
Por primera vez en siete años, Beyoncé volvió a compartir escenario con Kelly Rowland y Michelle Williams, sus ex compañeras de Destiny’s Child. Ocurrió el pasado sábado 26 de julio, en Las Vegas, durante la última fecha de su gira Cowboy Carter. La cantante interrumpió brevemente el show y reapareció junto a las otras dos voces del trío femenino que marcó una época del R&B estadounidense.
Mientras sonaban los primeros acordes de “Independent Women”, las artistas caminaron juntas, vestidas con trajes de lentejuelas doradas. El trío interpretó luego “Lose My Breath”, uno de los temas con más carga coreográfica del repertorio, seguido por “Energy”, de la etapa solista de Beyoncé, y cerraron con “Bootylicious”, uno de los temas más representativos de su carrera como grupo. Antes de retirarse, realizaron el Mute Challenge, un fragmento del show en el que todos los cuerpos sobre el escenario se detienen y se mantienen en silencio, buscando que el estadio replique esa pausa colectiva.
El reencuentro no es el primero que protagonizan en la última década. Las cantantes coincidieron en 2013, durante la presentación de Beyoncé en el intermedio del Super Bowl, y en 2018, en su set de Coachella. En 2023, también compartieron una aparición especial junto a LaTavia Roberson y LeToya Luckett, otras exintegrantes de la formación original, en un show de la gira Renaissance.
Formado en Houston a comienzos de los años noventa, Destiny’s Child debutó discográficamente en 1998 con un álbum homónimo. Luego de una serie de cambios en la formación, se posicionaron globalmente con “The Writing’s on the Wall” (1999) y alcanzaron el cierre de su recorrido discográfico con Destiny Fulfilled (2004). La separación formal se anunció en 2006. Desde entonces, cada una de las integrantes siguió desarrollando su carrera por separado, aunque nunca se descartó la posibilidad de un regreso eventual.