Secret Love, de Dry Cleaning

Después de casi tres años y medio, volvió el realismo apático de la banda londinense. Su gran compositora, Florence Shaw, sigue manchando hojas con tinta negra mientras despliega ese humor astuto y seco. Para este tercer LP, la banda se corrió, al menos un poco, de las exigencias estéticas del postpunk y se desplaza tanto musicalmente como en esa canción decidora que cuesta entonar. Tanta atención le prestaron al sonido que el disco fue grabado en un estudio en el Valle del Loira de Francia, sus pistas más oscuras y sombrías se registraron en Dublín con los bromistas del art-punk de Gilla Band, mientras que un enfoque más cálido y terroso se cultivó en el estudio The Loft de Wilco, en Chicago. Delicadeza y dedicación. Vean, sino, los clips de cada tracks. Aparecen personajes que bien podrían ser partícipes de las rondas creativas y nocturnas de Shaw y su cinismo audaz de tono displicente. Toda esta historia de renacimiento beat fue comandada por Cate Le Bon en la producción. Porque, como dice Shaw en "Waiting for my man": "Tal vez sea hora de que los hombres limpien durante, como, 500 años".
BEFORE I FORGET, de The Kid Laroi

"BEFORE I FORGET es sobre la música. Nada más. Eso es lo que quiero que la gente escuche". Como todo adolescente, a pesar de que sea una de las nuevas figuras masivas del pop, Laroi es de pocas pero precisas palabras. Y eso es lo que pretende de su nuevo disco. En términos de producción artística, el foco funciona. Con letras livianas y directas, el manto sonoro pop de este disco va surgiendo como una bruma aliviadora. Puede sonar en el inicio de cualquier día playero pero también urbano. Calma la ansiedad y te sumerge en cualquier actividad cotidiana. Otra pauta directa y concreta es la tapa: sexy y relajada. Antes de hundirse en la calma y el silencio, la nueva estrella teen del pop tira algo al pasar "Me sorprendió lo que decís sobre nosotros", en la canción "A Perfect World", por ejemplo. En 2021, Laroi logró un récord en lo más alto de la lista Billboard Hot 100 con "Stay", su colaboración con Justin Bieber, dominando las radios y ganando reconocimiento mundial. A partir de ahí su carrera fue una montaña rusa de aceptación y rotación. Este LP viene a consolidarlo como artista pero también en términos estéticos. Una pieza que brilla en el medio del pop mundial.
¿Dónde es el after?, de Rawayana

"Las noches que no había Uber / pero igualito te tuve", dice Rawayana en un LP que tiene todo para sonar en cualquier verano latinoamericano. Con el sol como foco temático, y algún incentivo para la psicodelia tropical, las 23 canciones giran en torno a varios géneros que hacen base en la castigada Venezuela. Después de ganar el Grammy al Mejor Álbum de Rock Latino o Alternativo con ¿Quién trae las cornetas? (2023), un disco homenaje a los artistas venezolanos, la banda afincada en México no olvida sus raíces y sigue construyendo desde ahí. La crítica dice que va de la fusión tropical (tiene elementos tradicionales de su país natal, que se mezclan con aires de afrobeat, funk y urbano) al pop caribeño (hasta cuentan con su propia etiqueta: Trippy Pop). Antes del minuto de música, consiguen su viral con "Si te picas es porque eres tú". Un primer track de treinta y tres segundos donde se festeja el año nuevo y se promete eso que nunca vamos a cumplir. Cosas que pasan cuando se activan las caderas, se recarga el vaso, más hielo por favor, y se descubre al sol saliendo en el horizonte.
Ballet para las masas, de Nasir Catriel & Fasciolo

La dupla rapera de Rosario, Nasir Catriel y Fasciolo, estuvo tres años haciendo lo que para el circuito del rap argentino es un LP de gran relevancia. De arranque por la urgencia social: son artistas sentando posición y opinando a pesar del hate. Pero además, porque al disco no solo se le sienten las influencias del hip hop que escuchan todos los días sino también de la música (samplean a Spinetta, Piazzolla y Nebbia) y el cine argentino. A ese trabajo, también le moldearon las referencias para que un público ATP las pueda captar. Desde Messi volviendo a buscar a Antonella por amor, a Francella haciendo humor del más liviano. Las líneas de Nasir Catriel también tienen cumbres existenciales hermosas como esa que dice: "Solo creo en dios cuando las abuelas rezan". Por supuesto el foco del disco está puesto en la cultura argentina, y los ejemplos sobran, pero en "Siglo XXI, Cambalache", la tradición popular explota en versos como "Ella escucha Tiny, yo al Pity, y hay feeling" o "Y cuento todo como anécdota en Mar de fondo". Rapear para contarlo, registro de época.