The Movement es la unidad joven de dirección creativa y producción de Landia, productora fundada por Andy Fogwill, Agustín Alberdi y Adrian D'Amario. La misma está orientada a idear y ejecutar contenido con impacto cultural: shows en vivo, videoclips, campañas, fashion films, documentales, visuales y escenografías. Opera como puente entre artistas, discográficas, management y marcas, con respaldo de una de las productoras más premiadas del mundo. Está liderada por Alberdi y Juan Manuel Cuervo; entre ambos acumulan muchos premios publicitarios y musicales, como Latin Grammy, Cannes Lions y Clio, entre otros.
Su metodología se organiza en tres células: MOVE (branding, dirección creativa y producción de contenido), LIVE (shows, experiencias, lanzamientos y eventos) y FEAT (colaboraciones entre artistas y marcas con foco en ideas originales).
En todos los proyectos combinan narrativa, dirección creativa y producción, buscando formatos que crucen música, cultura y tecnología, desarrollen nuevos talentos y trasciendan plataformas, géneros y etiquetas, sin "sonar a lo de siempre".
"Ante todo, somos un estudio creativo. También somos una incubadora de talentos, una productora audiovisual y una productora creativa de live shows. Nacimos con mirada global: desarrollamos artistas y formatos que puedan viajar, integrando criterios de marca, narrativa y performance para que cada proyecto dialogue con audiencias diversas sin perder identidad", dice Juan Manuel Cuervo.
"Trabajamos alrededor de la música con soluciones integrales: desde la génesis de un álbum (concepto, dirección creativa, narrativa) y su estrategia de drops y contenidos, hasta cómo se manifiesta en piezas y escenarios. Acompañamos a managers, labels o artistas con capas de trabajo coherentes y contemporáneas. Lo logramos con equipos intergeneracionales: talentos de -20, productores de -30 y seniors que sostienen estrategia y workflow para dar consistencia", agrega Agustín Alberdi.
¿Cómo cambió la comunicación musical respecto a la era del "solo videoclip"?
Alberdi: Un video aislado hoy es "un producto inacabado". Los discos se comunican como arcos narrativos multiplataforma donde pesan identidad, relación con fans, timing y feedback. La dirección creativa define quién es el artista en cada ciclo, reacciona a lo que sucede y arma contenidos que conviven en redes, shows, lanzamientos y visuales, con lectura fina del contexto y del momento del proyecto.
¿Qué lugar ocupan las marcas y las conexiones industria–artistas?
Cuervo: Además de crear, conectamos: artistas, management, labels y marcas. Ese ADN nos viene de Landia y su cultura publicitaria global; lo llevamos a videoclips, shows y branded content para construir piezas con criterio y alcance real.
Alberdi: Sumamos una autocrítica constante; incluso puertas adentro, con la mirada de Andy Fogwill: buscamos contemporaneidad y vehículos memorables y amplificables, pensados para escalar sin perder sustancia.
¿Qué buscan en un artista para trabajar juntos?
Cuervo: Valores compartidos, ambición por la excelencia visual y creativa. No es cuestión de presupuestos: hacemos proyectos grandes y boutique. Nos seduce lo diferente, lo que incomoda y genera un: "¿Cómo no se me ocurrió?". La clave es la confianza: cuando artista y management nos respaldan, esa química potencia el resultado.
¿En qué piensan cuando tienen que trabajar un show?
Alberdi: El vivo es "cine en plano secuencia": la post sucede antes y en escena se lidia con lo inesperado. Buscamos que el público se vaya saciado, con algo que lo mueva. Elegimos y diseñamos en función de lo singular del performer; nos pasó con Sebastián Yatra o con Eladio Carrión: entramos a resolver un show y terminamos integrándonos meses en visuales porque aportamos algo que transforma hábitos.
