Thalia se encuentra viviendo un momento clave en su carrera, por esto la artista decide volver a sus raíces para celebrar la mujer que es hoy en día. Con más de tres décadas en la industria y a punto de recibir el reconocimiento Icon Award en los Billboard Women in Music, la cantante mexicana presenta su nuevo álbum Todo Suena Mejor en Cumbia.
"Espero que disfruten el disco, está hecho con mucho amor para que la gente se sienta bien y celebre la vida a través de la música", señala la reina del pop latino. En este proyecto, Thalia no solo celebra un género que siempre formó parte de su identidad, sino que también marca una nueva etapa de libertad y conexión emocional.
En diálogo con Billboard Argentina, Thalia habla sobre su nuevo álbum, la memoria, el valor de reinventarse y el camino recorrido en una carrera atravesada por éxitos, desafíos y una constante evolución.
Si bien siempre estuvo presente en tu carrera, ¿por qué sentiste que este era el momento para hacer un disco completamente de cumbia?
Estoy muy contenta de poder contarles este universo. Para mí, todo suena mejor en cumbia, y lo he constatado a lo largo de mi carrera.
Todo empezó con una invitación de Los Ángeles Azules hace casi dos años para grabar "Yo Me Lo Busqué". Cuando hicimos la canción y el video, todo fue orgánico: el movimiento, la energía… fue como una conexión directa con mi ADN. Era volver a esa Thalía de Piel Morena, de María Mercedes, de las cumbias.Ahí empecé a obsesionarme con redescubrirme en este género. Me rodeé de compositores y productores, y así nació este universo con canciones inéditas y otras reinterpretadas en cumbia. Este es un disco que necesitaba hacer para sentirme alegre y conectada conmigo en este momento de mi vida.
Hablás de reinterpretar clásicos. ¿Cómo elegís transformar uno en cumbia?
Tiene que ver mucho con la memoria. Por ejemplo, "Dancing Queen" me lleva a mi infancia, a ver a mis hermanas arreglarse antes de salir, a esa sensación de libertad.La cumbia tiene eso: te conecta con recuerdos muy profundos. Es un género alegre, de fiesta, de barrio, pero también puede contar historias desgarradoras. Tiene un doble filo emocional.
También me pasó con canciones como las de Son by Four o con "Todo, Todo, Todo" de Daniela Romo. Sentí que necesitaba experimentarlas en cumbia, darles una nueva vida. Y el resultado es un disco que, de principio a fin, te eleva y te hace sentir bien.
El álbum también tiene varias colaboraciones. ¿Cómo elegís a los artistas con los que trabajás?
Ha sido todo muy orgánico. La única colaboración que teníamos pendiente desde hace décadas era con Yuri. Siempre decíamos: "¿Cuándo vamos a hacer algo?", pero nunca coincidíamos… hasta ahora.
Con Matisse, por ejemplo, fue sentir que una canción pedía sus voces. Y con "Nueva Herida" quería sumar a alguien nuevo, una voz fresca. Ahí apareció Valen (Vargas), que me recomendaron mis propios fans. Lo escuché y dije: "Me encanta, hay que hacerlo". Así se fueron dando todas las colaboraciones: de manera natural, fluyendo.
La cumbia está viviendo un nuevo auge en Latinoamérica. ¿Cómo ves a esta nueva generación?
Me encanta porque la cumbia es un género muy noble. Se adapta a cada país: la cumbia argentina suena distinta a la mexicana o a la colombiana. Cada cultura le suma algo propio. Es un género cambiante, camaleónico y generoso. Y eso me representa mucho, porque yo también soy así: me reinvento, aprendo de otros, me abro a nuevas experiencias.
La nueva generación la está llevando a otro nivel, y eso me fascina. Y van a venir más, porque la cumbia siempre está evolucionando.
El disco llega en un momento especial, en el que vas a recibir el Icon Award en los Billboard Women in Music. ¿Cómo te encuentra este presente?
Desde un lugar de profundo agradecimiento. Me siento en una etapa muy madura como artista, y recibir este reconocimiento es algo que valoro muchísimo. Me sorprende, me emociona… Porque no ha sido fácil. Ha sido un camino largo, con caídas, críticas, momentos difíciles. Pero todo valió la pena: levantarte, seguir, insistir. A veces uno quiere cumplir sus sueños ya, pero Dios dice "espérame, ya te escuché, pero para llegar a tu sueño te tengo que preparar". Hay un proceso, hay que atravesar muchas cosas para poder llegar preparado y realmente apreciar lo que lográs.
Pensando en todo ese recorrido, ¿qué le dirías a esa Thalia niña que estaba empezando?
Yo la abrazo mucho. Tengo muchas imágenes mías de chiquita, y cuando las veo le hablo, le digo: "ya no es momento de sufrir, ya no tenés que tener miedo, lo lograste".
La reconozco, la libero. Creo que todos tenemos que hacer eso con nuestro pasado: soltar lo que pesa y agradecer el camino.
Después de más de 30 años de carrera, ¿qué te sigue inspirando?
Despertarme cada día. Cada día es una oportunidad nueva para empezar de cero, para aprender, para reinventarse. Me inspira mucho leer historias de gente que empezó sus sueños tarde. Eso te demuestra que siempre se puede. La vida es eso: seguir, aprender, disfrutar… y nunca dejar de soñar.