con un deseo esperanzador: cruzarse en la esquina del sol y ser felices. - "El honor de los lobos"
Acá, la retrospectiva de vida ordena, pone las cosas en su lugar, le imprime carácter que atravesó muchas experiencias de vida, sin dañar la esencia que se trae desde niños: resistir, pelear por vivir, como el honor de los lobos. Tiene un aire a "Shine On You Crazy Diamond" (Pink Floyd). - "Universo"
Canción bellísima, dedicada a Pablo Milanés. La melodía está inspirada en su obra y pensada su figura en la cosmogonía universal y dentro del caos, contribuyendo con su grano de arena.