Cuervo: Llevamos lenguaje cinematográfico al stage. En GRASA (con el que Nathy Peluso presentó su último disco) construimos pequeñas ficciones que atraviesan todo el concierto: concepto, puesta y visuales dialogan como una obra con capítulos, no solo un show de luces.
Alberdi: Nosotros tenemos relación con el vivo desde nuestra relación histórica con los artistas. Yo he hecho un DVD de Babasónicos en el Luna Park. Pero también de acompañar a los artistas y porque somos una audiencia voraz de shows. El vivo tiene algo de set de filmación, pero la postproducción se hizo antes. Es como un plano secuencia.
¿Piensan en la filmación móvil y redes al diseñar?
Alberdi: Sí, desde el inicio. El show lo ven miles en vivo, pero los momentos filmados en vertical pueden alcanzar decenas de millones. Diseñamos cuadros y morfologías que funcionen en TikTok e Instagram sin traicionar la experiencia presencial.
¿Qué importancia le dan los premios?
Cuervo: Son reconocimientos y, sobre todo, un "llave en mano" para abrir oportunidades: te ven en Corea, China o Chile y cambian las conversaciones. Celebran al equipo y expanden horizontes.
Alberdi: Premiar es industria decidiendo rumbos. Más que el trofeo, es una muy buena oportunidad de abrir nuevos horizontes en este ecosistema: nominaciones, encuentros y networking; participar te conecta orgánicamente con gente talentosa y acelera proyectos.
Sus experiencias con Milo J, Saiko y Sebastián Yatra
La vida era más corta, el álbum de Milo J
Alberdi: Proyecto full álbum: siete videos y siete visualizers con una misma lógica creativa. Rodamos 12 días en Santiago del Estero con talento local, a pedido de Milo: craft internacional y un soul/folk propio del territorio. Todo el trabajo comparte atmósfera e impacto visual con la música.
Cuervo: Fue un desafío productivo hermoso: resolución técnica fuera de los hubs habituales y un equipo que vivió casi un mes allí para investigar lugares y comunidad. Por ahí haberlo hecho en Buenos Aires hubiera sido más cómodo, porque tenés las cosas más a mano. Pero eso es lo lindo de este proyecto, lo que hace que se vea tan real, tan original. Es Argentina para el mundo, con autenticidad y ambición.
Agustín: Tiene una visión muy particular porque Milo y su equipo querían tener un punto de vista distinto, como cuando viene un director de afuera a filmar a Buenos Aires y capta lugares que ya conocemos de otra manera. Este proyecto se hizo con dos directores de España, Nacho Villar y Teresa Carril. Vinieron desde Madrid a Santiago del Estero para una primera etapa, de casting creativo, para sintonizar con la tierra y también con el imaginario del disco. Volvieron a su país a trabajar los guiones y cerraron la propuesta creativo con Milo antes de ponerse a rodar.
El desarrollo visual para NATSUKASHII YORU, último álbum de Saiko
Alberdi: Su concepto era "volver a las raíces": es un artista de 23 que decidió pausar su hiperexposición y comenzó a reconstruir su identidad desde la nostalgia. De ahí parte la narrativa de clips como "WEKEWEKE".
Cuervo: Filmamos en Galicia y cerca de Granada. La locación imprime verdad: el ciclo se desarrolló en 6–8 días de rodaje combinando costa y sierra. A la hora de pensar el proceso "de estudio" lo que tenemos en cuenta es escuchar al artista, co crear con su entorno y sello, y convertirlo en sistema visual, no en una sola pieza.
Yatra en Viña del Mar
Cuervo: En Viña dirigimos creatividad, stage flow y visuales para un show con orquesta de 80 músicos. Funcionó tan bien que extendimos la colaboración hacia Milagro, el disco que sacó después: hicimos una "biblia" de 500 páginas con el look & feel, tipografías, narrativa visual. Y rodamos 12–15 videos en Buenos Aires. Se armó un long format, que fue enviado a los Latin Grammy, y vimos un cambio real en su identidad visual y performática.