"Se siente bastante surreal", dice Hannah Storm desde Noruega, a semanas de presentar su primer álbum. La última vez que habló con Billboard Argentina el proyecto estaba en construcción; ahora es una realidad con fecha marcada: el 20 de marzo estrena It Will Never Be the Right Time, su esperado debut.
Entre el frío noruego —muy lejos del "calorcito de Buenos Aires", como recuerda con cariño— y los últimos ajustes, la artista describe meses de "toques finales" y preparación. En ese camino, lanzó "Special", el segundo single del álbum, que celebra por un motivo simple pero central en su universo: "Es una balada. Y eso es lo que amo".
Storm no esquiva la palabra que mejor define su manera de trabajar: overthinker. Su tendencia a sobrepensar y el perfeccionismo aparecen como motor y obstáculo, y terminan convirtiéndose en el concepto que sostiene el disco. "En algún momento sentís que siempre hay algo más que podés hacer, o que la próxima canción va a ser mejor. Pero llega un punto en el que tenés que decir: esto es lo que es ahora, se siente bien y hay que soltarlo al mundo", explica.
Así nace el título It Will Never Be the Right Time ("Nunca va a ser el momento perfecto"), que para ella tiene varios sentidos. Y además, suma un guiño para los fans: "Es un easter egg, porque el título aparece en una de las canciones del álbum. Tengo curiosidad por ver si la gente adivina en cuál".
11 canciones no es casualidad
El disco tiene 11 temas, un número que Hannah tenía definido desde el inicio. La razón es emocional y formativa: cuando era chica en su casa no se escuchaban tantos álbumes completos, sino compilados en CDs grabados. Pero hubo uno que quedó grabado para siempre: 21 de Adele.
"Ese álbum fue muy formativo para el tipo de música que hago. Tiene 11 canciones y yo siempre supe que quería 11 en mi primer disco. No puede ser 12, no puede ser 10: tiene que ser 11", asegura.
El fin del bloqueo y el comienzo real del álbum
Aunque había canciones que ya sabía que quería incluir, el proceso se ordenó cuando terminó un bloqueo creativo que la tuvo frenada cerca de un año. El punto de quiebre llegó en una sesión donde, según cuenta, tuvo un momento de colapso emocional: "Tuve un breakdown y lloré porque estaba sobrepensando todo".
En ese contexto, un productor le hizo una pregunta clave: qué canción —lanzada o no— sentía más "ella". La respuesta fue inmediata: "Stranger", su primer single.
A partir de ahí, el plan se clarificó: construir un disco "hermano" de esa vibra romántica, jazzy y cinematográfica. "Ese día empezó el proceso real de terminar y hacer el resto de las canciones del álbum", recuerda. Fue en el otoño de 2024 cuando la rueda empezó a girar en serio.
"Black Dog": acordeón, tango y cine
El tema tiene un elemento que sorprendió por su conexión con el Río de la Plata: el acordeón. "Me encanta el acordeón. Quería un instrumento diferente y la canción es muy fílmica", explica. Y agrega un detalle de origen: "La escribí en este estudio, acá atrás".
Si bien remarca que todo el álbum tiene una impronta cinematográfica —porque es una referencia constante para ella—, "Black Dog" empuja ese costado hacia un clima oscuro, con una estética que puede ir de lo "James Bond" a lo clásico.
También fue una de las canciones que más trabajo le demandó en términos de escritura: "Teníamos la melodía y la producción, pero no sabíamos qué hacer con la letra. Yo quería que estuviera a la altura". Para destrabarla convocaron a una artista local de Bergen, y luego hicieron una sesión final de ajustes.
Adelanto del Track x Track: de Queen a ABBA y el corazón roto
- "Then You Look at Me" abre el disco por decisión estética: "Era muy importante que fuera la primera. Estoy muy inspirada por Queen, tiene coros, y yo siempre canté en coros. Quería algo impredecible y extraño".
- "Lover Boy" es una de las piezas más "quirky" y lúdicas: "Es una canción escrita hace bastante, pero siempre supe que tenía que estar. Quise irme un poco al exceso al final, hacer lo que 'Lover Boy' debería ser".
- "Taxi" aparece como una rareza luminosa dentro de un disco más melancólico: "Es una de las pocas up tempo felices. Habla de disfrutar el momento, estar presente, y tiene un piano con vibra ABBA". Además, tiene un valor afectivo extra: fue la primera canción que tocó en Buenos Aires.
- El próximo 16 de marzo podrás ver el track by track completo de It Will Never Be The Right Time
Y sobre el tono general del álbum, ella misma lo resume sin vueltas: "Tengo una debilidad por las canciones tristes de amor. Siempre encuentro la forma de hacerlas tristes".
El cierre: "Stranger" como círculo completo
"Stranger" funciona como eje narrativo y también como cierre. En el álbum aparece en una versión distinta: más cercana a la balada pura, con piano, y conectada a un costado fundamental de su identidad.
"Yo siempre la pensé como una balada flotante. En la versión lanzada tiene batería, pero quería que acá fuera una balada de verdad. Además, es importante para mí mostrar que también produzco mi música. Se siente bien que al final tenga esa parte de mí", dice.
Y ahí aparece la idea de círculo completo: "Siendo mi primer álbum, 'Stranger' fue la primera canción que escribí en Bergen y la que empezó todo este viaje".
Lo que viene: festivales, shows y la promesa de volver
Tras el lanzamiento, Hannah Storm se prepara para tocar el álbum en vivo. Su primer gran hito será Bergenfest, en Noruega, y luego vendrán más fechas y festivales en el año. ¿Sudamérica? Ella no lo descarta y lo dice con ganas: "Me encantó Argentina. Me sentí muy bienvenida. Ojalá volver pronto y poder mostrar el álbum completo".Con It Will Never Be the Right Time, Hannah Storm finalmente pone punto final a la parte más difícil del proceso: decidir que ya estaba listo. Y en esa decisión —la de soltar incluso cuando la mente pide una vuelta más— aparece el verdadero mensaje del disco: si esperás el momento perfecto, tal vez nunca llegue.